Muy interesante el tema y loable tu intención Marín, pero como alguien ha dejado caer...¿los trabajadores o dueños de Fender son votantes de Trump? ¿Los de Mesa? El tema es delicado, y si nos ponemos quisquillosos acabaríamos por no comprar nada.
Al hilo de este post, yo intento no ser tan cómodo y dejar de comprar en Amazon todo lo que pueda, y que el comercio local siempre sea mi primera opción.
Hace tiempo que me he quitado de todo lo que ponga Made in the USA, Made in the UK y de Israel ni con un palo. Vivo perfectamente ni lo noto.Sé que hay muchos otros países que merecen una buena hostia, pero estos tres ni con un palo. Tengo un compi-amigo yanki y me comprende perfectamente, nunca se han molestado por el daño que hacen en otros países, justos por pecadores hasta que arreglen su mierda allí.
Los boicots de compras suelen salir mal porque nunca sabes el montón de marcas israelitas o de usa que hay en todos los productos que compras a lo largo del año. Y al final no tienen mucho recorrido porque acabas pensando que los demás ya lo han dejado y lo dejas.
A mi todo esto de los boicots, a quien sea, me recuerda un poco a un tontolaba que vino a mi comercio y en la zona de impulso teniamos fuet de Olot (que está muy bueno) y con muy mala educación me dijo: ¿como se le ocurre vender este producto?, ¿es que no ve usted las noticias?, Ya no vengo más a su establecimiento!, mi respuesta: a tomar por cul... un gilipo... menos...
Además, se complica la detección del origen del capital que mueve cada marca hasta extremos inimaginables. En 2011, estaba haciendo un recorrido por la cadena de producción de uno de los clientes del AOVE que tenía entonces para analizar la optimización y rediseño de su marca. Yo quería cambiar la forma de la botella y visitamos todas las envasadoras de Andalucía. En la más popular, que envasa el mayor porcentaje de AOVE de origen no industrial masivo (masivo son Carbonel o Koype) y fabrica envases para la inmensa mayoría de productores de alimentación de la zona sur de España, nos atendió un señor con bata blanca y pecho lobo con una estrella de David de oro colgando sobre la pelambrera como si fuera un Cristo legionario. Vino su hijo, con senda pelambrera en proceso de finalización y un aleph de oro colgando, y, tras una buena charla muy instructiva en la luna de Endor, acabó contándonos que eran judíos españoles con arraigo familiar de varios siglos aquí y familia lejana en Israel. Como todos los empresarios judíos en el extranjero con ingresos que lo permitieran, realizaban donaciones periódicas o aleatorias al estado israelí y lo apoyaban en cualquier decisión relacionada con el fortalecimiento y defensa del país. Nos dijo que en cualquier sector industrial de cualquier país hay capital relacionado de una forma u otra con el estado israelí porque la donación es una obligación moral desde el final de la segunda guerra mundial. Yo ya sabía esto porque es algo tan conocido que me extrañó que mi cliente lo ignorase y decidiera comprar los envases en otro proveedor, tras interrogatorio sobre pureza su de sangre, y adquirir su propia línea de envasado y etiquetado. El pobre tipo, porque acaban dando pena, era un capillita sevillano un tanto antisemita por prescripción religiosa, pero que apoyaba cualquier genocidio antimoro futuro.
Si revisas el origen de las inversiones judías, rusas, marroquíes, francesas, mexicanas, catalanas, vascas o lo que sea que te provoque aversión, no puedes ni pisar las baldosas de tu casa. Las estadísticas del impacto comercial de los boicots no les hacen ni cosquillas.
¿Quieres hacer algo por los palestinos y los libaneses? Apúntate a la Legión y pide que te envíen a la frontera libanesa con Israel para evitar que los de Hezbolá la crucen y la líen, como vienen haciendo hasta ahora que les han parado los pieses a costa de la vida de todos los inocentes de ambos lados. De eso no se habla en las noticias porque la Legión tiene mala fama, pero allí se han tirado muchos años.
Los boicots les dan la risa tonta porque apartan el foco de lo importante que mueven por detrás. Al mexicano que te hace la Fender que compras mientras despotricas aquí contra EE. UU. tampoco le caen bien los gringos, pero ahí está reventado haciendo tu guitarrita. Si, en un caso imaginario, Fender se viera realmente afectada por un boicot realmente eficaz, subiría los precios, reduciría producción y tú seguirías comprando tu guitarra por la calco de la pala. Eso sí, con tu boicot habrías dejado en la calle a unos cuantos mexicanos.
#124 Si es complicado, eso está claro, de hecho es imposible de como está de marrano el mundo. Pero como tienen que poner de donde vienen las cosas y yo lo miro siempre. Más o menos lo puedo ir llevando a cabo.
De niño adolescente vi un documental sobre Nike, llevaba unas zapas Nike para el baloncesto, trabajé pegando carteles de conciertos, cuando gané la sificiente pasta para pillarme otras, las tiré y me compré otras de alguna marca que hará lo mismo que Nike, no volví a comprarme nada de nike, jamnás. Lo que le parezca a la gente, me la suda como a ellos se la sudan los boicots.
#126 Incluso algunos sistemas de riego lo llevan empresas Isralíes, conozco una que lo lleva en un pueblo de Murcia.
Los apellidos de gremios y ciudades suelen ser de judíos conversos. Ahí lo dejo.
#128 Y orográficos: García Serrano, judío por los cuatro costados.
Mas a mi favor. Mucha sangre semita tenemos como pa ir dando lecciones...
#127 Eurovisión, FMIC (Fender, Squier, Gretsch, Jackson, Charvel, EVH), KKR (Gibson, Epiphone, Kramer, Maestro), Harman-Kardon (AKG, AMX, Becker, Crown, Harman Kardon, Infinity, JBL, Lexicon, dbx, DigiTech, Mark Levinson, Martin, Revel, Soundcraft, Studer, Arcam, Bang & Olufsen y BSS Audio) y podemos seguir con cualquier marca que tenga inyección de capital riesgo porque tooodas las compañías de reflote internacionales poseen un porcentaje de inversión de empresas con nexos israelíes.
En alimentación, a tope. En materiales de construcción, el suelo que pisamos, más aún. Boicotear Eurovisión tiene más sentido porque es su escaparate de cara a las nuevas generaciones.