Artistas

Trucos para no parecer un principiante en tus primeros conciertos

La semana pasada os explicábamos cómo hacer más profesional y ágil una prueba de sonido, pero falta la parte más importante: cómo mejorar la presentación del concierto en sí mismo. En el artículo que te presentamos no vamos a hablar de la música, ni de cómo tocar mejor, sino de otros detalles que, precisamente por ser más o menos secundarios, corren el riesgo de quedar desatendidos. Es bueno que tengas presentes que, al subir al escenario, estás ofreciendo un producto por el que la gente ha pagado, por lo que deberías ofrecerles algo acorde a las expectativas.

Nuestros consejos van dirigidos a todos aquellos cuyas actuaciones pueden aún contarse con los dedos de la mano, y están comenzando a cogerle el gustillo a eso de subirse al escenario. En ese momento, es bastante normal comenzar a sospechar que la cosa da mucho de sí, y que hay muchos aspectos en los que se puede mejorar, progresar y pasarlo muy bien por el camino.

Concierto principiante

Los minutos previos y la entrada al escenario

El montaje del equipo

Minutos antes de empezar el show tendrás que montar tu equipo. Procura hacerlo de manera ágil, pero por encima de ello, házlo de forma ordenada y sin avasallar al grupo que acaba de tocar. Demasiada gente en es escenario a la vez puede ser contraproducente, déjales terminar. Dicho esto, también puedes pedirles amablemente que se apresuren un poco si percibes que no están siendo responsables con su tiempo asignado.

¡La ropa del artista!

El vestuario también es algo a tener en cuenta: no hace falta que vayáis disfrazados, basta con que os pongáis aproximadamente de acuerdo sobre la ropa que se puede y no se puede llevar, y buscad un atuendo que haga entender al público que se trata de un evento especial. También puede ser buena idea que no os pongáis la ropa de la actuación hasta después de haber montado vuestro equipo y esté todo listo. Durante el montaje, una camiseta negra lo más neutra posible suele ser lo habitual.

Red Hot Chili Peppers
Otra opción es simplemente no llevar ropa

Escenografía y aspecto del escenario

¡Cuida la escenografía! Mucho grupos llevan telones, roll-ups, escenografía variada o sus propias luces para decorar su show. Pero sabemos que es caro, aparatoso y difícil de transportar, y no siempre encaja con la personalidad del grupo, por lo que si decides no emplearla, también es aceptable. Pero a cambio, procura que sobre el escenario no queden bolsas de plástico, fundas de instrumento mal escondidas, u otros artículos que no deban estar ahí. Cubrir las cajas de cervezas que elevan los amplis con unas telas negras, agrupar los cables para dar un aspecto más ordenado y otros pequeños apaños mejorarán la estética del escenario, aunque sea uno humilde.

Una última afinación antes de salir

No está de más que revises la afinación de la guitarra con la que vas a comenzar: las temperaturas en el vestuario y en el escenario pueden ser muy diferentes, y eso puede hacer que tu guitarra se desafine y tu primer acorde suene piano cayendo por las escaleras. Llevar un pequeño afinador de pinza te permitirá comprobarlo, aunque tu pedal afinador esté ya en el escenario.

La entrada triunfal

La entrada al escenario siempre es mejor si es un poco coordinada. Hay varias fórmulas para hacer que la entrada tenga carga simbólica: desde un saludo afable al público para cargar de positividad al ambiente hasta una misteriosa entrada a oscuras con una intro inquietante. Pero el público se siente más mimado si hay algo de ceremonia.

Dimmu Borgir
"¿Cómo están ustedeeees?"

Para el show…

Cuidado con las pausas entre temas

Procurad que las pausas entre tema y tema sean lo más cortas posible o inexistentes (de vez en cuando). Es tremendamente frecuente que entre canciones haya un vacío incómodo, en el que todos los músicos parecen esperarse unos a otros. Seguro que lo has vivido.

