PA.LU.A escribió:
Con lo puritanos que son, ya me hubiera gustado a mí haber follado como follan los americanos antes de cumplir los 20 años
De adolescente, donde más éxito tuve fue en el Ejército de Salvación de la calle Hermosilla y la prole de los Testigos de Jehová de la calle Ayala. Hay que saber buscar; donde hay necesidad, se necesita remedio y esta gente tan reprimida busca remedio a escondidas donde puede, con urgencia y fruición.
Un curilla posconciliar de mi colegio (Echeverría, qué hostias daba con la mano abierta) encontró nicho entre las esposas de los soldados de la base de Torrejón. No se cortaba, se lo rifaban y podías verle acompañado de paisano en parques, cines, museos y cafeterías. Eran muy chonis y los maridos eran ultraputeros y tenían varios líos siempre, estaban agradecidos de que las tuvieran entretenidas para que no les molestaran. El acoso de las madres de mi cole tirándole caña era tan descarado que hasta nos dábamos cuenta con once o doce años. Supo buscar necesidad para ofrecer su remedio.
En Madrid, vivía enfrente de la lglesia de San Miguel y todas las mañanas realizaba mis ejercicios frente a la ventana de catequesis y rosarios. Estaba casado y cansado de que me tirasen caña esas señoras con mantilla, misal y dignidad de estampita.
Donde hay represión sexual, hay oportunidad.