#449
Esa es la cuestión. Capricho si, por supuesto. Necesidad, ninguna. Puede valer con menos, seguro. Pero ponerte a esos dos o tres metros y hacer sonar una bestia de estas es algo inexplicable, una sensación que recorre tu cuerpo y que en ese momento te hace sentirte el más feliz del mundo. Quizás edo no tenga precio...
Esa es la cuestión. Capricho si, por supuesto. Necesidad, ninguna. Puede valer con menos, seguro. Pero ponerte a esos dos o tres metros y hacer sonar una bestia de estas es algo inexplicable, una sensación que recorre tu cuerpo y que en ese momento te hace sentirte el más feliz del mundo. Quizás edo no tenga precio...
1
Responder
Citar

