#61 Yo creo que hay ejemplos donde se ve claro. LsL, Maybach o Nacho son claros ejemplos de una imitación (mejor dicho, copia) de una Strato o una Telecáster. También considero la PRS Silversky de John Mayer como una copia. No hay que ser muy sesudo para afirmar esto.
Hay otros casos en que se ve que es una evolución de la Strato o de la Tele que yo creo que no tienen recorrido judicial
Cuando aún estaba el Sr. Bigsby con los prototipos...
A Fender y a Gibson les llegó la divina inspiración :
A quien se parece la pala ?
A quien se parece el cuerpo ?
P.D. De quién es la Fiscalia..... pues eso.
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Edito, que no quiero meterme en "fregaos" estériles.
Yo creo que esto al final acabará a base de pagar una licencia o canon por poder fabricar modelos tipo Fender. Es algo "asumible" por las distintas marcas o fabricantes boutique con tal de no perder la disponibilidad de ese diseño y por otra parte Fender aparte de recaudar un buen dinero, obtiene el reconocimiento de ser el creador original y fuente de inspiración.
Ya hay marcas como Warmoth o Allparts pagando por fabricar piezas Licenced by Fender. Esa fórmula existe y funciona.
#65 Esto es habitual y está aceptado desde hace mucho tiempo. Philips es el más claro ejemplo de marca que invierte en I+D y en comprar patentes de inventos que vende como rosquillas, pero gana más licenciando a otros esas patentes. Su producción dista mucho de ser de las mejores, su nivel de RMA (Autorización de Devolución de Mercancía) es altísimo. La estrategia infalible es presentar un nuevo producto, lo fabrica, lo distribuye y lo publicita para crear un expectativa en el mercado; mientras, ya hay otros fabricantes que se lanzan a ocupar el mercado con sus propias versiones porque han pagado su licencia a Philips. Pasado ese período, Philips se acomoda y recibe un porcentaje de cada producto vendido en el mundo. Aún sigue cobrando un porcentaje de un 3 a un 5% por bombilla LED vendida en el mundo —no sé si continúa cobrando por las de filamento, pero la hacía hasta hace diez años, como mínimo— y fue la gran impulsora del disco compacto, del disco láser, de la iluminación ambiental graduable, la pintura luminiscente. Las marcas siempre están atentas a sus nuevos lanzamientos antes de que Philips las anuncie al mundo; JVC y Sony fueron sus grandes clientes prioritarios entre los ochenta y dos mil. Estuve en la presentación de la cinta de casete digital —un fiasco, como el MiniDisc, por la implantación del DAT como estándar en la industria musical— en la que la anunciaron como la mayor revolución después del disco compacto y no tenían siquiera plan de producción y distribución internacional; por algún cajón tengo la cinta digital del On every street de Dire Straits y muestras de MiniDisc sin estrenar.
Y se hace a nivel personal con directivos, como regalías de gancho para atraerlos y anclarlos en una empresa. Se decía que José Luis Gil —exdirector general de EMI/Hispavos y CBS en la época dorada del disco en España y descubridor e impulsor de Iglesias, Perales, Bosé, Alejandro Sanz, Nacha Pop, Naranjo, Enrique y Ana, Ricky Martin, la Carrá, Pecos, etc.— cobraba un porcentaje de cada soporte vendido de la casa.
Las licencias no son algo nuevo, protegen las empresas con larga trayectoria que han invertido mucho en cualquiera de sus fases y las empresas noveles con buenas perspectivas de crecimiento. Son parte del proceso industrial de cualquier país desarrollado.
Otro asunto muy distinto son las licencias de productos vitales para la población por su implicación decisiva en la supervivencia de la sociedad, como los sistemas de potabilización masiva de agua o los fármacos; pero ese debate se nos escapa a nuestra geopolítica de sofá.
#64 No hacía falta, Juan; confrontando opiniones diferentes, aprendemos todos. Escuece que las licencias industriales se usen como herramienta de control social, pero ese debate ético forma parte del melón que ningún partido desea abrir, como la tauromaquia o la reforma/derogación del concordato con la Santa Sede por el que pagamos impuestos a la iglesia católica en lugar de cobrárselos por su patrimonio inmobiliario o restauramos los templos históricos con dinero público mientras los usan para las actividades privadas de culto de sus usuarios.