El repertorio, impreso

Tener un repertorio claro y bien impreso en una hoja grande de papel hará que las discusiones, preguntas y dudas sobre el escenario se reduzcan al mínimo. Anotaciones adicionales como la tonalidad, la guitarra que emplearás en una u otra canción, o si el cantante hablará o no antes de un determinado tema, también son útiles.

Coordinar las presentaciones de los temas

Otra experiencia que habrás visto mil veces sobre el escenario: el cantante, enérgico y triunfal, anuncia un tema, “esto se llama ‘la trágica sonata del valiente elfo y el mago oscuro’”...tras lo cual no ocurre nada. Bochornosos segundos más tarde, el batería da la entrada. Hay que trabajar para que eso no ocurra, así que practicad las entradas de ese tipo en los ensayos. Esa práctica también será útil para que el cantante vaya consolidando qué dirá entre tema y tema.

Cantante
"¿Lo estáis pasando bien?...er...¿Lo estáis pasando bien?"

Actitud sobre las tablas

No es bueno que el público perciba preocupaciones o dudas internas en los que estáis en el escenario. Estáis ahí para la gente, una sonrisa, miradas dirigidas al público, y una actitud extrovertida deberán ser una constante, a menos que el espectáculo consista justamente en lo contrario.

Aqui no ha pasado nada...

Ha llegado el momento de repetir el consejo más famoso de la historia: si te equivocas, ¡no pongas ninguna cara!. Si se equivoca otro, ¡no lo mires! Sonrisas siempre, como si no pasara nada, aunque por dentro te estés muriendo de miedo. Si das la sensación de que todo está bien, es más fácil que el público se lo crea (aunque no podemos garantizártelo).

Hide The Pain
Oculta tu dolor

Muévete por el escenario

No decimos que haya que tener coreografía necesariamente, pero no está demás tener un cierto movimiento por el escenario y tener algo de interacción con los componentes. Algún momento de complicidad con el cantante, el batería, o el músico que tengas más cerca puede ser buena idea. Puede que en algún momento los guitarristas deban salir al frente, o intercambiar su zona del escenario (¡cuidado con los cables!). No te avergüence planear deliberadamente qué movimientos vais a hacer en determinados momentos del espectáculo: aunque puedas creerlo, no todo en los conciertos de tus artistas favoritos es tan improvisado como quieren que parezca. Si no lo crees, echa un vistazo en Youtube y busca la misma gira del mismo grupo en diferentes ciudades: algunos grupos lo hacen todo idéntico, hasta lo más accidental.

Muévete por el escenario
Este guitarrista, por ejemplo, levita durante todo el solo de guitarra

Respeta el horario

Todos los espectáculos tienen una duración, así que procura no extenderte más allá del tiempo que tienes asignado. Podrías perjudicar al resto de profesionales si no lo haces. Un bis está bien, pero 4 temas extra no te harán tanto beneficio como pueda parecer.

Afina con un afinador de pedal

Si, puedes, procura tener un afinador de pedal. Muchos hemos visto guitarristas en el escenario desafinándose, y desconectando el jack para afinarse con un afinador de sobremesa. ¡No lo hagas! No sólo es poco estético, sino que además el ruido de desconectar el jack a ese volumen será muy molesto. Mucha gente está apostando también por los afinadores de clip (que deberás usar bajando el volumen de tu guitarra para que no te oigan afinando), aunque también tiene muchos detractores, sobretodo por razones estéticas.

Korg pitchblack
Además, trastear pedales en directo es molón, parece todo más creíble

Guitarra y cable de recambio

Otra buena idea: tener una segunda guitarra y un segundo cable. Los cables a veces pueden perderse o fallar, y en cuanto a la guitarra, no es raro que las cuerdas se rompan en medio de una actuación. Es mejor tener una segunda guitarra preparada, ya que ponerte a cambiarla puede consumir demasiado tiempo: es malo para la dinámica de tu actuación y si la actuación es breve, será un fastidio tener que recortar repertorio por eso.

Ten un soporte

Tanto si dejas el instrumento en el escenario justo antes de entrar, como si solo lo usas en algunos temas, es muy importante tener al menos un soporte. Tenerlo que apoyar en cualquier lado no sólo da un aspecto poco profesional, también es peligroso para tu guitarra.

