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Steve Vai: El hombre y el mito (1)

Este artículo aborda la vida de Steve Vai, no únicamente como biografía, si no también su estilo musical y el peculiar uso de recursos musicales y técnicos que conforma su personalidad, así como el equipo que usa en estudio y directo, y anécdotas que nos harán ver a este guitarrista como una figura mucho más cercana y afable.

Esta es la primera parte del artículo, que será dividido en dos secciones.

Biografía

Steven Siro Vai nació en Nueva York, ciudad emblemática, cuna de artistas y centro cultural del mundo moderno, en el año 1960. Aunque su vida adulta también está ligada a la Berklee College of Music, la academia de música moderna más importante del mundo.

En 1960, el mundo aún no comprendía lo que estaba a punto de suceder en la historia de la música; más que un simple guitarrista, o un músico, Steve Vai, junto a su maestro, Joe Satriani, y unos pocos elegidos, estaban a punto de cambiar los cimientos de la escena musical, removiendo los cimientos del rock, que se había vuelto autocomplaciente y un tanto hermético en sus formas.

Steve Vai comienza a tomar clases con Joe Satriani con 12 años, demostrando una dedicación absoluta para con el instrumento y sorprendiendo a su talentoso profesor adolescente, de 16 años. Según Satriani, Steve ya mostraba un desparpajo y una naturalidad increíbles con el instrumento. Siempre lo ha citado como uno de sus mejores alumnos, a pesar de haber contado con estudiantes tan célebres como Marty Friedman (Megadeth), Alex Skolnick (Testament), Kirk Hammett o Reb Beach (Winger), entre otros.

Posteriormente, ya centrado en el estudio de de la música y la guitarra, decide comenzar estudios formales que cursará en la ya citada universidad de Berklee, empapándose con el ambiente ecléctico de la escuela, la música jazz y la fusión, que suma a su arraigado lenguaje rockero.

Mientras cursa sus estudios, Steve muestra una increíble superdotación en la transcripción musical, llegando a trabajar como transcriptor para el genial Frank Zappa, un auténtico mito en la guitarra moderna, con el que enseguida congenia, al tener como rasgo común la creatividad, el sentido del humor, y la destrucción de las barreras musicales.

Vai realiza su trabajo con tal magnificencia que impresiona a Frank, quien consideraba increíble que un guitarrista tan joven pudiera transcribir sus solos de guitarra con suma facilidad, algo que a él mismo le resultaba difícil. Así, Zappa le pide a Steve Vai que ingresa en su banda como segundo guitarrista, generando la oportunidad de que el mundo entero conozca su talento.

A partir de este momento, la historia es conocida por casi todos; tras trabajar en la banda de Zappa , Vai lanza su primer disco en solitario, Flex-able, un trabajo que desconcierta a crítica y público, levantando pasiones, opiniones diversas, y creando esa relación de amor-odio con los guitarristas de todo el mundo, que será la que defina la carrera de Steve durante toda su vida. Vai se convierte en una de esas personalidades arrolladoras que todo músico odia o ama. Su forma de vestir, sus movimientos, su histrionismo a la hora de tocar, el fraseo personalísmo... todo en él se convierte en tema de debate, creando enconadas discusiones.

Al dejar la banda de Frank Zappa, Vai pasa a formar parte de Alcatrazz, sustituyendo al mítico guitarrista Yngwie Malmsteen. Demostrando muchísima madurez musical, Vai consigue eludir el toque neoclásico del músico sueco, al percatarse de que si intentar competir en ese terreno, no puede ganar. En su lugar, aporta su sello personal en el estilo de la banda, que con él vive una segunda época dorada, breve pero intensa.

Hay una clara evolución en los directos con Alcatrazz; en sus comienzos, Vai reproduce de un modo muy fiel los solos grabados por Malmsteen, asi como sus secciones rítmicas. A pesar de su extraordinario talento y su técnica, parece no disfrutar de las actuaciones y pierde algo de frescura. Sin embargo, su reacción no se hace esperar, y demuestra que el puesto no le queda grande. Su sello comienza a aparecer en todas partes, cambiando los sweeps y los trinos de malmsteen por octavas, slides, tapping y la forma tan particular de hacer grupos de notas sobre escalas que se convertiría en mítica. Vai sonríe de nuevo y se transforma en un gigante de dimensiones épicas, que se come el escenario y devora a sus compañeros, casi sin la intención de hacerlo.

Mientras se dedica a un segundo disco, Steve es reclutado por David Lee Roth, quien se acaba de separar de Van Halen, que en ese momento es la banda más exitosa de rock del mundo a nivel comercial, llegando a desbancar el Thriller de Michael Jackson del primer puesto en la billboard en USA.

Los fans de Roth exigen un músico a la altura, casi inalcanzable, de Eddie Van Halen. Un músico que lo dé todo en el escenario, que sonría, que brille como nadie. Diamond Dave que, además de un gran frontman, es un hombre de negocios con una habilidad innata para reconocer el talento, toma la que demuestra ser la segunda decisión más acertada de su carrera e inicia una brillante carrera solista en la que Vai además llegará a trabar una amistad y un compañerismo profesional con Billy Sheehan, que a la postre sería histórica.

