Me parece que el dilema, aquí, radica en el aire de certeza escrita sobre piedra de que, si alguien ve, con cierto nivel de agrado, el aporte que inició este post, es un ignorante per se, que se niega, en su cerrada cabeza, al conocimiento.
No considero necesario señalar que Juanjo no está "siguiendo el libro", mientras prueba esa Strat tan bonita, puesto que salta a la luz, desde cualquier ángulo, que solo está conjuntando algunas frases de su repertorio, sin mayores pretenciones.
Es obvio que no va siguiendo los cambios cuidadosamente y, para distinguir eso, no se necesita ni conocimiento, lo que necesitas es, simplemente, tener el oído mínimamente refinado. Que no siguió los cambios, pues no, nadie se va a morir por eso, ni tampoco eso lo condena a sonar malísimo. Por eso, ya que su intención no era enseñar su dominio de la armonía de Sunny, pues me limité a disfrutar de aquello que sí ofrecía: algunos licks llamativos, con una guitarra tan bonita, que más le vale que no me la preste nunca, porque no la vuelve a ver.
Por otra parte, el conocimiento, simplemente, ayuda a ofrecer una explicación a las percepciones sensoriales, más por cuestiones académicas que artísticas, pero de ahí, no pasa. Y, aunque en algo sí (supongo que) coincidimos todos: en esa idea de que el saber siempre suma y nunca resta, pienso firmemente que, si el hecho de tener un conocimiento adquirido (que es posible para cualquiera que disponga del ánimo y los medios para obtenerlo, con su cuota de talento), hace que uno se sienta en una posición tan olímpica, que se permita descalificar el punto de vista de una persona, porque uno graba y ella no, porque uno estudió en X lugar, porque uno es famoso y ella no, En fin, que uno es "rico, guapo y juega bien", pero el otro no; si el estudiar me llevase a considerar, de entrada, que soy el mejor músico que conozco, creo que la soberbia me estaría comiendo vivo.
Ya que se habla de buenas intenciones, siempre se agradecen y todos las tenemos, pero, en algunas ocasiones, manchamos con el brazo lo que escribimos con la mano (que a todos nos ha pasado. Más a los zurdos

), porque hay un universo entero, entre un "yo veo esto, de tal forma" a un "esto está mal y se hace así". Esa última aseveración, creo que solo aplicaría, hasta cierto punto, con un alumno, pero son los alumnos los que deciden estudiar con uno, pues, como alumno, pide ser evaluado, calificado y corregido, no es uno quien va señalando por la calle, diciendo "te voy a poner como mi alumno y te voy a enseñar".
Un saludo para todos.