Y a veces los raro que se vende como novedoso no se sabe si fue revolución hasta decadas despues.
Eso pasa con Dieter Thomas Kuhn. En alemania no se entendió al principio (yo sigo sin entenderlo). Veian a un hortera vestido de setenteo kisch cantando canciones cursis que no sabian si se reia del Schlager aleman (lo mas cercano aqui seria la copla cursi) o se lo tomaba en serio. Pudo ser esperpento claro.. una cosa muy, muy hortera.
Pero no.
Decadas despues en un mercado relativamente enano de 80 millones de personas no es descabellado decir que han ido a verle en directo mas gente que a los Stones en toda su carrera. Jevis, punks, directivos, señoras de la limpieza... Todo dios empezó a ir a verle, vestidos igual. Un español ni entiende el fenómeno. No tiene ni puta idea de que esta pasando allí, ni que gracia tiene eso.
El.tio gira de manera incansable al siguiente nivel:
Ir a ver uno de sus conciertos es casi una peregrinación y actua como una especie de sesion terapeutica donde miles de alemanes cantan canciones cursis disfrazados sin tener que mantener el ramalazo prusiano que siempre se impone en la calle. Y no hablamos de que le gusta a un grupo de fans.. Es que es un puto simbolo colectivo aleman.
Aqui tuvimos al Chaval de la Peca... La cultura subyacente no ea igual.