Guitarras

DriftWood Works, guitarras hechas con resina, y madera flotante recuperada de un río

Driftwood es el nombre en inglés que se da a los restos de madera que uno puede encontrar flotando en los ríos, lagos, o en la orilla del mar, y que generalmente provienen de arboles, aunque también pueden ser restos de naufragios.

En el caso de los canadienses DriftWood Works, su materia prima proviene casi exclusivamente de un río cercano, y no solo aprovechan los leños que encuentran flotando, sino que incluso bucean para cortarla del fondo.

Aunque Daniel Nelson comenzó combinando madera y resina para fabricar tablas de skate y surf, y muebles como mesas o estanterías, hace poco decidió aventurarse a construir bajos y guitarras inspiradas en los modelos clásicos de Gibson y Fender.

Su primer instrumento fue esta SG hecha con el tronco de un Olmo y Ecopoxy, una resina epoxi ecológica fabricada por una empresa canadiense, que después tinta con diferentes pigmentos. 

Daniel unicamente confecciona los cuerpos y compra los mástiles ya hechos, y para sus creaciones utiliza básicamente dos métodos de trabajo: En el primero emplea una o varias piezas de madera que une o rellena con resina, como en la SG o en el cuerpo de esta guitarra tipo Les Paul con pastillas activas EMG

En el segundo caso, como en esta que ha sido su primera Telecaster, deposita un aglomerado de fragmentos de madera y resina en un molde, y una vez seco lo corta dando forma al cuerpo:

Cuando leemos que se trata de madera que ha estado sumergida, surgen un par de preguntas:

  1. Qué tipo y tiempo de secado tiene
  2. Si la madera que ha estado mucho tiempo empapada es apta para fabricar un instrumento

Como en sus publicaciones no lo explican, le pregunté directamente a Daniel Nelson. La respuesta fue que la deja secar al aire durante dos años, y después otros dos meses en horno antes de usarla.

Sobre la segunda cuestión; hace unos años el conocido fabricante Spector lanzó un modelo de guitarra con tapa de Secuoya Roja recuperada de los antiguos depósitos de agua de la ciudad de Nueva York. Según él, todas esas décadas en contacto con el agua dulce ayudaron a retirar cualquier resto de resina de la fibra de la madera, por lo que después de un buen proceso de secado, esta vibra y resuena mejor. No sé si ocurrirá lo mismo con la madera que Daniel utiliza. Aunque aquí, al estar mezclada con tal cantidad de compuesto sintético, este factor no sería demasiado determinante.

Aunque tiene experiencia trabajando con la madera y la resina, se nota que Daniel Nelson es un guitarrista aficionado, algo que se percibe cuando encorda las guitarras o prueba la Telecaster. De ahí que después de recibirir algunos consejos, ha decidido pedirle a un amigo más experimentado que tocara la Les Paul para esta demo:

Los precios para las guitarras comienzan a partir de 2.500 dólares canadienses, unos 2.100 €.

Más información | DriftWood Works

 

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