Sí... definitivamente desafina... y tampoco lo veo muy cañero... pero oye, otro grupo más que conozco 

Responder
Citar

Dios sabe las burradas innombrables y espantosas que me han llegado a agradar. Eso sí, reconozco que son innombrables y espantosas. Es como cuando me gusta una chica que es muy fea. Mi amor no la hará bonita, pero por fea tampoco me va a dejar de gustar. Si me gusta, me gusta y ya.
