Sí, pero el susto que me llevé fue de aúpa...
Imagínate no oír los bajos de los acordes ni al bajo, o desvirtuarlo...
Y lo de la mano no te creas que no es una gracia...
Pero antes estuve ingresado tres veces, 10 días, 31 y dos para una operación de aldosteronismo (me ha mejorado mucho la HTA), estuve otro día por una infección de una sonda en la minga y me mandaron a casa (hospitalización domiciliaria, cojonuda por cierto). Bueno y otro día en el clínico para una prueba final para verificar lo de las suprarrenales.
El año pasado quimio a machete hasta el punto de no poder andar (un día cuento lo que me pasó con un centro de recogida de AliExpress porque mientras estaba en la mierda me dio por comprar pedales clon chinos) tambien pasé de cagarme por las patas abajo a no cagar casi en un mes (los micromeños debían ser como los del bichito de Futurama, que eran tan densos que hubdían un planeta).
Tuve un herpes facial que que dejó la cara como una poma.
De todo, amigos.
Y en agosto pasado me aislaron 28 días (hay quien se tira mes y medio)para un transplante de médula.
Osea, que he estado en una cama de hospital (descontando hospitales de día para extracciones, cambios de sonda, colonoscopias, cataratas, implante de catéter para el trasplante, o chorradas de ese tipo) seis veces desde el 2022, y algunas han sido estancias largas.
También puedo contar historias asombrosas del más allá y volver, la UCI, el propofol, ese amigo que sólo se obtiene con un anestesista de por medio, el paseo por las nubes en grúa para paralíticos... Y luego lo que viví en rehabilitación de la pierna izquierda, como las pelis de veteranos de Vietnam, pero igual, igual, había uno en las barras paralelas junto a mí con una pierna de aluminio, era un jardinero que le cortó la pierna una podadora.
Pero vamos a centrarnos en un tema de interés como es el oído, los acúfenos, las hipoacusias y la profilaxis auditiva.
Imagínate no oír los bajos de los acordes ni al bajo, o desvirtuarlo...
Y lo de la mano no te creas que no es una gracia...
Pero antes estuve ingresado tres veces, 10 días, 31 y dos para una operación de aldosteronismo (me ha mejorado mucho la HTA), estuve otro día por una infección de una sonda en la minga y me mandaron a casa (hospitalización domiciliaria, cojonuda por cierto). Bueno y otro día en el clínico para una prueba final para verificar lo de las suprarrenales.
El año pasado quimio a machete hasta el punto de no poder andar (un día cuento lo que me pasó con un centro de recogida de AliExpress porque mientras estaba en la mierda me dio por comprar pedales clon chinos) tambien pasé de cagarme por las patas abajo a no cagar casi en un mes (los micromeños debían ser como los del bichito de Futurama, que eran tan densos que hubdían un planeta).
Tuve un herpes facial que que dejó la cara como una poma.
De todo, amigos.
Y en agosto pasado me aislaron 28 días (hay quien se tira mes y medio)para un transplante de médula.
Osea, que he estado en una cama de hospital (descontando hospitales de día para extracciones, cambios de sonda, colonoscopias, cataratas, implante de catéter para el trasplante, o chorradas de ese tipo) seis veces desde el 2022, y algunas han sido estancias largas.
También puedo contar historias asombrosas del más allá y volver, la UCI, el propofol, ese amigo que sólo se obtiene con un anestesista de por medio, el paseo por las nubes en grúa para paralíticos... Y luego lo que viví en rehabilitación de la pierna izquierda, como las pelis de veteranos de Vietnam, pero igual, igual, había uno en las barras paralelas junto a mí con una pierna de aluminio, era un jardinero que le cortó la pierna una podadora.
Pero vamos a centrarnos en un tema de interés como es el oído, los acúfenos, las hipoacusias y la profilaxis auditiva.
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