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Tener sentido de la competencia es creer que uno mismo tiene facultades para realizar ciertas cosas, o sea , que se cree competente para efectuarlas. A diferencia de ello, y tal como se plantea el hilo yo creo la competitividad o ser competitivo, no es que alimente el ego, sino al revés, que se alimenta de él.
Un exceso de ego al principio de aprender un instrumento puede tener un efecto contrario al crecimiento creativo, y puede propiciar en algunos casos la búsqueda de recursos musicales mas basados en sorprender a los demás, que en saber. (buscar el aplauso)
Padecer de egolatría, se sepa mucho de musica o instrumento, o se sepa poco, tienen en común la falta de empatía con sus semejantes, y la búsqueda del reconocimiento solo para ellos, así que rara vez van a elogiar las virtudes ajenas. Pero al ególatra se le detecta mas fácilmente que al envidioso.
Digo esto con respecto al enunciado del hilo donde se refiere al hecho de que hay personas que suben interpretaciones magníficas o bastante buenas, y en donde casi no se les hace prácticamente ningún caso. Esto para mí, tiene un componente mas de envidia, que de ego.
Puede ser que no se felicite al que ha subido su interpretación al foro porque ¿pueda surgir, una sensación “dañina” o de amor/odio, o de compararse?, ¿por desear inconscientemente o no, unas cualidades que tiene la otra persona y él no?.
El ególatra normalmente mirará el video callará, y pensará eso lo hago yo fácilmente, y el envidioso optará o por callar o por resaltar cualquier cosa que pueda criticar negativamente de la ejecución musical del envidiado.
O sea, quiero decir, que puede optar por guardar silencio y no felicitar a nadie al surgir una sensación de envidia inconscientemente o no, tal vez por un sentimiento de inferioridad, o por darse cuenta que debería esforzarse más, etc, donde por otro lado, aquí sí, puede que esto le ayude a trabajar más con el instrumento, o aprender música, y con ello conseguir ser más creativo por acumulación de conocimientos.
Después estaría la creatividad intrínseca que le otorgue su naturaleza, y que algunos tienen casi sin saber ni música ni instrumento, por ciencia infusa.