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No suelo participar aqui, pero quisiera dejar mi opinión como fabricante ya que me parece un tema interesante el que expone el amigo
@polilla245 y aprovecho para comentarle que le agradezco su atención y buenas palabras y decirle que no está sólo.
Es facil vender un producto a músicos profesionales o entusiastas que disponen de experiencia musical y conocen bien su instrumento. Si además tienen personalidad, es un gran plus que hará que conecten o no con el instrumento inmediatamente. Éstas están buscando resonar con el producto y su vendedor, pero saben que la experiencia de la conexión sólo la van a sentir ellos mismos una vez tengan el producto.
Lo dificil se hace al intentar llegar con palabras, imágenes o sonidos al público general. La venta se puede llevar a cabo o no, pero es innegable que quienes siguen las tendencias, la marquitis, su ego o simplemente, en su mejor dia, esperan no ser decepcionados por su propia mediocridad, van a tomar su decisión en base a percepciones AJENAS a ellos mismos.
El interés en un producto algo particular o especial viene dado muchas veces a esa busqueda de la originalidad que carecen en si mismos.
La originalidad está en ti, no en tu equipo. El secreto son las manos, y los instrumentos son herramientas. El artista es capaz de crear algo mucho más allá de lo que el equipo fue destinado a hacer y eso es lo más bonito de mi trabajo.
El público recibió el arte que fue creado por el artista utilizando las herramientas que pusiste a su alcance. A veces sólo hacemos más facil el trabajo y eso es suficiente.
En una guitarra los materiales y acabados son inherentes. La selección de pastillas y sobre todo un ajuste personalizado pueden convertir esa guitarra en tu favorita. Es en esas cosas que reside nuestra adaptabilidad y aprecio del instrumento.
En los amplificadores ocurre igual. El mueble y el chasis, asi como el circuito es inherente. El altavoz y las valvulas van a ser aquello que te enamoren. No se le da suficiente importancia a la elección de válvulas, cuando considero que es primordial. No tienen tanto que ver precio y modelos como escogerlas una a una, escucharlas y combinarlas.
Es la labor de los profesionales, luthiers y técnicos, conectar con cada cliente y ofrecer soluciones personales para obtener los mejores resultados.
Y con esto quiero decir:
Todos tenemos nuestra forma de tocar particular y lo que a alguien le parece genial, a nosotros no nos llega, nos resulta dificil o complicado.
Tenemos nuestro equipo escogido por necesidades profesionales y gustos, pero eso no lo hace polivalente para todo.
Apliquemos la inteligencia emocional a la música, sea nuestra profesión y/o hobby y dejemos de imponer nuestras propias experiencias a los demás.
Se trata de que estemos contentos con nosotros mismos, no de lo que piensen los demás. Ese es el camino del artista.
Hago llamamiento a aquellas personas que buscan su sonido particular; que han probado o piensan que probar mucho equipo les ayudará a encontrarlo, que batallan con instrumentos que no se adaptan bien a ellos, que se decepcionan con marketing y vendedores de humo, aquellos que ya han sufrido con alguna compra equivocada, los que se adaptan a lo que sea porque nada les termina de convencer, los que piensan que tener todos los sonidos con mover o pisar un boton van a encontrar lo que buscan...
Hay algo para ti ahí fuera, que cubre tus necesidades o cumple tus expectativas. También habrá aquel instrumento del que te enamores y no entiendas el por qué exactamente. Asi que no dejes de intentar conectar con tu instrumento, a veces la solución está en adaptar el instrumento a ti. Otras está en adaptarte tu al instrumento, aprender en que circunstancias funciona mejor y como te sirve a ti.
Saludos, Nicolás Gil. TmaiN Amps.