Hoy cumple 74 años David Byrne.
Nacido en Escocia, sus padres emigraron a Canadá, y luego a USA, cuando él era niño, siguiendo los trabajos de su padre, ingeniero.
Para quien conozca el acento escocés, os podéis hace runa idea de lo que es para un crío que habla así cambiar de país... David aprendió a imitar los acentos locales, y a tocar diversos instrumentos desde muy crío, en cuanto pudo, compatibilizó trabajos diurnos con bandas, y en un momento dado se juntó con Chris Frantz para ir tocando en garitos. Como no tenían bajista fino, Frantz acabó convenciendo a su novia, Tina Wemouth, de que aprendiese a tocarlo, y aunque David andaba reticente, al final aceptó que Tina entrase en el grupo. En un momento dado, Jarry Harrison, tras abandonar los Modern Lovers de Jonatan Richman, se junta con este trio y empieza la singladura de la afamada banda Talking Heads, uno de los buques insignia de la New Wave neoyorquina, claramente distinguible de la cosa punk, aunque en sus inicios T. Heads llegaron a telonear a los Ramones.
Ya en su primer álbum (Talking Heads 77) apuntan maneras, y sacan un single de mucha pegada, Psycho killer.
En el 2º se observa una notable madurez, empiezan su colaboración con Brian Eno, y se consolidan unas letras de Byrne se se salían bastante de lo común. Interesantes polirritmos y un enfoque musical bastante original para la época hacen que la prensa del ramo se fije en ellos y los ponga como el último grito.
El 3er álbum, Fear, los eleva un peldaño más, y cuenta con alguna colaboración de Robert Fripp (quien cumplirá 80 años en breve).
El 4º, Remain in light, incorpora muchas influencias de ritmos africanos, y es el último en el que les produce Brian Eno, quien trasladaría después su sabiduría a los discos de U2.
Un par de directos, una peli de concierto, dirigida por Jonathan Demme, y algunos álbumes más, toda esta fase salpicada por proyectos en solitario de sus miembros, terminan con una última grabación de un tema en 1991, y el abandono de la banda por parte de Byrne, para centrarse en sus proyectos en solitario.
El primer disco de Byrne fuera de la banda fue un álbum bastante experimental, realizado a medias con Eno, My life in the bush of ghosts. También se dejó ver en el campo de las bandas sonoras, y cuando ya enfiló su carrera en solitario sin la "distracción de la banda", cambia bastante de registro, para realizar trabajos muy influidos por músicas étnicas. Crea también un sello en el que recoge a artistas de cierto exotismo, africanos a menudo, pero no exclusivamente. Va espaciando sus grabaciones, y se embarca en otro tipo de proyectos, música para algún ballet, algún libro... en España le vimos últimamente con una gira interesantísima en la que los músicos y cantantes aparecían básicamente bailando y en curiosas coreografías mientras acarreaban sus propios instrumentos, con el escenario vacío y sin aparataje fijo.
Todo un personaje, siempre creativo y catacaldillos, con grandes ventas de discos con T. Heads, y muchos proyectos diferentes, en general todos ellos de calidad.
De su álbum Fear, con Fripp a la guitarra: