ocha escribió:
me da igual que seas de derechas, estás en todo tu derecho.
En toda su derecha.
Claro que sí, ojalá hubiera una derecha menos cargada de razones traidas por los pelos, yo sería de derechas a lo mejor.
Pero en las normas del foro se excluyen las descalficaciones ad hominem y que la política sea un argumento priincipal y menos por elegir uno u otro polo.
Por si sirve de ejemplo a alguno, antes era muy tendente a lo autoritario y tenía cero compasión.
A quien me haya leido con atención le podrá parecer que me valgo de mi enfermedad como patente de corso para justificar cualquier oponión mía.
Lo cierto es que, despues de sufrir algo peor que una enfermedad que me incapcita para tocar o que no tiene cura, he sufrido cosas peores en estos siete años últimos, y tiene que ver con la cacareada libertad de capital, las artimañas de muchos emprendedores (seguramente por sobrevivir, pero a qué precio) y los riesgos de las aventuras.
Luego, ya desde hace años he visto a gente sufrir de verdad, he visto cómo se baten el cobre los médicos y enfermeros (as sobre todo) recibiendo lo justito y trabajando como burros, he vivido cosas duras que me han gecgo tomar cierta distancia de mí mismo y del liberalismo utópico, he visto de primera mano que lo que mueve al mundo son los listillos y los codiciosos, con el concurso imprescindible de los idiotas y los engañados (los que no pueden elegir).
Ya no me tomo tan a la ligera muchos principios del socialismo, incluso soy más tolreante con la doble moral de muchos (no sólo la derecha rancia la tiene) y lo ñoños y del cunmbayá que son.
Hasta he empezado a valorar al cristianismo puro.
Pero entre aficionados y algún profesional al guitarreo, nos debe de dar lo mismo lo que elija cada cusl, es muy probable que se equivoque ( como con las maderas o el bariniz nitro).
Pero lo que no estoy dispuesto a tolerar, siendo español y enamorado también de Cataluña, son esos latiguillos de
encima catalán. si es en broma, es broma de trazo grueso, sólo que en vez de choteras, es bromear con una parte imprescindible e importante de conciudadanos.
He sentido más los desprecios hacia los catalanes basado en un relato maniqueo (lo único que encierra es envidia de la España arcaica y cerril por una región próspera e industrial y un agravio culposo) que desprecio a los venidos de zonas muy atrasadas (años cuarenta y cincuenta, eso ha cambiado).
Si lo peor ha sido el calificativo charnego, también habría que admitir que media Barcelona está llena de bares de regiones diversas y que la runba catalana no es sino un ejemplo de mestizaje.
Que hay catalanes tractoristas del terruño, claro, y en mi tierra, menudos académicos. Pero que hay mucho cernícalo por ahí y que el que no entende el catalán, al menos el hilo, no entiende bien el español de España.
Una de las razones por las que me alegro de volver a registrame en esta web es volver a encontarme con personas amables y con chispa, catalanes, andaluces o de la concha de la lora que dicen los argentinos.