Efectos

Efectos de repetición: reverb, delay, eco (II)

Tras una primera parte, que podéis encontrar en este enlace, basada en los principios teóricos de los efectos de repetición, nos adentramos ahora en los aspectos más prácticos y el uso cotidiano de estos efectos.

Tengamos en cuenta que nos referimos únicamente a los efectos de repetición que no utilizan una alteración de frecuencias de forma modular, tal como el uso de los LFO que ya viéramos en efectos como el chorus o el flanger.

Los efectos que explicamos ahora tratan de emular la repetición de la frecuencia principal de una forma pura, caso del delay, o pretenden imitar el efecto de una repetición y reflexión en un ambiente natural, caso de la reverb.

Explicaremos también una serie de parámetros que nos permiten alterar estos efectos para conseguir el efecto deseado.

  • Reverb:

La reverb es el efecto de repetición y reflexión más natural que podamos encontrar. De hecho, en grandes estudios de grabación, este efecto se suele replicar mediante reverbs analógicas. Se trata de un efecto más de reflexión que de repetición, que busca emular de forma controlada del efecto de reflexión y permanencia de un sonido en un ambiente más o menos natural, generalmente, cerrado (ya que así el sonido rebota y no se pierde al llegar al oyente)

Así, la principal diferencia entre la reverb y el delay o el eco, se basa en que la reverb no busca una repetición perceptible del sonido original (en nuestro caso, las notas generadas por la guitarra eléctrica), sino que busca la sensación, creada en la naturaleza, de múltiples reflexiones del sonido al chocar y rebotar contra los objetos que se encuentran en el entorno, que permanece "flotando" tras la desaparición del sonido original. No hay una repetición perfectamente audible; es la combinación de diversas repeticiones en un período de tiempo tan corto, que el oído humano no las distingue como ecos, sino como una sensación de permanencia. Esto hace que en la reverb la diferencia entre sonido inicial y reflexiones no sea distinguible por nuestro oído, es decir, captamos el efecto como un "todo", no como una repetición.

Se trata, evidentemente, del efecto de repetición más complejo de emular. Tengamos en cuenta, que una reverb de alta calidad trata de simular múltiples reflexiones cuyas frecuencias se han visto alteradas respecto a la original. Esto hace que las reverbs suelan ser específicas; una reverb de calidad puede imitar bien la reverberación de diversos tipos de habitaciones, y en cambio no imitar a bien el entorno natural de un bosque o una cueva. Trabajar con las diferentes variables que se conjugan para imitar las reflexiones que surgen como producto de la interacción con el entorno resulta muy costoso a nivel sonoro.

En los últimos 20 años, la reverb en formato digital ha ido ganando terreno y aumentando exponencialmente su calidad. Aun así, puristas y profesionales del sonido siguen prefiriendo la reverb analógica para trabajos de alta calidad. La ventaja de la reverb digital es su polivalencia; mientras que una buena reverb analógica imitar a bien algunas reverberaciones y será incapaz de emular otras, una reverb digital tiende a ser mucho más polivalente y nos permite una serie casi infinita de modificaciones. Como podéis ver, ambas tienen sus ventajas y han de ser estudiadas en base a nuestras posibilidades e intereses.

De hecho, en grandes estudios se graban determinados instrumentos (incluídas voces) en salas con una reverb natural que ha sido estudiada, para que el efecto sea lo más orgánico posible. En cambio, otros instrumentos se graban en habitaciones totalmente secas para, a posteriori, tratarlos con reverb en el proceso de producción.

En directo, hemos de controlar el uso de la reverb. De nada sirve que siempre utilicemos el mismo preseteo si no tenemos en cuenta las condiciones del entorno donde tocamos. Es decir, tenemos que tener en cuenta que cargar la guitarra de reverb en una plaza de toros (aunque sea la de nuestro pueblo) puede hacer que no se entienda nada. En cambio, no poner reverb en un bar o sala no muy grande y muy cuadrada, o poner poca, puede hacer que sonemos muy secos. Es importante entender que en el caso de la reverb, no podemos ir a "tiro fijo", pretendiendo tener un único preset que nos sirva en cualquier entorno. Tenemos que estar dispuestos a conocer nuestro pedal o multiefectos y variar el efecto según en lugar donde vamos a tocar. De ahí que convenga conocer a la perfección el funcionamiento del efecto y sus parámetros.

Nos encontramos con usos muy diferentes de la reverb, desde la emulación controlada de una habitación prácticamente insonorizada (para dar un leve toque de ambiente), a una reverb ambiental que pretenda cambiar el timbre del instrumento y añadirle frecuencias diferentes basadas en el entorno, o la reverb más psicodélica, con un sonido mucho más cavernoso que hace difícil distinguir las notas originales, muy utilizado en rock sinfónico, espacial...

En cuanto a los diferentes tipos de reverb, nos encontramos con muchas variables, como la reverb por muelles y placas, un clásico en las reverb analógicas, aún en boga, que usan placas metálicas para generar diferentes reflexiones de sonido recogidas por el pedal o la reverb correspondiente, o las antiguas reverb magnéticas o de cinta (una reliquia usada en estudios vintage), o las modernas reverb digitales, que funcionan con sistemas binarios como un computador y nos permiten alterar parámetros con un alto índice de variabilidad

La otra clasificación es más simple, y se basa en qué reflexiones tenemos y en qué frecuencias incidimos para imitar una reverb u otra en un entorno. Hall, spring, chamber... se basa en el tipo de resonancia que imitamos. Un salón, una habitación, una reverb cálida e íntima, o una reverb cavernosa. Generalmente la reverb tiene controles automáticos para distinguir un tipo de entorno de otro, pero veremos que podemos llegar a variar enormemente el timbre y las reflexiones en el caso de algunos pedales, en especial, los digitales o los analógicos de gama alta o estudio.

