#2226
Cuarteto de gigantes musicales.
Mira que me gusta y me parece importante la obra musical de Hancock, pero debo decir que a lo largo de los años ha ido creciendo en mi imaginario jazzístico el genial Wayne Shorter, hasta el punto de adelantar por la izquierda en mis gustos a grandísimos improvisadores y compositores de la historia del jazz, como Ornette o Coltrane (sin que haya dejado de adoran un ápice a estos, es que Wayne crecía y crecía...). Y es verdad que viene de ellos, pero quizá por su longevidad, o por su incesante búsqueda y sus desarrollos, me ha ido fascinando cada vez más. También he tenido la suerte de poder verle en directo en un buen número de ocasiones y contextos, y siempre me resultó mágica su manera de hacer.
Si revisamos sus muchas composiciones, no sólo las más conocidas, sino también otras mucho menos tocadas, versionadas o recordadas, nos damos cuenta de la inmensidad de su obra.
En sus últimos años, mermado de fuerza por la edad, pero no de ideas ni de capacidad para inventar en cada improvisación, cada vez que podía verle en directo era para mi una fiesta emocional interior, y me otorgaba días o semanas de recuerdos musicales que me llenaban por dentro.
Recuerdo un concierto con un quinteto recordando a Miles (el clásico quinteto Shorter-Hancock-Carter-Williams, más Wallace Roney), otra ocasión con Hancock, dos con su cuarteto en Madrid, en 2010 y 2014...
Era fama que con este cuarteto no se ensayaba. Su frase: ¿cómo se puede ensayar lo inesperado?
Inolvidable este su último concierto en el Jazzaldia, en 2017: