Mira, esta historia es bien curiosa.
Resulta que Steve Terreberry, que partió como youtuber haciendo contenido medio humorístico pero tocando a un nivel absurdamente alto, en un momento empezó a cruzarse con músicos grandes del circuito. Y justo coincidió con una etapa en que DragonForce necesitaba bajista para giras.
Entre contactos, comentarios y ese típico “oye, ¿y si probamos con este tipo?”, surgió la posibilidad de que Steve se subiera al barco como bajista en vivo. No era todavía algo firmado ni oficial, pero sí lo suficientemente real como para considerarlo en serio.
El asunto es que, cuando bajó la espuma, él mismo se dio cuenta de lo que implicaba: giras largas, un cambio total de vida, y además tener que adaptarse al rol de bajista en una banda que toca a velocidades casi inhumanas.
Al final, decidió no hacerlo y seguir con lo suyo en YouTube.
Y viéndolo en perspectiva, fue uno de esos casi de internet: pudo haber pasado, pero cada uno terminó exactamente donde tenía que estar.