Yo le daría la retirada que merece después de los años de servicio y felicidad que te ha proporcionado. No la mutiles. Cuélgala en el salón de casa y alégrate la vista cada dia. Seguro que verla te trae recuerdos imborrables. No pienses en ella como "algo que ya no puedo tocar" sino como "una guitarra que he tocado y disfrutado". Suerte en la elección.
Responder
Citar
