Ayer cumplió 80 años el gran Robert Fripp, uno de los mejores guitarristas de rock de los '60 a esta parte. Y hoy cumple 77 Bill Bruford, un batería extraordinario que, aparte de tocar con Fripp en varias de las re-ediciones de King Crimson, ha tenido la valía sufieicnte como para haber tocado también en otros dos grandes grupos del prog-rock, Yes (en sus primeros discos) y Genesis (en la gira Seconds out, con Phil Collins en tareas de cantante). Asimismo, ambos han desarrollado proyectos en solitario o en colaboraciones de prestigio, y en el caso de Fripp, ha sido también requerido como productor (Peter Gabriel, Roches, Blondie...).
Pero, como solía decir Jack el Destripador, vamos por partes:
Siendo un tierno y joven guitarrista, Fripp acude a un anuncio que pusieron los hermanos Giles buscando teclista y cantante, por algún motivo, decidió acudir sin ser ninguna de las dos cosas, y por lo que fuera, encajaron entre sí y grabaron un disco en trio, que pasó sin pena ni gloria, y que conocimos después, tras el éxito de los Crimson.
En 1968, con el multiinstrumentista Ian MCDonald, el batería Michael Giles, Greg Lake tocando bajo y cantando, y Peter Sinfield escribiendo las letras y llevando las luces en los conciertos, se concreta la primera y efímera formación de KC, que da a luz posiblemente el mejor y más revolucionario disco de debut de cualquier banda de rock: In the court of the Crimson King (1969).
Es disco es fabuloso en todo, composición, instrumentación, improvisación, mezcla elementos del rock con otros de la música clásica o del jazz, uso de ritmos fuera de lo común (5/8, 7/8) y marca un antes y un después, no sólo en el rock progresivo (también llamado "sinfónico"), sino en el rock en general, abriendo puertas a hacer cosas que antes nadie en el rock se había atrevido a hacer. Tras algún bolo en locales pequeños, impresionando sobre todo a otros músicos de su misma escena, teloneando a los Stones en Hyde Park en Julio del 69 se dan a conocer ante 500.000 personas.
Las diferencias creativas sacuden al grupo rápidamente, y ya para el 2º disco empieza el calvario de cambios constantes en la formación, músicos contratados para las grabaciones, algún cantante prestado (Jon Anderson, de Yes, canta uno de los temas de su tercer álbum...), hasta que se estabilizan para los tres últimos álbumes de esta primera época (1969-1974), justamente con Bill Bruford a la batería.
Caso curioso el de Bruford, un tipo al que le interesó siempre más la música que el dinero.
Justo cuando Yes era ya una banda reconocida, tras Fragile y Close to the edge, se rumoreó que andaba harto de repetir los mismos temas en la gira de Topographic oceans, e hizo un 2º intento de irse a KC, dados los constantes cambios en el grupo. En el 1er intento, Fripp le había dicho que aún no estaba preparado (Bruford) para entrar en KC, en el 2º le aceptó, y con John Wetton al bajo y voz, y David Cross al violín y mellotron (con la adición durante un solo disco del percusionista chiflado Jamie Muir), constituyeron la 2ª gran formación de KC, con tres grande álbumes de estudio a sus espaldas, y unas giras impresionantes, llenas de un rock potente, a veces lírico, y siempre con espacio para la improvisación.
Vamos a ir poniendo un poco de música.
El primer álbum de KC es una maravilla total, aunque quizá sus dos temas más señalados sean 21st century schizoid man, que ha seguido en repertorio durante toda la historia de la banda, y la monumental composición Epitaph, con una letra poética y rotunda, y unas bases de mellotron gigantescas.
El segundo álbum de KC viene lastrado por cambios en la banda durante la grabación (se van McDonald & Giles, quienes grabaron un disco a dúo). incluso alternando cantantes, pues Lake ya tenía decidido irse con Emerson, y algún tema del disco lo cantó un antiguo colega de Fripp, Gordon Haskell. Aún así, es un disco muy estimable, en parte continuista con el primero, y algo más fuertemente imbuido de influencias de la música clásica y el jazz moderno.
La tónica de cambios sigue en el 3º (Lizard) , ya sólo quedan Fripp y Sinfield de la primera formación. Jon Anderson canta un tema que ocupa toda una cara y lo hace maravillosamente.
El 4ºálbum, Islands (1971), incluye nuevos cambios, nuevo cantante y bajista (Boz Burrell), y muchos músicos de estudio, incluyendo un breve y delicioso tema con orquesta (en general casi todo el disco mantiene un ambiente relajado y muy amable, dentro de la complejidad habitual de las composiciones de Fripp.
Algunos de estos temas, por su dificultad instrumental, no se giraron hasta la última formación con 3 baterías y rescatando a Mel Collins. Aparte, Fripp consideraba que Sinfield quería tomar demasiadas decisiones creativas, cuando no aportaba ni una nota a la música de la banda, y le comunicó que no podía seguir trabajando con él. Aparte, el rechazo a un tema de Mel Collins, según Fripp para mantener la "calidad creativa", dió lugar a discusiones y una nueva disolución de la banda.
Y aquí entra Bill Bruford.