Teoría y técnica

La vida en un grupo: ensayos y promoción (I)

Esta guía consiste en una serie de consejos prácticos que pretenden mejorar tanto el sonido y el desempeño en los ensayos, como la planificación de grupo.

Uno de los errores más comunes, tras lo anteriormente hablando en el otro artículo de "La vida en un grupo: planificación" es comenzar un grupo sin una fase de planificación y desempeño de roles. Estos consejos pretenden asegurar un plan que asegure la vida del grupo.

Acondicionar el local:

Los músicos no suelen tener en cuenta un factor tan importante como es el acondicionamiento e insonrización (esto último consiste en amortigüar los ruidos hacia el exterior) de un local de ensayo. La creencia de que el proceso de acondicionamiento es altamente costoso, y por lo tanto difícil de realizar, es errónea. He visto muchas bandas que encontraron soluciones creativas y prácticamente gratuitas, que nos permiten adaptar un local, mejorar su ecualización natural y disminuir las temperaturas extremas.

Un proceso sencillo consiste en bajar la altura del techo colocando sábanas o mantas sujetas mediante cuerdas. Consguiremos disminuir así la altura del local, la resonancia mejora y el efecto de eco es mucho menor. Además, absorbemos ciertas frecuencias que son molestas y que resultan del choque del sonido contra los materiales del techo. Las sábanas y mantas absorben esas frecuencias, impidiendo que reboten y "ensucien" el sonido del local..

Las paredes pueden a su vez ser cubiertas con paneles de madera o conglomerado, mantas, o diversos materiales, formando cuadrados a lo largo de la pared con espumas especiales. De nuevo, con esto conseguimos evitar el rebote de las frecuencias, recreamos una resonancia o reverb más natural y además reducimos el ruido dentro del local y se mejora muchísimo la claridad de los sonidos.

Este sencillo proceso puede marcar la diferencia entre dos bandas. Una banda que ensaya en un local sin ecualizar tiende a no escuchar con claridad el desempeño de los temas. Los músicos apenas pueden percibir lo que hacen sus compañeros, lo que deriva en errores de sincronización y tiempo.

Cuidar la ecualización entre instrumentos y el espacio sonoro:

Una vez ecualizado el local, hay que preparar el espacio sonoro teniendo cuenta la disposición de amplificadores y la ecualización de cada instrumento para crear lo que se llama el espacio sonoro.

Para ello, debemos disponer los amplificadores de guitarra teniendo en cuenta que el sonido de los mismos, en su dirección, no se cruce y se anulen las frecuencias. Asimismo, el equipo de voces debe escucharse con claridad, cuidando que no se estorbe con posibles monitores del teclado.

La batería será nuestro marcador de volumen. Es importante que esté afinada (se puede incluso basar la afinación de la banda en la de la propia batería) para mejorar el sonido global y que el binomio rítmico bajo/batería empasten a nivel sonoro antes de ecualizar guitarras o teclado; el sonido de estos ha de funcionar con la batería y el bajo, nunca al contrario.

La colocación del amplificador de bajo es menos importante, ya que los graves se distribuyen por el suelo, por lo que no debería estorbar a otros instrumentos; lo que si debemos cuidar es no lanzar todos los instrumentos por linea al mismo equipo de voces, lo que suele generar interferencias y una ecualización pobre, en la que apenas distinguimos los matices.

Por último, recordar que cada instrumento tiene su área de ecualización y sus frecuencias. Si pretendes ecualizar tu guitarra como un bajo (con frecuencias de entre 60 y 100hz) olvídate de tener un bajo con pegada; ambos instrumentos se estorbarán. Algo similar ocurre con frecuencias altas, que pueden llegar a chocar con la voz.

Tampoco conviene que dos guitarristas tengan la misma ecualización, ya que se produce la llamada anulación frecuencial, que implica que al tener dos frecuencias similares, una anula a la otra, motivo por el que muchos guitarristas no escuchan bien y recurren al truco de subir el volumen, que no soluciona el problema.

Todo esto ha de ser estudiado y tenido muy en cuenta a la hora de prepararnos para ensayos serios, que permitirán que en directo las cosas funcionen, si no bien, mucho mejor de lo que lo harían sin preparación. Recordad que el sonido de la banda es el de los ensayos. Si usáis un equipo "grande" o muy caro para conciertos, procurar ensayar con él al menos los últimos días. Si no, podría resultar que tenéis un sonido demasiado estridente o grave en el contexto de la banda, o que anuláis las frecuencias de bajo, otra guitarra o teclado.

Manteneos siempre en forma para tocar:

Otro de los errores más comunes se produce por los parones de las bandas, especialmente cuando sus miembros no repasan el material en casa. Esto puede terminar con facilidad con cualquier grupo, ya que la vuelta a la actividad suele ser lenta y frustrante. Además, siempre puede salir un concierto a última hora, y deberíais estar lo mejor preparados que os sea posible para esa circunstancia.

Es obvio que el trabajo puede impedir repasar el repertorio, pero intentad mantener esa chispa encendida y que la banda no se convierta en un grupo del "primer ensayo perpetuo", aquél en el que sus miembros parecen no saberse los temas que tocan.

Adaptaos a vuestro nivel:

Si no sabes tocar tapping, no pretendas hacer un tema de Extreme o de Van Halen. Si tu vibrato es malo, mejor no intentes tocar algo de Pink Floyd o Slash, al menos, en directo. Puedes mejorar tus carencias, pero mientras lo haces, es mejor adaptarte a tu nivel y escoger temas que funcionen bien. El desempeño en grupo es una forma de aprender, sin necesidad de presiones excesivas.

Procura no creer que tu bajista va a tocar un tema de Mr. Big porque a ti te resulte fácil, y recuerda que tu cantante tiene un registro limitado. Aprender a valorar lo que hacéis bien y procurar adaptar el estilo de la banda a eso, empezando por la voz. Si sois dos guitarras, que cada uno haga lo que mejor sabe hacer, sin egos ni rencores vacíos de razón. No os importe bajar un semitono o un tono a un tema si el cantante no llega, y descartar temas con los que no esté a gusto en cuanto a registro. Siempre está bien que ambos hagan solos, e incluso alguien con menos nivel puede tocar alguno, pero la distribución de tareas debe estar supeditada a las virtudes y defectos de cada músico.

Llevar los temas aprendidos:

A no ser que vuestro nivel sea muy alto y os podáis permitir el lujo de sacar temas en el local para versionarlos a vuestro estilo, lo lógico es que cada uno trabaje en casa, principalmente, porque cada uno tiene que aprender un instrumento diferente. Tratar de hacer un tema in situ es un auténtico caos, con cada uno de los instrumentistas haciendo sonar su instrumento y, a la vez, escuchando el tema para tratar de sacarlo de oído.

Entre guitarristas, es importante pactar las responsabilidades de ambos en los temas, que segmentos toca uno, cuándo uno permanece en silencio si el otro hace un pasaje que únicamente lleva una guitarra... Eso nos evita perder el tiempo en el local.

Los ensayos se basan en conocer musicalmente a los miembros de la banda, pulir imperfecciones en los temas, y dotarles del carácter propio del grupo. Ir allí sin saber los temas hace que todo esto sea poco menos que imposible, por lo que es estrictamente necesario darle un enfoque de trabajo en casa, para disfrutar en el local.

Continuará en la segunda parte

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