Instrumentos sin soporte
O no trajeron soporte, o Thanos chasqueó los dedos mientras actuaban

Recortar el repertorio si es necesario

Hablando de eso, si por cualquier razón tenéis que recortar repertorio, no es buena idea debatir sobre el escenario qué tema se ha de quedar fuera. Acordad previamente qué temas son más prescindibles, o dadle al frontman la responsabilidad de tomar la decisión.

Despídete de tu amado público

Una despedida bien coordinada también suele ser un buen broche final. Tocar un tema especial en el que la gente pueda participar cantando, o provocar algún momento destacado (subir gente del público al escenario) suele funcionar bien. Y seguro que ya contabas con esto: hacerse una foto con el público de fondo. Más tarde puedes ponerla en las redes sociales y que la gente se etiquete, para así fidelizar y mantener el contacto con los seguidores que hayas podido ganar.

Black Sabbath
Ozzy no tiene claro si se marcha o acaba de llegar, pero tú sí debes saberlo

Cuando termina el show, tu trabajo aún no ha acabado

Desmontar rápida pero ordenadamente

Del mismo modo que las pruebas de sonido y el montaje del equipo minutos antes del show deben producirse de manera fluida, desmontar vuestro setup también debe serlo.

Repele los invasores

Es posible que en cuanto toquéis la última nota, el grupo siguiente invada el escenario cual horda de vikingos: es algo que puede ser muy molesto, y en realidad no ayuda a que desmontéis más rápido. Si esto ocurre, puedes sugerirles amablemente que os dejen al menos 5 minutos solos en el escenario para que podáis desmontar concentrados.

Cumpliendo este punto os ahorraréis muchos olvidos de cables, soportes, púas, accesorios que, en realidad, cuestan bastante dinero. No es una idea descabellada que tengáis una lista con vuestro equipo para hacer repaso cuando, más tarde, sea el momento de cargar la furgoneta.

La hora de vender material promocional

Tras el show os podéis cambiar de ropa (si queréis) y dirigiros al puesto de venta de vuestras camisetas, cd’s o cualquier otro artículo que tengáis. Es muy tentador quedarse en el backstage comentando la jugada, pero una gran parte de las ventas se produce justo en esa ventana de tiempo, que no suele durar mucho más de 20 o 30 minutos. Así que es el momento de bajar y atender a las personas a las que habéis gustado. Y un consejo extra: procurad tener cambio en varias monedas y billetes para la gente en la caja de recaudación.

Llegó el relax...pero con matices

Tras esta fase podéis relajaros viendo el siguiente grupo o hablando con la gente. Pero también es importante que estéis atentos a vuestros compañeros, ya que puede que llegue el momento de cargar la furgoneta, y es bueno que participéis todos. Cuando siempre son los mismos los que cargan y los mismos los que se quedan de cachondeo con el público acaba generando lógicas tensiones.

Furgoneta
La hora de jugar al tetris

Despídete de los profesionales con los que has trabajado

De la misma forma en que hemos saludado a todos al llegar, viene la parte evidente: dar las gracias a todos y despedirse. Si nos hemos encontrado muy cómodos en el escenario, no está de más que se lo hagamos notar al técnico o técnicos (al de sonido, y si lo hay, también al de luces) , ya que es una labor que cuesta trabajo y a todos nos gusta que nos la reconozcan. Y, por cierto, un repaso final a backstage y al escenario ya con la sala vacía evitará dejarse chaquetas, carteras, móviles, cables, y otros accesorios (¡incluso puedes llegar a olvidarte a personas en la sala!).

¡Y no te vayas sin cobrar!

Si es el caso, no os olvidéis de cobrar. Lo creas o no, hay muchos grupos que después de la euforia de la noche, se van sin decir nada a nadie, e incluso se olvidan del dinero de las entradas o el caché. Y no todo el mundo vendrá detrás de ti para dártelo, así que atención a este punto.

Sala vacía

 

¿Te gustó este artículo?
24
Comentarios

Regístrate o para poder comentar