Guitarras

Cómo ser un completo imbécil en el mundo de la guitarra

Alguien lo tenía que decir. Y ese alguien ha sido Anthony Stauffer, el hoster de Texas Blues Alley, un excelente lugar lleno de buenos tutoriales de blues. Anthony comienza en su vídeo dejando claro que no pretende ofender a nadie y, cómo no, esta narrado en torno de burla, pero nos ofrece 10 excelentes consejos si lo que pretendemos es convertirnos en unos perfectos imbéciles en el mundo de la guitarra.

Para no complicar las cosas, él mismo se mete en el saco y confirma lo que muchos sabemos: la comunidad del mundo de la guitarra está llena de gente maravillosa pero también de auténticos profesionales de la imbecilidad, así que si quieres convertirte en un titán de esta modalidad, disponte a seguir estos consejos. Recuerda que a mayor número de pautas, mayor puede ser tu proeza.

No he hecho una traducción literal de sus consejos y me he tomado la libertad de usar mis propias palabras, en el mismo tono jocoso, pero está totalmente basado en lo que Anthony nos suelta "in the face". Que nadie se de por aludido, claro.

1) Utiliza la tienda de instrumentos como si fuese un escenario o tu propia casa

Efectivamente, los clientes y el dueño han venido a escucharte a ti, así que pilla el instrumento que te apetezca tocar sin preguntar, aprieta el ampli todo lo que puedas y toca una y otra vez ese riff que solo tú sabes o ese tapping que le has birlado a Eddie, hasta que consigas la atención de toda la tienda. Y si hay otro probando, en lugar de intentar unirte a él prueba a tocar lo mismo que él pero más fuerte y rápido. Por supuesto, sin la intención de comprar nada.

2) Usa tu presupuesto como la norma universal

Todo un clásico. Si resulta que dispones de poco dinero, no hay nada como tachar de estúpidos a aquellos que se gastan su sueldo en guitarras y amplis carísimos, cuando por menos dinero, según tu opinión, suenan exactamente igual. Por otra parte, cómo no, también están aquellos que miran por encima del hombro a los que no pueden permitirse los instrumentos que ellos tienen, por no mencionar que estos individuos de clase baja no tienen la capacidad intelectual ni auditiva en apreciar las enormes diferencias de su strat de veinte mil pavos.

3) Pon a los artistas en su sitio

Sí señor. No importa si esa persona ha trabajado lo indecible para llegar a donde ha llegado. Tú no crees que lo merezca, por tanto lo lógico es que aproveches cualquier momento para decirlo: en las redes sociales, en una conversación de bar... que se sepa alto y claro. "A mi no me parece gran cosa", "ese tío está sobrevaloradísimo". Claro que sí campeón. Ah, no te olvides de tratar de infrahumanos a aquellos que lo defienden.

4) Nunca hagas cumplidos a otros guitarristas

Está claro que si haces un cumplido a otro guitarrista, automáticamente estás agachando la cabeza ante su supremacía y eso no lo debes permitir. Tú estás a su nivel o qué narices, por encima del suyo. Para rematar la faena, dale algún consejo que no te haya pedido y que no se note que te ha impresionado en lo más mínimo.

5) Considera que solo hay un estilo correcto

¿Te mola el shred? No hay nada como despreciar a todos aquellos guitarristas que no son capaces de usar los diez dedos a la vez, o mucho mejor con los pies si es necesario. Esos malditos hipsters o indies que con cuatro acordes se creen que han creado algo inigualable. Pero tampoco desprecies tu propia imbecilidad en el otro extremo: todos saben que los shredders no tienen capacidad emotiva ni feeling, y que su único talento es tocar a la velocidad del rayo —cosa que podrías hacer perfectamente si le dedicaras un tiempo que tú consideras precioso para conseguir ese delay en ping pong perfecto para que los armónicos en el traste doce se oigan hasta en Saturno—. Mejor aún, asume que un shredder es incapaz de tocar algo que no sea una eléctrica y mucho menos —por favor— tocar un puñetero blues como los bluesmen del Delta, que esos son los auténticos maestros de la guitarra.



6) Compite todo lo que puedas

Por supuesto, la música es pura competición, pero además está claro que todo el mundo compite contigo, así que ya sabes: en una jam, trata de robarle protagonismo a los demás con tus solos, toca más fuerte. Busca centrar la conversación en cualquier discusión sobre teoría y que todos noten que eres el que más sabe. Y no te olvides de tratar de tocar con gente que sabe menos que tú; de esta forma, tu supremacía con la guitarra será mucho más evidente.

7) Escoge siempre a tu caballo ganador

Da igual si están hablando de un artista, de una guitarra, un pedal o un sistema de modelado de amplis. No des la oportunidad, tu elección es la ganadora. El mejor guitarrista que ha pisado el planeta es el que tú digas, no hay duda posible a ello y punto pelota, no importa un comino lo que piensen los demás. No tienen ni puñetera idea de nada.

8) Asume que todo lo que lees o ves está hecho para ti exclusivamente

Sí, querido. Ese vídeo de introducción al tapping o esa web de noticias del mundo de la guitarra lo han hecho para ti, por tanto si no es lo que esperabas dilo en voz alta. "Me habéis decepcionado, yo me esperaba mucho más, siento decirlo pero me voy a borrar de vuestro canal o vuestra web, muy mal chicos". Brillante. Lo mismo puedes hacer cuando un artista no saca un disco igual que el anterior o cuando en un concierto no toca lo que te esperabas.

9) Créete a pie juntillas lo que te dicen tus colegas y seguidores

"Tío tocas de p. madre, que lo sepas, no entiendo como no eres famoso todavía". "Estás a otro nivel". Pero solo haz caso de eso; los comentarios negativos están hechos por haters envidiosos que solo quieren que te estrelles en lugar de convertirte en la estrella que mereces ser.

10) No prestes tu ayuda a nadie

Así, como suena. Todo lo que has aprendido son secretos que tienes que defender con tu propia vida. Trata siempre de mostrar lo que eres capaz de hacer, pero cuando te pregunten cómo hacerlo, piensa en que te están intentando birlar a tu novia. Busca la forma de evadirte como sea, pero ni se te ocurra abrir la boca. Una forma muy simple de hacerlo es contarles la pura verdad: que has nacido con un don particular que te permite hacerlo, y que eso no se puede enseñar. Algunos lo tienen y otros desafortunadamente no.

Y permitid que agregue uno más, uno pequeñito solo...

11) Estudiar música

Si no tienes ni puñetera idea de solfeo y armonía, no hay nada como decir que su estudio te limita la creatividad. Es como si enjaularan de por vida a tu musa y no pudieras hacer absolutamente nada para evitarlo —por no mencionar que los que saben solfeo sin una partitura están más perdidos que los guionistas de la serie esa de la isla—. En el otro lado están aquellos que te dirán que sin saber música nunca podrás hacer nada en la vida, ni improvisar, ni componer, ni mucho menos pertenecer a su club exclusivo de gente que sabe, sin ningún género de duda, que la tercera mayor no es la más vieja de las hermanas Hurtado.

Repito, ¿eh? Que nadie se dé por aludido.

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