Gittler Guitars ¿la anti-guitarra?

Hace poco os hemos mostrado uno de los diseños de guitarras que más discusiones ha provocado en la portada de nuestro foro, las guitarras de Ulrich Teuffel. Guitarras que llevan el concepto de la madera como fuente principal del sonido un poco más lejos, usando por ejemplo dos simples barras sobre un armazón de metal. Aunque el diapasón sigue siendo también un pedazo de madera. A mediados de los 70, Allan Gittler -un diseñador neoyorkino- quiso llevar ya ese concepto a la mínima expresión, también para demostrar a sus colegas constructores que eso del sustain y la madera era una soberana tontería. Así que hizo una guitarra en la que la madera no existe.

A partir de un armazón de acero inoxidable como si se tratase de una espina de pescado, colocó hasta 31 trastes, pastillas individuales para cada una de las cuerdas, un peso de menos de 2 kg y un sistema revolucionario de microafinación (muy probablemente este sistema fuera la inspiración de otra de las guitarras innovadoras, las Steinberger). Una de estas Gittler fue adquirida por Andy Summers (The Police) y se puede ver en el vídeo Syncronicity. Algunas de ellas pueden verse en prestigiosos museos de arte moderno.

El señor Gittler sólo construyó sesenta de estas guitarras y tres bajos antes de emigrar a Hebrón, Israel, donde se cambió el nombre y nunca más volvió a dedicarse al asunto. Falleció en 2003.

Después de adquirir una de estas guitarras en una subasta, el guitarrista y también metalúrgico Russ Rubman decidió volver a darles una nueva vida. Para ello se puso en contacto con su hijo Yoni, pues aún conservaba los derechos y empezaron a trabajar en su renacer. Este año han presentado las nuevas Gittler con algunas diferencias.

Aunque el concepto se mantiene, el material escogido ha sido el titanio. También han añadido una pastilla hexafónica dotándolas de capacidad MIDI. Como marcadores han utilizado un ingenioso sistema de leds. Además los fabricantes claman que las notas son audibles más allá del traste 31, lo que ellos llaman Infinite Gliss. ¿El precio? 4395 dólares la versión más clásica y se fabrican bajo pedido.

No sé a vosotros, a mí me mata la curiosidad de saber cómo suenan.

La web de Gittler Instruments.

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