#275 Es porque son unos snobs, unos clasistas. Porque no tienen ni puta idea. Hay unos instrumentos J. Michael hechos en China, que sirven perfectamente. Alguien tiene que decirles a estos músicos de Conservatorio que lo importante es el indio, que es porque no tocan un carajo. No saben poner un Fu renol ni un Si berrol.
Conozco el caso de una persona que al ir al grado medio del conservatorio, le dijeron que su instrumento no era el recomendable para ese nivel.
Al finalizar la carrera y el grado superior (con el mismo instrumento, el que no valía para el medio), le dijo la misma persona: -"nunca pensé que le sacarías tanto a ese instrumento".
Estamos hablando de una persona que sacó dos carreras a la vez (una de ellas la de música), y que trabaja profesionalmente con los conocimientos de la otra carrera. La música la tiene de hobby.
Continua con el mismo instrumento, que ojo, no es chino, pero tampoco es de cremona.
#282 siempre sea dicho que el habito no hace al monje...
#284 pues sí, yo tengo mi opinión para mí. Y Pat Metheny para él.
Dicho lo cual, yo le haría más caso a él que a mí mismo, por razones obvias.
#280 pues eso habla muy bien de esa persona. Tiene personalidad, sabe lo que necesita, y el material que tiene le hace feliz. No necesita más.
La mayoría de la gente somos más influenciables a las modas, al marketing, o a lo que tienen los demás.
Una cosa en la que no se cae, es la *felicidad que siente un virtuoso tocando una música del copón con una guitarra y ampli mega buenos y caros, y la *felicidad que siente un muñón tocando quintas sin parar con un guitarruco y amplufacador baratuno.
Esa felicidad si es FELICIDAD, es la misma felicidad.
*Felicidad. Definición. Ni puta idea de cómo definir la felicidad.
Peeerooo!!!!
Cosas que se sienten cuando uno está sintiendo felicidad.
Primero la mente está quieta, no hay pensamientos, por lo tanto en ese instante no importa lo que pone en la pala, ni en la factura de la compra de la guitarra o ampli.
Segundo y resultado de esa quietud mental, se siente calma y un regusto y gozo interior difíciles de describir.
En ese instante de conexión tocando no importa el objeto. Peeerooo! Cuando uno sale de ahí o ve a otro en ese estado piensa o puede pensar que el objeto es la causa de esa felicidad, pero no, la causa está dentro de uno, la felicidad nace de dentro, pero nos despistamos en el exterior y acabamos discutiendo incluso como en estos repetitivos hilos.
Pero está claro que a pesar de que somos mucho más que una mente que piensa, lo que pensamos tiene más peso, aunque pese menos que nuestro propio cuerpo. Jeje!!!
Y cuando el cuerpo siente gozo, qué más da lo que piense la mente?