Cuando yo tocaba a principios del 2000, lo más era tocar en la fiesta mayor del pueblo, a mitad de agosto. Había que presentarse a un concurso que organizaba la asociación de músicos, y si lo ganabas, teloneabas al artista que contrataba el ayuntamiento.
Ese año era Loquillo, pero podía ser cualquier otro, Había mucha competencia.
Ganamos el concurso porque éramos la mejor banda por entonces, y poco más. El bolo fue guapo, con la gente del pueblo. En agosto la mayoría está de vacaciones y es como un bolo con un poco de gente más, a Loquillo lo vimos de refilón.
Por la zona donde me movía, el Valles Oriental, la mayoría de los bolos eran en salas de actos, polideportivos, y algún garito. Por entonces lo más que podías aspirar era a tocar en As de Copas, en Granollers y en algún sitio más. Los garitos guapos de Barna como Sidecar, KOH, Bikini, o Salamandra en Hospitalet eran para bandas más punch, o más metidas en el ambiente, con más contactos.
También estaba el tema de los locales. Nosotros tocábamos en el sótano del casoplón de uno del grupo. Con mucho espacio, comodidades, y gratis; Nadie iba a querer trasladarse a Barna a un local caro, seguramente compartido, solo por compadrear con bandas y estar en el ambiente, hacer contactos en definitiva.
En los bolos que hacíamos liábamos una tremenda. Venia mucha gente, y después del concierto, tras el escenario, se liaban tremendas; Canutos y djembes hasta las tantas, una locura.
Por entonces nos salió una oportunidad de tocar en un sitio mejor, en Mephisto, local mítico. Era un concurso de bandas. Si ganabas pasabas de ronda y te enfrentabas a otros grupos, y hasta la final. El truco: Te daban un fajo de entradas para que las vendieras a tus amigos, tocabas, y se votaba a mano alzada. Quien llevaba más fans se llevaba el premio. Los grupos de Barna lo tenían mejor para movilizar a su gente. Nosotros lo teníamos peor; dile a toda la camarilla que pague la entrada, que el que lleva el coche no beba, que el campo para hacer botellón está bastante lejos, y cuidao con los canutos y los monillos que esto es zona hostil...No vino nadie.
Pero cuando tocábamos en la plaza del pueblo no faltaba ni el gato.
Ahora estoy un poco desconectado por mi zona. Recuerdo que había buenas bandas de Metal y progresivo en ingles por la Cataluña interior. Ahora parece que es más en catalán y en más estilos; se entiende, atraen a más gente y es más rentable. Hay cositas que están muy bien