Tolo vamos con la aportación latina. Sabor brasileño, copa de maribrizar, piel humeda y bronceada de alguna damisela del lugar, sonido lejano que se mezcla con esta bella pieza y la vida se disfruta según pasa sin que exista el olvidado pasado, ni el deseado futuro, solo el aqui y ahora. No te digo más
Responder
Citar
