#515 Westone, se vendían muy bien porque tenían formas y acabados muy llamativos y solían salir bien a precios razonables. Los puentes eran un poco trasto, pero se dejaban ajustar.
Otro motivo de popularidad fue que las otras alternativas para tu primera guitarra eran las temidas Arirang de aglomerado y la temida gama baja de Aria.
#518 Me flipan las Westone, de chavalín cuando empezaba a tocar, uno de los "mayores" tenía una y sigo pillado con esa guitarra y la marca desde entonces. Algún bajista con los que tuve grupo por esos tiempos de chaval tenía un Westone "Pantera", que coincide con las especificaciones y fábrica de un bajo Yamaha de la época, no recuerdo el modelo, pero que era el mismo que el Westone, vaya, solo que le pintaban distintas marcas en la pala.
El bajonazo de calidades de "Aria" fue hacia finales de los 80s, se llevaron la fabricación de "Matsumoku" a "Samick", en lineas generales, vaya, porque creo hay más matices y más fábricas de por medio, pero de tener unas calidades brutales pasaron a vender unos cacharros de mierda. Samick nunca ha sido una mala fábrica tampoco, han trabajado distintas calidades y algunas, muy muy pobres,
#521 estoy salivando como si viera un chuletón!!!
#521 Eso lo he vendido en Musical San Bernardo entre 1984 y 1986. Era una idea cojonuda, pero vendí solo uno y Contreras hijo me calzó una bronca del quince porque me empeñé en pedirlo pensando que tendría buena aceptación.
#519 Esa mala fama les ha perseguido, a pesar de hacer muy buenos clones. Tengo una Greg Bennett L5 CES Wes Montgomery que suena igual que la Gibson original que tuve hace veinte años, más dulce. Hacen guitarras de caja muy buenas, en las gamas altas.
#525 Entré como técnico electrónico sustituyendo a Diego Pons, aprendí luthería y realicé la instalación eléctrica de La Factoría. Cuando me estafaron Contreras hijo, Tibu y Kelly, me largué. Me reemplazó Manolo Silva, excelente guitarrista, que perdió un riñón diez días después durante un atraco a la tienda, porque Tibu forcejeó con un yonki por cinco mil pesetas de mierda que había en la caja y se le escapó un tiro.