Efectos

Review de BOSS Octave OC-5, octavas graves y agudas en formato polifónico

Ya desvelado el misterio de por qué la gente de Boss pasa directamente de la versión 3 a la 5 en sus pedales (no hay Boss OC-4, ni DD-4 ni PS-4 ya que el número cuatro da mala suerte en Japón), la siguiente curiosidad que quisimos saciar respecto al recientemente presentado Boss OC-5 fue qué tal suena y cómo de eficiente es en su campo. Afortunadamente, recibimos una unidad y podemos compartir con vosotros el vídeo en el que os explicamos al detalle sus funciones y os mostramos su sonido. 

¿Qué tal fueron las sensaciones al sacarlo de la caja? Como nos suele pasar con los pedales de Boss, hay ciertas cosas que ya sabemos que encontraremos de antemano: generalmente la construcción es muy buena y el diseño, aunque ha ido variando ligeramente con los años, da una sensación de familiaridad que no podemos evitar que nos agrade. Eso sí, pasa el tiempo y cada vez son más las marcas que apuestan por formatos que ocupan un poquito menos de espacio en pedalera y que tienen los jacks en la parte superior. Aún con todo, creemos que el formato de Boss seguirá siendo un estándar durante muchos años a los que los guitarristas están acostumbrados.

Las prestaciones de este nuevo Boss OC-5 lo separan notablemente de sus precedesores, al ofrecer una octava aguda — además de las dos graves que ya tenía—, y la posibilidad de elegir entre los modos polifónico y vintage. El polifónico ofrece una octava aguda y otra grave, pudiendo aplicar la segunda sólo a las notas graves de nuestra guitarra si lo deseamos, gracias al potenciómetro range. El modo vintage ofrece una octava aguda, otra grave y otra de 2 octavas más grave, pudiendo elegir el volumen individual de cada una, pero con un traking menos preciso, ya que imita al rendimiento que ofrecía el Boss OC-2. La inclusión de estos dos modos es muy acertada, ya que el mundo de los pitchshifters está claramente bifurcado entre los sonidos de alta tecnología que buscan la armonización más real y natural posible y los sonidos que se aprovechan de los glitches de las tecnologías ya desfasadas para obtener sonidos con más personalidad.

Otras inclusiones muy positivas son la salida "Direct Out" sin efecto, que podemos utilizar con múltiples propósitos: desde tener una señal para grabar sin la octavación hasta enviarla a un amplificador de guitarra mientras mandamos los sonidos con octavas graves a un amplificador de bajo. Finalmente, hemos probado el selector de guitarra/bajo que hay en la parte superior de la unidad y, efectivamente, hace que el pedal responda con mayor precisión y naturalidad con cada uno de los instrumentos cuando el ajuste es el que le corresponde.

El sonido del Boss OC-5 es moderno y está a la altura de la actualidad, ofreciendo un tracking más que correcto y unas señales con efecto bastante usables. La más delicada (y ya lo era en versiones anteriores del pedal) es la de -2 octavas, que hay que utilizar con sabiduría, puesto que muy fácilmente suena desfigurada o asfixia al resto de sonidos. Al ser usada con notas individuales es bastante más controlable, pero en el modo Lowest — pensado especialmente para acordes — cuesta obtener un sonido completamente definido. Una cantidad de volumen correcta, una selección de notas/acordes adecuados por nuestra parte y un poquito de investigación para elegir el mejor lugar de la cadena para este pedal puede paliar la "suciedad" de la octava más grave.

El resto de octavas son muchísimo más amables, pudiendo encajar en un gran número de contextos y mezclándose con mucha mayor naturalidad y suavidad. Incluso los sonidos de octava aguda suenan bien cuando eliminamos completamente la señal seca: un ejemplo de ello lo podréis encontrar en el solo final de la canción que encabeza el vídeo que hemos hecho. Aportó al sonido de guitarra distorsionado una cualidad de pseudofeedback que benefició mucho a la mezcla en ese pasaje concreto. En resumen, hay muchos sonidos que el OC-5 puede entregar y que no son marcianadas sin sentido, sino herramientas sonoras que podrían servir para dar un toque original a un arreglo.

En resumen, una categoría clásica de Boss que acaba de adquirir toda una nueva dimensión gracias a la incorporación de una octava aguda y los dos modos seleccionables vintage y polifónico. Claramente, la faceta menos brillante de este pedal es todo aquelo en lo que se vea implicada la octava grave, que como ya hemos mencionado antes, hay que administrarla con cuidado. Por lo demás, nos parece una actualización muy acertada para un pedal de Boss que ya se había ganado, por derecho propio, un hueco en las pedaleras de muchos.

Boss Octave OC-5

 

Más información | Boss

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