Los conciertos demuestran que Vai ya es un músico completamente maduro y completo, que sabe jugar al negocio de la música, y que a la vez disfruta como nadie. Guitarras con forma de corazón, comportamiento de rock star que, sin embargo, no le hacen perder la sonrisa ni la simpatía, artificios y juegos con láser y neón en directo... Eat them and smile y Skyscraper son considerados auténticas obras maestras y, por encima de la voz de Roth, destacan los solos de guitarra de Vai y su forma de hacer hablar al instrumento, así como las lineas de bajo de Sheehan.

Finalmente Steve abandona la banda y, tras participar en la película Crossroad, haciendo de guitarrista demoníaco que reta a un duelo al joven talentoso y bondadoso Ralph Macchio (curioso ver cómo Steve apenas sabe equivocarse y su actuación, en ese sentido, es forzada), ficha por los míticos Whitesnake de David Coverdale, participando en el disco Slip of the tongue, que si bien es criticado por los fans más acérrimos de la banda, es un gran disco con temas como Judgement Day, o Now You're Gone, un tema que muestra el buen hacer de Vai en las melodías comerciales y preciosistas.

Steve es una estrella, pero su consagración definitiva está aún por llegar, y viene de la mano del disco Passion & Warfare, considerado unánimemente como uno de los dos mejores discos de guitarra eléctrica de todos los tiempos junto al Surfing with the alien de Joe Satriani. Passion & Warfare se convierte en el disco de guitarra más vendido de todos los tiempos, superando enn ventas a Paco De Lucía, Al Dimeola y John McLaughin, y derribando todas las barreras de la armonía convencional. Con un uso exquisito de la armonía modal, que convierte en algo propio e instransferible, Vai deja claro que, no solo no es un músico excepcional; es único en su forma de comprender la música y la guitarra, con melodías que parecen fáciles, pero nadie ha realizado antes que él, solos melodiosos y vertiginosos, y un uso de la palanca que parece que cualquiera puede comprender como un lenguaje universal.

Vai realiza una obra redonda, con múltiples instrumentos e influencias occidentales y orientales, y automáticamente, añ vender millones de discos, se transforma en una super estrella a nivel mundial. El que hasta ahora había sido "guitarrista de" pasa a ser un mito en el olimpo de los dioses de la música.

Si bien el éxito de Passion & Warfare no ha sido repetido, y el experimento con una formación clásica y voz (Sex & Religion) no obtiene reconocimiento de público y crítica, Vai gestiona su carrera de una forma brillante, con muchos discos de calidad, como Alien love secrets, excelentes conciertos y puesta en escena espectaculares (de eso hablaremos en la 2ª parte del artículo), y colaboraciones múltiples y constantes con grandes de la música.

En España hay que recordar su memorable participación, junto a Brian May, Nuno Bettencourt, Joe Satriani o Les Paul, en la Expo de Sevilla de 1992, en el concierto, disponible en dvd, llamado "Leyendas de la guitarra". En ese concierto no solo impresionó a los españoles con su perfección interpretativa, si no que colaboró con muchos de los más grandes de tú a tú, sin ningún complejo, e incluso superando su altura y grandeza.

Además, Vai colabora como profesor ocasional en la escuela de Berklee y su estilo musical comienza a tener una influencia incluso exagerada en las nuevas generaciones. En cierto sentido, Vai se convierte en un producto a imitar, como ocurriera en su día con Hendrix, Van Halen, o Malmsteen. Escuelas modernas, y revistas de prestigio, como Guitar player o Guitar World, analizan su estilo en búsqueda de la fórmula mágica que diferencia a Vai de sus fanáticos.

En 1996, junto a su mentor y amigo Joe Satriani (cuya relación desgranaremos en la segunda parte del artículo), forma el famoso G3, un formato que pretende llevar al mundo de la guitarra eléctrica la innovadora y exitosa idea de John Mclaughin, Al Dimeola y Paco De Lucía.

La gira del G3, realizada con el genial Eric Johnson, supera todas las expectativas y el proyecto se convierte en algo habitual, realizándose grabaciones de alta calidad que terminan formando parte de la videoteca de todo guitarrista que se precie. El formato, que incluye un show en solitario de cada artista, y una jam conjunta sobre clásicos del rock y del blues, se extiende durante los años, contando con guitarristas como Malmsteen, Petrucci, Lukather, Andy Timmons, Robert Fripp....

En la actualidad, Vai continúa en activo y en mejor forma que nunca. Sus directos son aún más espectaculares, y su técnica es incluso más limpia y perfecta. Su sonido parece más depurado, con menos redundancia de efectos. Ha ganado tres GRAMMY y vendido más de 15 millones de discos como artista en solitario, sin contar con las ventas conseguidas como guitarrista en bandas.

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