Artistas

Bajo los focos: "Cosecha propia" de Homegrown

Rafael Giménez es el nombre del guitarrista que nos manda en esta ocasión su propuesta artística, un amante de las 6 cuerdas que vive tras el nick Rafnez, y que solo con leer las primeras líneas de su biografía, ya puede uno suponer que tiene mil batallas que contar.

Rafael Jiménez

Rafael nació en Córdoba en 1972, pero antes de que lo imaginéis paseando por Andalucía, nos referimos a la Córdoba de Argentina, a más de 10.000 Km. de donde reside ahora, Madrid. Por tanto la de Rafael es una historia con mucha música, pero también con un viaje, una llegada a un país y continente distinto, donde continuó con la labor musical que ya realizaba en Argentina. Allí su actividad pareció concentrarse en la gran ciudad de Buenos Aires, donde fue profesor del instrumento en varios centros gracias a sus estudios de composición y de Jazz realizados en la Facultad Nacional de Córdoba y el Colegio de Jazz “La Colmena”. Sin embargo, no fue el académico el único entorno en el que Rafael se movió, y es que está claro que el directo también es su pasión: ejerció como miembro fijo de bandas de versiones de rock de los 70, pero también como músico de sesión para música cubana, e incluso en el mundo del teatro musical, trabajando en el teatro Broadway de Buenos Aires, en activo desde 1930.

Pero entonces, llega el viaje a España en 2002, y nos podemos imaginar lo que supone para un músico: crear nuevos contactos, conocer los circuitos de trabajo, forjarse una cierta reputación para que de unos trabajos nos lleguen otros. No obstante, repasando su currículum, ya vemos que se puso las pilas enseguida: primero en Zamora trabajando nuevamente tanto en orquestas como en la docencia, al tiempo que componía un álbum acústico llamado "Al Viejo..."de influencias folclóricas argentinas (tango, chacarera, vals peruano, milonga. Para aquél entonces ya había actuado en el Festival de Jazz de Toledo junto al grupo de jazz fusión Batusia Land y ya había grabado y producido su disco.

Al seguir leyendo, vemos que Rafael cada vez trabaja con más orquestas procedentes de otros puntos de la geografía española, Talavera de la Reina, Salamanca, y finalmente en la capital Madrid, donde de nuevo hizo lo que mejor sabe hacer: compaginar su tarea de profesor con la de hacer música.

Y es así como llegamos, 20 años más tarde tras este largo viaje, a la obra que nos presenta Rafnez, un disco de 8 temas de su proyecto formato trío Homegrown, al que ha titulado "Cosecha Propia". Y mirando en los créditos, nos encontramos a un conocido de esta casa en la producción: José de Castro "Jopi". También vemos a Enric Castelló en la batería junto a Domingo Oliver, y Alfonso Cifo al bajo. Pinta bien la cosa.

Rafael Jiménez Homegrown

Se trata de un álbum instrumental que desde el primer momento ofrece la sensación de que, como Rafael, nos hará viajar por varios puntos de la imaginación. De buenas a primeras, tenemos la sensación de tener igual de cerca del rock, del jazz y el funk, gracias al groove de "Pendular" y la guitarra solista de Rafael que combina fraseos más jazzeros con algunos dejes de rock más que evidentes, todo ello rebozado de interesantes efectos de rotary que entran aquí y allá, para mantenernos siempre atentos. Nos sorprende también el título del segundo tema, "Batusia Land", sin duda una referencia a su banda en Zamora.

El buen gusto en el terreno acústico llega en "The Winter Song", donde se nos muestra la faceta calmada del trío, hasta que un tapping salvaje nos saca de la ensoñación en la que nos encontrábamos. El sabor de la amalgama lo encontramos en "Seven", mientras que "Pequeño Elián" se revela como la pieza más simpática, pero cargada con un interesante sonido estilo Country sorprendentemente mezclado con un solo con pitch shifter, que le sienta de fábula al trabajo para acabar de completarlo en variedad.

En resumen, un trabajo en el que es realmente difícil aburrirse, y en el que se demuestra que Rafael se ha molestado verdaderamente por conocer los recursos de varios estilos y tratarlos con respeto y dedicación. Y aunque seguro que su vida ha estado íntimamente ligada al jazz, no se nota una ansiedad por demostrarlo en cada canción, lo que resulta en un disco elaborado, pero variado, libre y espontáneo.

Más información | Rafael Giménez

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