#1227 Cual es la conexión de Verdi con Bellini? Por curiosidad eh.
Aprovecho que estoy escribiendo 10 reseñas que me han pedido, para publicar un par por aquí.
Edvard Grieg - Lyrische Stücke (Piezas líricas)
Emil Gilels - Piano
Grieg es un compositor completamente sepultado bajo el éxito de la música incidental de "Peer Gynt", escrita para la obra teatral del dramaturgo Henrik Ibsen. El índice de popularidad de algunos extractos de "Peer Gynt" es extremo, nivel " Las Cuatro Estaciones" de Vivaldi, y gracias al uso y al abuso cometido por radio, cine, o TV, lo cierto es que no es una obra a la que un aficionado curtido recurra con frecuencia. No le pasa nada a "The Morning" "Åse's Death" o "In The Hall Of The Mountain King", más bien se entiende su alto grado de popularidad en base a lo profundo que esta excepcional partitura suele conectar con los sentimientos humanos. Y luego tenemos su Concierto de Piano en La menor... sin duda una de las cimas del género y auténtica piedra de toque para cualquier virtuoso que se precie. Siempre ha sido mi favorito a pesar de que no tiene la escala (tamaño de la orquesta, duración, complejidad de estructuras...) de por ejemplo el concierto No. 2 de Brahms o del "Emperador" de Beethoven. Es también una obra tremendamente popular, pero ya no tan a nivel de calle, entorno o medios.
Las "piezas líricas" para piano, tampoco son en realidad unas grandes desconocidas, pero su verdadera dimensión no coincide con el lugar que ocupa en el imaginario musical. En absoluto.
Este conjunto de pequeñas piezas fue escrito durante casi treinta años por Grieg, resultando casi una especie de diario musical de toda una vida. En ellas, puedes seguir la evolución del lenguaje de Grieg: el romanticismo centroeuropeo de juventud, la incorporación progresiva de elementos de la música popular noruega, su refinamiento armónico, su creciente economía expresiva y esa extraordinaria capacidad para condensar una idea musical en poquísimos compases.
Demasiado breves, demasiado melódicas, demasiado hermosas. Cualidades que, paradójicamente, han contribuido a que se las considere música menor. Algunas de las piezas parecen escritas para que cualquiera pueda tocarlas, pero que una pieza sea técnicamente accesible no significa que sea musicalmente sencilla.
El gigantesco pianista Emil Gilels (para mi nadie va conseguir superar jamás las grabaciones de algunas de sus Sonatas de Beethoven) supo ver sabiamente todo el universo musical que contenían estas miniaturas trazadas a base de economía de medios, y eligió 20 del total de 66 escritas en 10 libros por el compositor. Gilels no intenta forzar estas piezas a ser o sonar lo que no son, sino que entrega una interpretación de una pureza absoluta, basadas en la profundidad y la gama de colores implícita en el lenguaje de la obra. Concebidas originalmente para el consumo particular y la práctica en el hogar, escuchadas así, dejan de parecer pequeñas piezas de salón y adquieren una dimensión completamente distinta: la de una gran obra pianística construida a base de miniaturas