Bolo de verano en pueblo de unos amigos a 80km de capital de provincia. Estudiantes todavía. Nos avisan con poco tiempo, y el otro guitarrista no puede venir. El guitarrista "suplente" , que dejó la banda por asuntos personales se apunta, porque el pueblo en cuestión tiene unas fiestas famosas en la zona.
Nos organizamos y el guitarrista suplente se encarga de conducir la furgoneta, porque está de exámenes y no va a beber. Prueba de sonido, todo perfecto. Cogemos sitio cerca de la barra para ver a las bandas que tocan antes. Birras para todos, menos 0,0 para el suplente. Ambientazo y buenos conciertos. Igual alguna cerveza de más, pero ninguna locura.
El suplente empieza a comportarse raro. A mitad de show empieza a liderar un pogo. Fuera de lugar, porque la banda era rollo Viva Bucarest, Arde Tánger y esas cosas. Yo había estado con él todo el rato y era testigo de que solo había bebido 0,0, no entendía que co*o le pasaba. Nos llaman al rato para colocar el equipo, y buscando al fulano me lo encuentro agachado dentro de la barra tomando chupitos de Jack's con el amiguete que organizaba el concierto. No le dije nada, y nos fuimos a montar los amplis y colocar las guitarras. Empezamos el concierto y el tío no se da ni cuenta. Tardó 5 o 6 temas en ser consciente de que tendría que estar en el escenario.
Terminamos, y nos damos cuenta de que el guitarrista suplente y conductor de la furgoneta ha desaparecido. Al día siguiente nos dijo que como estaba muy cocido se subió al primer coche que le podía llevar a casa. Porque tenía mucho que estudiar. Increíblemente todavía es de mis mejores amigos.
Hola,
Tengo mil anécdotas.
Una que recuerdo mucho sucedió en el verano del 2006. Ese verano, junto a mis compañeros de grupo, le hicimos de banda a la posteriormente eurovisiva Lucía Pérez. Se trataba de una gira bastante potente por localidades de Galicia en la que, además de Lucía, que actuaba en directo, en cada lugar llevaban un “artista invitado” diferente a modo de “atracción”, con los que hacíamos de músicos de figuración, ya que iban en playback. Algunos nombres: José Manuel Soto, La Década Prodigiosa, Samantha Fox, Raúl (el cantante, no el del madrí), Gisela… lo mejor de cada casa.
De esta gira podría hacer un libro, pero una que recuerdo mucho fue en un pueblo en el que cancelaron su tradicional mega-queimada popular para contratar este evento. Lucía lo hizo excepcional, como siempre. Actuó otra chica que se llama, Lys que venía de estar en un programa de televisión llamado “PopStars”. Todo ok.
La anécdota fue la actuación de Malena Gracia. Por dos veces paró la actuación porque hubo problemas con el playback. Le ponían la canción que no era y en lugar de apechugar (nunca mejor dicho) y seguir, ella paraba y decía: “es que los músicos son muy buenos, pero se han equivocado de canción” y nos miraba y nos guiñaba un ojo y nos tiraba un besito 🤣🤣🤣🤣🤣🤣
Los paisanos casi nos mandan para casa a pedradas. Les anulan la queimada para eso 🤣
En descargo de Malena debo decir que en todo momento fue super maja con nosotros y me pareció una chica super inteligente y humilde, que sabía jugar muy bien el papel de “rubia” y que le daba igual, que vivía muy bien así.
Como nota de color, ese día fue la final del Mundial, con el famoso cabezazo de Zidane, que nos perdimos por estar actuando.
Un saludo y keep on rockin’!!!
Me ofrecieron algo que jamás habia hecho, en un recital de poesia acompañar con la guitarra a una señora poeta en su actuación.
No hubo ensayo previo ni siquiera sabia que iba a recitar.
Me sorprendió el numeroso publico que asistió al evento, actuabamos en tercer lugar, poco antes de subir me entero que la señora a la que iba a acompañar iba a contar un cuento de un cuarto de hora, sin tener ni la mas remota idea de que iba el cuento me instalé en una esquina del escenaris.
Y empezó el cuento, y bueno, no iba mal la cosa, yo iba haciendo sutilezas con arpegios abusando del delay y tal... La verdad es que estaba quedando bastante bien, le iba cogiendo el rollo a la cosa, cuando de pronto la señora se atragantó, empezó a toser, a ahogsrse, casi le da algo, alguien subió al escenario para ayudarla pero seguia ahogsndose, se la llevaron roja como un tomate.
Y ahí me qudé solo en el escenario sin saber que hacer.
P.D. podria alargarme mas en el relato, pero creo que ya es suficiente.
Por cierto, la poetisa se recuperó.
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Hace unos cuantos años íbamos camino a Girona, tira y busca el pueblo… En una de esas, paramos en una Repsol.
Siempre he sido una persona a la que, fuera de casa, le cuesta mucho “soltar lastre”, así que como me vino muy fuerte, aproveché la ocasión: bajé corriendo del bus y avisé al conductor y a un compañero de que iba al baño.
Salí, después de un rato muy, pero que muuuy largo… salgo… y ya no estaba el bus, me había dejado el móvil, iba sin dinero y sin nada (y después de, con menos cosas aún…).
Total, que a un compañero se le ocurrió mirar en el ticket de la gasolinera por si salía el teléfono, llamaron a la gasolinera y le dijeron al gasolinero que me dijera que en un ratito pasaban a por mí…
En fin… cosas de orquesta, al menos nos libramos de hacer el pase de tarde... Jejejeje
Jajajajaja
Yo en mi tercer bolo con orquesta, ya en ciudad grandecita, fiestas de Plasencia... cagué unas 7 veces de los nervios.