Existen licencias que frenan, ya no el avance social, sino la supervivencia de miles de personas hasta que se ponen de acuerdo varios estados y fuerzan a liberar fórmulas de vacunas, por ejemplo
#68
Pero es que la defensa que algunos hacen de Fender en este asunto particular llega a rozar lo ridículo...
Vamos a ver, vayamos por partes:
-1) Fender patentó (mejor dicho, registró: trademark) en su día el diseño de la pala de la strato. Perfecto. Nadie puede copiarla. Hasta ahí, ninguna objeción.
-2) Fender no registró ni patentó jamás el cuerpo en el tiempo y forma que está previsto en la legislación vigente. Pues de la misma forma que se le respeta que SÍ patentara la pala, se debería respetar que NO patentara en tiempo y forma el cuerpo.
-3) Una vez que el cuerpo no ha sido patentado/registrado, cualquiera puede usarlo en sus diseños, ya que pasa a ser de dominio público.
-4) Muchas empresas hacen uso de ese dominio público y crean guitarras con cuerpo de strato, pero con una pala diferente. Están en su derecho, ya que jamás se patentó/registró el cuerpo de la strato en tiempo y forma.
-5) A los que defienden el derecho que tiene Fender a que nadie les copie el diseño de la pala de la strato porque así lo dictamina la legislación sobre las patentes, NO se les debería olvidar que cualquiera puede copiar el cuerpo, ya que no lo patentaron/registraron en su día en tiempo y forma y así lo establece esa misma legislación sobre las patentes.
-6) De hecho, así fue reconocido y sentenciado en los tribunales de EE.UU.
-7) ¿Y ahora hay quienes se rasgan las vestiduras porque algunas marcas (o luthieres) usan el cuerpo de las stratos que, insisto, ya es de dominio público? ¿Y por qué esas gentes no les recuerdan a Fender que se durmió en los laureles y se le pasó el arroz a la hora de patentar/registrar el cuerpo? Lo que no es de recibo es ese doble rasero a la hora de aplicar la legislación en vigor: si reconocemos el copyright de la pala, hemos de reconocer la falta de copyright del cuerpo, ya que es la misma legislación la que determina que una se hizo en tiempo y forma y la otra no.
-8) Más claro que esto, el agua.
Casi todos estamos de acuerdo en que es una barbaridad y en que van un poco tarde pero cada empresa defiende lo suyo y viendo la cantidad de versiones de su invento y el provecho que sacan los demás copiando en vez de estar creando pues...es que los demás constructores tampoco se complican la vida. Bien por nuestra propia culpa de querer en el 80% de los casos recreaciones de clásicos o por falta de ideas, grandes marcas y pequeños luthiers van a lo seguro y hay que reconocer que si el diseño fuera tuyo no te haría ni pizca de gracia el bombardeo constante a tu diseño.
Otro asunto son las formas de proceder a base de meter miedo y amenazar antes de intentar llegar a un consenso
El Marín se le olvidó de patentar la marca Stratoguarrer, esa es la peor noticia.
#69 #70 Es cierto lo del cuerpo, pero, en muchos países, ante una reclamación como esta, el tribunal dictamina a favor del titular que olvidó renovar su patente si ha estado usando el diseño durante mucho tiempo antes. En este caso, además, se da la circunstancia de que el diseño de la stratocaster ya forma parte de la imaginería cultural contemporánea como representación estándar de la guitarra eléctrica por el uso masivo demostrado del instrumento durante décadas.
No apoyo a Fender a ultranza, solo explico la situación desde otra perspectiva. Si a Vega Relics o a Ibanez les piden un canon por unidad, estoy seguro de que aceptarían y lo repercutirían en el precio final porque les compensa pagar esa cantidad mínima, que hablamos de un canon pequeño. Y los,luthieres que cobran más de tres mil euros por guitarra, más interesados todavía en pagar.