Cajón con infinidad de cables USB con todos los tipos de clavija y velocidad que han ido saliendo y quedando obsoletos, cada uno de su correspondiente trasto que se encuentra en otro cajón.
Amplificador Fender Harvard Reverb II que tengo sobre el armario decorando y que no toco porque vivo en un piso con vecinos por todos lados y no vendo porque fue mi primer amplificador y tampoco me darían nada por él, pero suena bonito.
Cajas repletas de púas viejas desde hace cuarenta y cinco años que considero como "colección de púas" para no tirarlas de una vez.
Acústica Kramer coreana con pala en pico que me compré por lo molón con dieciocho años, pero no la saco nunca porque me pilla mal; siempre la voy dejando al fondo del armario en cada casa.
Pedal Ibanez wah Weeping Demon que me encanta, pero ya no uso por no tener cables por el suelo.
Auriculares AKG 270 Studio que no uso porque son de 75 Ohmios y ya no tengo equipo para eso.
Micrófono AKG C1000S que ya no uso porque ya no grabo.
Trípode articulado de micro y soporte de amplificador cogiendo polvo.
Seis portátiles y netbooks viejos que siguen esperando que les meta SSD y Linux.
Varios tubos de slide muy bonicos que compré para dominar la técnica justo antes de pillar el covid la primera vez.
Y más porquería diseminada por muebles.
Amplificador Fender Harvard Reverb II que tengo sobre el armario decorando y que no toco porque vivo en un piso con vecinos por todos lados y no vendo porque fue mi primer amplificador y tampoco me darían nada por él, pero suena bonito.
Cajas repletas de púas viejas desde hace cuarenta y cinco años que considero como "colección de púas" para no tirarlas de una vez.
Acústica Kramer coreana con pala en pico que me compré por lo molón con dieciocho años, pero no la saco nunca porque me pilla mal; siempre la voy dejando al fondo del armario en cada casa.
Pedal Ibanez wah Weeping Demon que me encanta, pero ya no uso por no tener cables por el suelo.
Auriculares AKG 270 Studio que no uso porque son de 75 Ohmios y ya no tengo equipo para eso.
Micrófono AKG C1000S que ya no uso porque ya no grabo.
Trípode articulado de micro y soporte de amplificador cogiendo polvo.
Seis portátiles y netbooks viejos que siguen esperando que les meta SSD y Linux.
Varios tubos de slide muy bonicos que compré para dominar la técnica justo antes de pillar el covid la primera vez.
Y más porquería diseminada por muebles.
Responder
Citar
