Teoría y técnica

El silencio en la música: formas estéticas y formas técnicas (con ejemplos)



Recupero y amplío un artículo del que me han quitado la autoría en cierto blog, aunque han tenido la desfachatez de no eliminar el artículo. (por fortuna muchos sabían que era mío).

Se trata sobre el uso del silencio musical. Esta vez quiero añadir algunos videos para que podáis entender un poco mejor su uso, ampliándolo como si fuera una lección.

EL SILENCIO COMO FORMA ESTÉTICA



Vengo a hablaros de la “nota” más infravalorada en la música moderna, una nota que los grandes compositores han sabido (y saben) utilizar con maestría y que, combinada con las que todos conocemos, puede crear pasajes de una belleza inconmensurable, conmovernos, o hacer que nos aterremos.
Esa nota no es otra que el silencio.
Y es que vengo observando que, sobre todo en maquetas de grupos noveles, o discos de come-escalas (por ello no hablo de cualquier guitarrista rápido, los más grandes usan este recurso muy bien), el silencio ha pasado, no a un segundo plano (es su lugar natural), si no a un plano prácticamente inexistente.
Este es un error muy común en los músicos en formación, o incluso en buenos intérpretes a los que suele faltarles ese “algo” especial. Muchas veces, ese algo no es otra cosa que saber callar en el momento justo.
El silencio no es algo exclusivo de un solo de guitarra o de teclado, es aplicable a todos los instrumentos, y también al conjunto de una canción o una obra. El silencio se funde con la música y expresa; emocionalmente, es uno de los recursos más básicos.
Imagina un discurso hablado en el que el interlocutor no hiciera pausas. Sería ininteligible y agotador.
Los silencios expresan; remarcan las palabras que las siguen, o las que han venido antes de él, dan énfasis a un pensamiento que permanece flotando, nos persiguen, generan tensión. Pueden ser agobiantes, reflexivos, ominosos, prudentes, tristes o felices.
Por ello es importante dominar el arte de callar.
Si quien habla es esclavo de sus palabras, quien toca lo es de sus notas. No se puede caer en la esclavitud de hablar sin callar, como no se puede caer en el dogma de “he de tocar todo el rato, callar es no tener ideas”. Precisamente, cuando llega el silencio, lo anterior cobra más importancia; es tocado como por un halo de misticismo que remarca su importancia.
Los mejores solos de guitarra tienen multitud de silencios. Los mejores vocalistas saben cuando hacernos pensar con ese arte silencioso. Tan solo basta examinar un par de obras geniales para darnos cuenta de como la ausencia de música, en un contexto adecuado, se torna en arte y eleva lo cotidiano a la altura de lo sublime.
Escuchad a vuestros artistas favoritos, tratad de emular su uso del silencio; además, existen tantos silencios como personas. Los silencios pueden ser cortos, largos, solapados, rítmicamente complejos, sencillos. Pueden entrar antes de una frase musical o en su intermedio, pueden cortar una nota con brusquedad o hacerla decaer con suavidad.
Tan solo desde el silencio podréis hacer música y transmitir. Recordad que la música es un lenguaje, y en el lenguaje lo que no decimos cobra tanta importancia como lo que decimos.

EL SILENCIO COMO FORMA TÉCNICA



Técnicamente hablando, el silencio debe mantener las formas del solfeo y ser tratado, en cuando a duración, como cualquier otra nota. Podemos usar un silencio atresillado, de corchea, de negra... Podemos emular un ataque cortante con un silencio (staccato), dejar que la nota muera poco a poco y caer en un silencio esperado, utilizar el muteo para dar a un ritmo un carácter más entrecortado (como hacen en funky)...
En cuanto a la importancia del silencio en las rítmicas, debemos tener un cierto manejo (en el caso de los guitarristas) de ambas manos, a la hora de acortar o silenciar notas. La mano derecha se puede usar para mutear un sonido, que no es otra cosa que silenciar (aquí vemos la importancia del silencio en estilos como el metal), mientras que la mano izquierda puede dejar de ejercer la presión sobre las cuerdas, o posarse suavemente (como si hiciéramos un rake) para frenar por completo el sonido.

Hemos de tener en cuenta que el silencio es, en esencia, uno de los recursos que diferencia a un músico de calidad, profesional, y con un gran toque, de un músico que quiere demostrar y se deja llevar por el ego de no saber callar.
Pero eso conlleva un desarrollo técnico. Al igual que el ataque de la púa es importante para definir un sonido y matizar lo que tocamos, el silencio requiere un entrenamiento técnico que nos permitirá manejar ese recurso a nuestro antojo.
Recapitulando, técnicas de silencio en ritmos de cara a los guitarristas, cómo silenciar notas que ya hemos dado;
Mano derecha (mano de la púa); Se usa el dorso como si se mutease, apoyando en las cuerdas para apagar el sonido. Incluso mutear en si es otra forma de silenciar las notas, lo que le da un carácter más cortante y seco.
Mano izquierda (mano del mástil); Si estamos presionando, simplemente dejar de presionar (pero sin levantar del todo la mano, para apagar y que no se produzcan ruidos), en combinación con lo hecho con la mano de la púa.

EJEMPLOS PRÁCTICOS



Dave Gilmour, uno de los mayores genios en el uso del silencio.


Fijaros en como ataca y corta la nota en el 0:16, lo que provoca que centremos nuestra atención sobre la nota que ha dado, e incluso sobre el acorde de teclado que suena de fondo.
Igualmente, justo en el 0:29 podemos apreciar cómo hace un breve silencio que le da un carácter mucho más rítmico a un lick que, sin ese matiz, seguramente pasaría mucho más desapercibido.
Son dos ejemplos de centrar la atención en el solo simplemente sabiendo callar.
Igualmente, en 0:38 hace algo similar, pero en esta ocasión se trata de dar un matiz diferente, para introducir una linea melódica posterior, que gana en importancia y se destaca por si misma gracias al silencio anterior.
Magistral.

Joe Satriani, Surfing with the alien


0:41, un uso magistral del staccato en una melodía. Ataca las notas con garra, pero las silencia. El resultado es una melodía cortante, frenética, y con un carácter rítmico muy marcado, que nos llama la atención.

Jamiroquai, uno de los más grandes en el funk fusión de los 90.


Al estilo de los Doobie Brothers y otros grupos que fusionaron funk con diferentes estilos de música, Jamiroquai se sirve del silencio para hacer ritmos sincopados que marcan muchísimo los tiempos y nos hacen movernos instintivamente. Hacer un ritmo con groove es mucho más complicado de lo que parece.
Fijaros en la barbaridad de ritmo del 0:26, que convierte unos adornos en una base rítmica con apenas una nota. No son solo los apagados y rakes tipo funky, sino el modo en que las notas callan de golpe, dando precisamente ese ambiente tan dance y divertido al ritmo.

Megadeth, con las rítmicas imponentes que les caracterizan, llenas de matices por todas partes.


El riff inicial es absolutamente apabullante, seco, cortante, violento. Buena parte de la culpa la tiene el uso del silencio, que corta el riff y hace que el movimiento sea brusco e inesperado (al menos antes de que lo conozcas de memoria )
También usa silencios, como en el 0:41, para realzar adornos y hacer que ganen en importancia, y que la música no sature.
En 0:50 de nuevo usan una forma rítmica de silencio, el staccato al ataque de nuevo.


Espero que esta ampliación del artículo os haya gustado, y recordad que quitarle la autoría a la gente es malo y Papá Noel no os traerá regalos si lo hacéis

Escrito por Belial Báez. No por otros

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