Los de la orquesta probaron todos los remedios posibles, que solo ponían peor la cosa. Chocolate con vino... por poner un ejemplo.
Al menos nos pusieron un camerino en la caseta/peña/yo que sé... el caso es que las ultimas veces yo ya había cogido confianza y me iba con el rollo de papel en la mano, y salía ya saludando al respetable con el papel. Lo que me quitó los nervios bastante.
#1 En un pueblo del Pirineo, tocando al aire libre con un frio del carajo, cuando empieza el bolo me giro para decirle al técnico de monitores que me subiera y el tipo con sus rastas me mira con un leño de palmo en una mano, una sonrisa de oreja a oreja, mirada vidriosa y perdida y levantando el pulgar de la otra mano! me descojone pero no me escuche en todo el bolo! Pero bueno lo pasamos muy bien!
Imagina, Orquesta de baile, primer pase. Llevábamos el repertorio escrito pero el cantante decide no tocar el tema siguiente y pasar a otro posterior, de este cambio se entera solamente la mitad de la orquesta (error de comunicación).
¡One, Two, One two three four!…Batería, guitarra y teclista empiezan “La vida es un carnaval” y el resto, el bajista, los metales y yo como guitarrista arrancamos con el pasodoble “Ragón Fález”. El resultado fue maravilloso. Paramos en pocos compases y dijimos que es que se habia roto un cable.
También en el Pirineo. Fiestas Mayores, el bajista de la banda era del pueblo así que era como jugar en casa, visitas a las distintas peñas, noche de festejos y concierto de la banda al día siguiente.
Durante las pruebas de sonido por la tarde el cantante ya comentó que no estaba muy fino, pero era de esperar después de la noche anterior.
Tiene que comenzar ya el bolo, toda la banda en el escenario, la plaza llena y nadie sabe dónde está el cantante. Se le llama para que acuda pero no aparece. Miradas entre los miembros y caras de incertidumbre. Al final al teclas se le ocurre mirar desde el escenario detrás del telón de fondo y allí observa un brazo que asoma entre dos coches alzándose sobre un tío en cuclillas gritando: ya vengo dadme un minuto.
Ni tan mal, un concierto bastante memorable, supongo que el alivio que sentía ayudó a que se sintiera cómodo en el escenario.
Año 1999 bolo cutre en la plaza- parque de mi barrio de infancia. Muchas chavalada pasada de copas y plantas medicinales como público alentador. Por la tarde preparamos todo de manera muy casera amplis, instrumentos pocos y batería y un solo micro conectado a un ampli que sonaba a lata. Problema, no teníamos donde enchufar el equipo. Con un generador pequeñito prestado que metía ruido más que generar electricidad logramos hacer sonar algo. Se hace la noche empezamos como primer banda de la velada y a la primera canción empieza a fallar el generador y no hay manera de tocar todos con el mismo tomacorriente. Improvisamos con un ampli y una demo que teniamos grabada. El único que tocó fue el batería muy suavecito y todos hicimos tremendo playback. Entre los nervios y las risas. Cuando terminamos hubo algún resaca que vino a decirnos que habíamos sonado bien 😅
En un bar con techo bajo,paredes humedas,calambrazos al tocarnos sin querer.Como nos cambiabamos el bajo,lo golpeabamos con el techo.Y vino la policia por que a la anciana q.vivia encima le temblaban las mesillas,el dueño del bar durante el bolo nos enseño el sobre donde tenia el dinero pactado de pago para la actuacion y nos mostraba como nos metia 50 euros mas de lo q.le estaba gustando el bolo y encima le pusieron multa.Empezabamos y tocabamos versiones..🤣🤣🤣
Era agosto de 2010. El termómetro no bajaba de los 30 grados ni a medianoche y el chiringuito “PEPE”, en una playa de Chipiona (Cádiz), estaba hasta la bandera. El olor a sardinas asadas, ron con cola y arena mojada flotaba en el aire.
Sobre un escenario improvisado con palés de madera, la banda local "KM4 COVER BAND" estábamos dando el concierto de nuestras vidas. Bueno, más bien intentándolo.
Llegaba el momento cumbre. Pedro anunció por el micrófono: «¡Y ahora, un tributo a los más grandes!». Empezamos a tocar los primeros acordes de "Highway to Hell" de AC/DC. La gente, arriba. Los cubatas flotando en el aire. Jose Manuel se vino tan arriba con el bajo que empezó a hacer el famoso duckwalk de Angus Young por el borde del escenario de palés.
Con el viento de levante soplando fuerte, un paracaidista de estos que van con motor, de repente se queda sin combustible y el fuerte viento lo desvia de su ruta de aterrizaje y donde vino a aterrizar, justo encima del toldo del chiringuito, suerte que el personal que estaba por fuera lo vio y dio la voz de alarma para que el poco publico que había se dispersara, y la cosa no fue a mas solo un enredo enorme de cuerdas y cables, cuando el paracaidista bajó del toldo, dijo con mucha gracia, ¿"he llegado a tiempo para el solo de guitarra o ya ha pasado?" y todos nos reímos, por no llorar ya que no pudimos terminar el concierto, pero todo quedo en una anécdota inolvidable.
Imagínate la escena: Javi gritando «¡I'm on the highway to hell!...» y, de repente, ¡BUM!