Guitarras

VGS Eruption: breve review de esta gran desconocida

Hace algún tiempo, por casualidad, conocí una nueva marca de instrumentos "VGS" (Vision in Guitars), y desde el primer instante me quedé sorprendido con algunos de los instrumentos que pude ver en el catálogo, entre otras razones porque tenían unos precios realmente atractivos. De todas las guitarras había una en especial que me llamó la atención por su gran belleza, la Eruption Select Tobaccoburts, una guitarra tipo Les Paul con un acabado que no pasa desapercibido por su elegancia.

Cuando pregunté por su precio y me dijeron que costaba 320 euros, me quedé casi sin palabras, el dueño de la tienda me dijo que se trataba de una guitarra excepcional, que él personalmente había probado alguno de los modelos de la marca y no le defraudaron en absoluto. Su conclusión fue que están a la altura de otros instrumentos más caros. La tentación era tan fuerte en aquellos instantes que la compré. A los pocos días me pasé a recogerla, rápidamente me fui con ella al local para comprobar que efectivamente todo lo que me dijeron en la tienda era cierto, la guitarra es preciosa, tiene un acabado impecable, un tacto que es pura mantequilla y conectada a mi 5150 es demoledora. No soy guitarrista versátil, tampoco suelo utilizar muchos efectos, toco Metal, con un booster, un delay y mi 5150 me basta, por ello todos mis reflexiones sobre esta guitarra estarán orientadas dentro de este estilo de música.




Especificaciones:
  • Cuerpo de caoba.
  • Tapa Spalted Maple.
  • Mástil de caoba encolado, diapason de palisandro con 22 trastes jumbo.
  • Escala 24´75 "
  • 2 Volúmenes, 2 tonos y un selector de tres posiciones.
  • 2 Pastillas VGS Ridgetop HBAC-1 Humbuckers, High output vintage sound.
  • Incrustaciones VIG-V en el diapasón.
  • Clavijero Die-Cast.
  • Puente Tune-0-Matic
  • Herrajes imitación plata antigua.


La guitarra está construida de una manera impecable, el acabado en Yellowed Tobaccobrust es perfecto, la tapa de Spalted tanto en el cuerpo como en la pala le aporta personalidad. El cuerpo y el mástil están rodeados por un binding de color marfil que le da un aspecto muy clásico al instrumento.

El tono y el sustain es el típico de una Les Paul. No es una guitarra ligera por lo que puedo intuir que no tiene cavidades internas en el cuerpo para recortar peso. Las pastillas (que son unas auténticas desconocidas) suenan francamente bien, la del mástil tiene una salida de 8,2K mientras que la del puente es de 15K. Mi opinión personal es que para ser un instrumento con sonido vintage (según el fabricante) las pastillas tienen mucha señal de salida, lo cual para mi estilo es ideal.

El diapasón (de palisandro) es bastante claro, algunas personas que han visto la guitarra han recalcado que un diapasón más oscuro (como por ejemplo de palo de rosa) le iría mejor, pero esto es simplemente cuestión de gustos. Todo el hardware tiene un aspecto antiguo, de hecho cuando me compré la guitarra tenía el temor de que en el caso de que tuviese que cambiar bien el clavijero porque no aguantase bien la afinación o bien las pastillas porque no sonasen debidamente, la guitarra perdería ese toque vintage que le dan los herrajes envejecidos, encontrar otras piezas de mayor calidad en este acabado no es nada fácil pero afortunadamente no lo he tenido que hacer, como ya he dicho la guitarra viene para afinar, enchufar y tocar. Nunca he tenido una Gibson Les Paul y creo que tampoco nunca he tocado una por lo que no puedo hacer una comparación objetiva entre ambas.
Lo que menos me ha gustado ha sido la electrónica, aunque se ve que el trabajo de conexiones está muy bien hecho, los potenciómetros que trae de serie son los típicos que puedes encontrar en cualquier guitarra barata, además la pintura conductiva está mal aplicada, hay zonas en las cuales falta producto (en la imagen inferior os lo he señalado). Esto no es ningún problema, la pintura conductiva debe de comunicar la masa de todos los componentes eléctricos de la guitarra, no es necesario que se aplique de forma uniforme por todos las zonas, pero a la vista, una buena aplicación da una mejor sensación.
Tampoco me ha gustado que la guitarra carece de número de serie (al menos en lugar visible), ni tampoco pone el lugar de fabricación del instrumento.



En resumen, estoy seguro que han sido los 320 euros mejor gastados de mi vida, tengo guitarras el triple de caras y la VGS no desmerece en absoluto de con el resto, como ya os he dicho. Os pongo el enlace de la web, en ella hay modelos para todos los gustos.

http://www.vgs-guitars.com/products_vgs.html?&L=6

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