Behringer pretende inundar el mercado con unos 200 o 300 pedales de guitarra a entre 10 y 15 dólares
Está claro que Behringer no ha venido a hacer amigos en la industria. Tras su reciente política de hacer calcos casi exactos de circuitos, estética y nombre de pedales clásicos, ahora ha anunciado en Facebook su intención de lanzar un catálogo de entre 200 y 300 pedales, tanto analógicos como digitales, con un precio en una horquilla de entre 10 y 15 dólares por unidad. De momento, no se ha facilitado ninguna fecha de salida ni una lista oficial de modelos.
La compañía comienza su comunicado con una disculpa dirigida a los guitarristas: «Guitarristas. Os debemos una disculpa. Hemos estado tan ocupados revolucionando el mundo de los sintetizadores, las mesas de mezclas y los equipo para DJ, que nos hemos olvidado por completo de vosotros». Para después añadir: «El buen sonido debe venir de tus dedos, no de tu tarjeta de crédito», y acabar el anuncio con: «¿Esto va a cabrear a algunos fabricantes de pedales boutique? Probablemente. Lo sentimos. 😂».
Según Behringer, esta nueva gama abarca desde clásicos de siempre hasta diseños nuevos, con algunos pedales de código abierto que los usuarios podrán modificar. Y piden a los usuarios que les sugieran qué efectos les gustaría ver en esta colección.
Dentro de este amplio catálogo, que parece querer abarcar todos los efectos que un guitarrista pueda necesitar, y que deja atrás las cajas de plástico barato de anteriores generaciones para pasar a ofrecer recintos metálicos más robustos –aunque aún siguen en catálogo unidades como el SF300 (copia casi exacta del Boss FZ-2)–, se aprecian varios formatos; como el mini pedal que ya vimos con los recientes Zentara Mini. También hay otros (Flux Engine, Time Bridge, o Space Temple) sospechosamente parecidos al diseño de algunos pedales de Flamma. E incluso vemos en primer plano un multiefectos (Spark FX) tipo Strip.
Eso sí, su reciente trifulca a cuenta de su copia del Klon Centaur, que provocó que Bill Finnegan, creador del original, demandara a la empresa, obligando a que Behringer tuviera que cambiar el nombre del dispositivo a Centara y luego Zentara, parece haberles vuelto más cautos a la hora de bautizar estos pedales. Entre nombres genéricos que evocan a pedales conocidos sin arriesgarse mucho, figuran otros con juegos de palabras referentes a los originales: como Brat por RAT, o Sam Amp por SansAmp.
De todas formas, a pesar de su traspiés con el Klon Centaur, Behringer ha continuado con esta práctica y ha presentado nuevos clones como el Real McCoy WahWah y el flanger Tycobrahe. Parece que les gusta vivir al límite, a pesar de sufrir otros reveses judiciales cuando han sido ellos los demandantes. Como cuando presentaron una demanda contra Boss por supuesta infracción de la patente del afinador polifónico TC Electronic PolyTune, que afectaba a los modelos GT-1000, GT-1000CORE, GX-100 y GX-10, que acabó siendo desestimada.
El precio anunciado por Behringer es de entre 10 y 15 dólares por pedal, lo que en teoría los dejaría por debajo de los 20 €. Esto significa que serían más baratos que su antigua generación de pedales de plástico. Veremos si se confirma, porque supondría que esos Zentara Mini costarían 3 veces menos que las versiones grandes...
¿Qué os parece esta estrategia? Podéis comentar la noticia en el foro de pedales y efectos.
Más información en Behringer