  • Parámetros a utilizar

Lo más importante y obvio es el nivel de señal afectada por la reverb, lo que conocemos como señal seca o dry, y señal mojada o wet. La señal seca es la cantidad de señal sin mezcla (sin efecto activado) que tenemos, y la señal mojada es la cantidad de efecto que tenemos en la señal.

El parámetro, por tanto, permite mezclar completamente la señal y que el resultado sea únicamente señal con reverb, o bien mezclar dos señales; la original, sin reverb, y la señal con el efecto, con reverb.

En muchos casos, especialmente en el caso de los pedales analógicos, encontraremos que en lugar de Dry/Web, nos aparece el botón de Mix (mezcla). Con ese botón podemos hacer lo mismo. Nos permite variar el porcentaje de señal con efecto ("mojada") que vamos a seleccionar.

Otro parámetro importante es el decay, que señala el tiempo que tardan las reflexiones en desaparecer. Este parámetro se suele medir en milisegundos. Hay que tratar de jugar con un parámetro que no sea demasiado corto (sonaría antinatural, pues una reverberación no se apaga tan rápido), ni demasiado largo, para que no se confunda con un eco o delay de forma que las reflexiones se extiendan mucho en el tiempo. Esto terminaría por ensuciar la señal. Tengamos en cuenta que hablamos de reflexiones con diferentes frecuencias, no meras repeticiones, y una reverb con un decay demasiado alto puede resultar interesante en algunas situaciones (emular una reverb cavernosa y profunda, con una permanencia larga de las reflexiones), y cargante y molesta en otras.

Igualmente podemos encontrarnos con un ecualizador o un potenciómetro que controle agudos o treble y graves o bass. Este ecualizador no afectaría a la señal original, si no a la señal "mojada", con efecto, puesto que está diseñado para afectar a las reflexiones y variar su ecualización en agudos o graves, haciendo de esta forma que podamos emular diferentes reverberaciones.

En reverbs más avanzadas nos encontraremos también con dos nuevos parámetros, el Damping, que es un algoritmo de control de las reflexiones en paredes u objetos. Es decir, variando el Damping, variaremos el timbre de las reflexiones, la cantidad de reflexiones, y podremos emular el acondicionamiento de una habitación, por así decirlo. Con este parámetro y la ecualización podemos variar muchísimo el timbre de la reverb, aún sin disponer del control adicional que nos permite seleccionar uno u otro tipo de reverb, como Plate, room, hall, spring... De esta forma, obtendremos variando los parámetros reverbs muy diferentes entre si.

Algunos pedales también incluyen un control de Tono, pero realmente no afecta tanto a las reflexiones como al sonido final. Es como tener un control de tono adicional al de la guitarra y el amplificador, para añadir o restar brillantez al sonido si lo necesitamos. Otros probablemente no tengan el control de decay ni nos permitan variar el tiempo de las reflexiones, pero incorporen un potenciómetro llamado Time que hace el mismo efecto, si bien es más usual encontrarlo en delays.

En ocasiones nos encontramos con parámetros poco convencionales en otro tipo de pedales, si bien estos existen en mayor medida en los efectos de reverb digitales. Hablamos de controles adicionales del damping, conocidos como early reflexions o early damping, y late reflexions o late damping. Estos controles van un paso más allá y nos permiten variar a nuestro gusto, en muchos casos incluso seleccionando las frecuencias específicas sobre las que vamos a trabajar, las reflexiones más agudas o más graves, imitando de esta forma los rebotes que se dan en uno u otro ambiente. Hay que tener cuidado a la hora de manejar estos parámetros, puesto que deberíamos conocer el tipo de rebote que se produce en la superficie deseada.

Un control de Damping tan extremo nos permite incluso imitar diferentes tipos de materiales; rebote sobre madera, piedra, materiales acolchados...

De nosotros y nuestro conocimiento y destreza depende el uso adecuado de la reverb en un entorno de directo, estudio o para disfrute personal. Manejar los parámetros puede costar un tiempo, pero al final, conociendo su efecto sobre la mezcla final, y experimentando, podemos variar radicalmente el uso de este efecto y adaptarnos a los diferentes entornos en los que tocamos (nuestra habitación, el estudio, un local de ensayo o, para los más afortunados, un estadio).

El próximo y último artículo trata sobre los efectos de Delay y Eco o echo. Veremos además videos de bandas con ejemplos prácticos de los efectos utilizados y parámetros que podrían acercarnos a ese tipo de sonido conseguido por nuestros guitarristas favoritos.

Fundamentos teóricos de los efectos

La reverb; explicación, uso y parámetros

Diferencias entre eco y delay

Artículo con ejemplos prácticos del uso de efectos

Artículo realizado para el portal guitarristas.info. En caso de utilizar, se ruega citar fuente y autoría.

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