EBR escribió:
prestigio de marca ni incrementan las ventas en su nicho de mercado.
Este menda viene del sector de las marcas de lujo; ha trabajado para gente como Louis Vuitton o Ralph Lauren y rollos de venta premium. Le dieron luego la dirección de Asia-Pacífico de Fender en los años locos de vender marca en la zona, especialmente a los chinos ricos. Tanto es así que abrió la primera flagship de la marca en Japón.
Por lo tanto, estamos ante el cansino rollo de estar vendiendo productos aspiracionales. Y claro, Fender tiene un problema, porque solo tiene marca, y hay gente que le ha copiado durante años con productos muy por encima de los suyos. Y aunque fueran unos desastres gestionando la marca en los años en los que podrían haberlo hecho de manera limpia, da igual. Porque cuando tienes a un tío dedicado a este tipo de marketing, lo único que va a querer es vender marca, marca y marca. Y para eso necesita un producto exclusivo que no tiene. Porque hay al menos seis marcas con muchísimo mejor producto estrato que los topes de gama de Fender.
Como decía Porter, cuando no tienes un producto diferenciado claramente, solo te queda el relato. Este tipo de directivos son especialistas justamente en eso. Y el relato vende mucho más ante un tribunal de doce personas del montón que ante una vista pericial, que es a lo que va Gibson.
A partir de ahí, hay que ver hacia dónde van, porque en el sector del lujo lo de que te protejan una 'forma' es el pan nuestro de cada día. Porsche es súper agresiva, por ejemplo, por cualquier cosa que huela a 911, o con empresas que toman un 911 y lo mejoran. Ferrari es tremenda con eso. Ni hablar de las marcas de lujo que, a base de decir que un patrón o forma es propio de la marca, acaban incluyéndolo como designación, como Burberry y sus patrones de cuadros. Todo eso va fuera del diseño industrial e incluso de la propiedad intelectual o la consideración de obra de arte.
Todo esto viene de una filosofía de que, si a un consumidor le preguntas qué vendes, cómo lo vendes y por qué lo vendes, prácticamente solo le darás importancia al último factor, montándose una paja mental (estatus, historia, tradición americana, origen, innovación que no invención...) por la que el enganchado paga muchísimo más dinero.
Lo de la inclusión de la 335 como forma designativa de Gibson en un juicio indica la desvergüenza a la que pueden llegar estas reclamaciones. Pero bueno, es que Gibson estaba ya en esto de vender historia cuando Fender llegó.