EBR escribió:
Donde hay represión sexual, hay oportunidad
Puede ser, quizás, aunque más viejo que tú no he vivido tanta, a caso en Madrid se estaba más en contacto con lo más recio del franquismo y en Logroño se estaba extendiendo una forma más universalista por ser los viticultores los que se estaban revelando como generadores de riqueza relegando a las clases rancias (ese pacto social tácito se notó hasta en un acento riojano
apueblado que antes no era tanto en la capital o en localidades como Haro).
En la transición, la kermesse fue total, porros para todos y bragas fuera.
Y mira que yo he sido de fornicar poco, de esos polvos, esos lodos (dos hijas, dos veces); he sido de otras prácticas.
En cuanto a que los sectores más ultracatólicos hayan sido de darle al fornicio, puede ser. Muchos de éstos han tenido bien de chiquillos y en el antiguo régimen se comenta que los señores de bien eran de ir a misa y luego a putas. Es una ventaja del perdón, los calvinistas han sido de generar riquezas terrenales; pero de vivir con la culpa; los católicos somos más de expulsar el mal, por donde haga falta.
Luego que depende del colegio al que se haya ido, los escolapios eran más de letras que de piedad, las veces que iba a misa me las pasaba todo el rato empalmaó, así se me quedó la minga curvada hacia abajo de tanto apoyarme en el banco de delante para que no se me notase.
Ahora que estoy volviendo a la fe, estoy elaborando una teología en la que la lujuria deja de ser pecado capital para convertirse en una vía humanista de conocimiento, un poco orientalista.