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Buenos días a todos. Acabo de levantarme hace hace un rato, porque he pasado muy mala noche, y lo primero que leo es la reacción intolerante de siempre.
Para madurar, como persona y como músico, debes asimilar que existen otras personas con gustos, conocimientos y experiencias distintas a la tuya. El pensamiento único mata la posibilidad de progresar como persona y como músico porque elimina de tu perspectiva el resto del paisaje, son las anteojeras que solo te permiten observar lo que tienes delante y no lo de los lados. El pensamiento único te lleva a la intolerancia en un bucle retroalimentado por el resentimiento hacia los que no opinan como tú.
Veo que, todos los que opinamos que la velocidad no es un arte sino un recurso que puede venir bien a veces para dar forma y color a un tema o parte de él, coincidimos como diana de tu ira pasivo agresiva. Mal, muy mal; hay que llevarse bien con la gente porque vas a estar muy solito en la vida. Ya te dije anteriormente que ese carácter intolerante y faltón es ahuyentador de músicos y grupos porque nadie quiere pelearse con una industria tan hostil como la musical y tener que soportar un elemento enervante al lado.
Date cuenta de que te hablamos cordialmente y siempre respondes con comentarios desagradables y emoticonos faltones, muestras un comportamiento muy inadecuado e inmaduro. No caes bien y ese comportamiento te cierra puertas antes de que demuestres si tienes talento o no, no das tiempo a conocerte porque salimos disparados para no aguantar tus vituperios. Te lo digo desde la tristeza que da ver que alguien con tu energía pierde el tiempo creándose un muro de antipatía.
El creador de otro hilo interesante, Kid Montana, me ha dado una contestación que podría interpretar como irrespetuosa a primera lectura, pero, conociendo cómo interactúa habitualmente, doy por hecho que es su forma de expresarse cotidiana y me lo tomo bien, solo no le respondo a ese mensaje para que note que algo pasa; pero continúo interactuando en lugar de entrar en conflicto directo con alguien de quien no tengo constancia que me haya querido ofender. Tú siempre crees que te odiamos y no es así, hay compañeros que sí que se lo han ganado a pulso y los han baneado. Simplemente, interactuamos contigo y nunca aceptas nuestras opiniones como lo que son, meras opiniones. No comprendemos tu intención permaneciendo en tu trinchera si nunca vas a aceptar que exponerte en público conlleva una opinión de cada uno de los asistentes. No quiero imaginar tu reacción si te subes a un escenario y comienzas a ver la cara de cada uno de los asistentes que consideres que no disfruta de lo que haces, que siempre los hay.
Nadie está criticando que te guste la velocidad o que centres la exposición de tus prácticas en ella, solo opinamos que los músicos que toman la velocidad como religión tienen su público, pero a los que atacas no nos encontramos en él. De momento lo único que conocemos de tu trabajo son vídeos con ejercicios de escalas arriba y abajo, da igual que las armonices o las vistas de tul porque siempre suenan igual. La primera vez, impresiona el dominio de la púa y la técnica que te habrá llevado años de reclusión con tu instrumento. La segunda vez, ya buscando mensaje musical, eso que te hace marcar el tempo con el pie, no hay nada. Cuando hablo de monos de feria, meto en el saco a todos aquellos que solo ofrecen pirotecnia por mucha armonía que pretendan vender. La novedad atrae, la monotonía aburre; son disparos de fogueo.
Si tienes algo que contar, el público lo captará a la velocidad que sea, a BPM Leonard Cohen, Waits o Rajmáninov o Paganini. No criticamos la velocidad como medio sino como fin. De hecho, los que descubren que hay vida más allá de la metralleta mejoran notablemente en forma y mensaje: Kotzen, Jordan, etc.
Por cierto, cualquiera puede opinar sobre música, tenga o no conocimientos sobre nada, porque la música son matemáticas en el cerebro y sentimiento en el corazón. Todos tenemos más o menos cultivado el cerebro, pero el corazón siente sin filtros y no engaña. El gañán más iletrado, puesto en contexto, puede opinar de cualquier canción porque expresará lo que le transmite a él como individuo; y esa opinión vale tanto oro como la del punky de tu barrio o el catedrático de composición y dirección.
Ahora, como cuando te quedas sin recursos ni argumentos, entras en lo personal intentando hace sangre, te explico, una vez más que yo vengo curado de abusones y desgracias mayores que unos insultitos de un desconocido que no sabe comportarse en público con nadie.
No voy a subir absolutamente nada porque, por salud, no puedo ni tocar seis compases sin que la cabeza o la artrosis me hagan una pirueta, el covid persistente hace la guerra por su cuenta. No tengo ningún interés, como tantos compañeros aquí con salud mermada, en exponer una ejecución muy deficiente para que se tome por lo que yo era. Que tampoco era gran cosa como músico, mi fuerte era la parte técnica como luthier y después medios y producción musical con muchos años de diferenciar el talento de la paja.
Retirado por salud, no vengas a retarme a sabiendas de que no voy a aceptar estas niñerías. Respeto a extremos al que se sube a un escenario y es capaz de aguantar una canción seguida manteniendo la atención del público así como al que se sube y tiene que soportar, sin equivocarse un compás, a un publico ausente y ebrio. Respeto a cada músico porque esa denominación implica un trabajo duro de estudio y práctica que le ha robado tiempo de ocio y socialización. Respeto a cada músico porque es una persona. Respeto a cada músico porque aporta belleza a un mundo soez. Te respeto a ti, como músico y como persona, porque mereces ese respeto; lo que hago es opinar, con fundamento profesional, sobre lo único que conozco de tu trabajo desde la perspectiva que puedo opinar y no desde la teoría musical.
Vine a este foro porque creé una cuenta para vender el estudio y, el año pasado, varios amigos y conocidos que ya eran foreros me insistieron para que contase batallitas de cuando me conocieron de joven. He pasado una vida ayudando a todo aquel que me lo solicitase, en la música también. Los que me conocéis sabéis que mi puerta siempre está abierta para los que vienen con buenas intenciones. Cristian, contigo no hago excepción; si vienes con buenas intenciones, te invito a tomar algo cuando te apetezca y charlamos de absolutamente lo que quieras, que seguro encontramos puntos de conexión. La vida es muy corta como para que el ego te pase por encima, el ego lleva a frustración y aislamiento interior. Déjate querer, ofrece tu talento sin fanatismo, no te creas el ombligo del mundo, sé amable y serán amables contigo, ábrete a las opiniones porque te ayudarán a crecer y disfrutarás, aún más, de la musica.