Guitarras

Review Yamaha LS Transacoustic, la guitarra que reproduce sus propios efectos

La acústica de una sala es, en muchos casos, el respaldo sonoro con el que cuentan los instrumentos que menos se apoyan en lo eléctrico. Las guitarras clásicas, flamencas, acústicas, los pianos, las baterías: todos ellos pueden mejorar o empeorar drásticamente a causa de los fenómenos que habitualmente se dan en las salas, como la reverberación y otros efectos naturales.

Yamaha ha querido dotar a su gama de instrumentos Transacoustic de una especie de “sala incorporada”, equipándola con un peculiar sistema para añadir reverberación y chorus que funcionan incluso aunque toquemos totalmente desconectados. Los efectos se reproducen utilizando la tapa trasera de la guitarra como altavoz, y resuenan desde el propio instrumento, como si la guitarra en sí misma los produjese.

Por supuesto, también podemos utilizar la guitarra conectada a un ampli o al mezclador con el método tradicional, pero la parte más divertida es prestarle a un amigo desprevenido nuestra guitarra y que, tras el primer acorde, se rasque la cabeza intentando averiguar de dónde vienen los efectos. En Guitarristas hemos podido examinar la Yamaha LS TA, y hemos pasado ratos muy agradables sacándole provecho a los efectos integrados.

Diseño, acabados y tacto del instrumento

La unidad que pudimos probar fue la LS TA en acabado Vintage Tint, una guitarra tamaño concierto que presenta las mismas características técnicas que su hermana LL TA, esta última de formato Dreadnought. Externamente, son guitarras que no necesitan de ornamentaciones complicadas para alejarse de los instrumentos de gama económica: los clavijeros dorados desprenden un aire lujoso, el brillo del barniz es muy atractivo y las decoraciones en nácar de la boca son moderadas y vistosas a la vez.

Ya en la mano, descubrimos la textura trasera del mástil, satinada para facilitar el deslizamiento de la mano, y su contorno amable, que agradará a los que quieran alejarse de las guitarras difíciles de tocar. Con el ajuste que viene de fábrica, el presionar posturas de acordes es tarea fácil: la altura es adecuada y la tensión nos permite hacer algunos bendings ocasionales de forma razonable, sin tener que hacer sobreesfuerzos.

Prestaciones

Es inevitable que la Yamaha LS TA destaque por la que es su cualidad más inusual, la incorporación de efectos que no necesitan de amplificador alguno, ni siquiera de estar conectados a unos auriculares o previos externos. Se trata de una tecnología, como ya hemos mencionado antes, que hace que sea la propia tapa de resonancia la que reproduzca el sonido procesado, que se mezcla con el sonido natural de la guitarra.

Nos ha gustado mucho esta prestación, incluso aunque teníamos — hemos de reconocerlo — algunos prejuicios. Antes de probarla, no veíamos en qué podía ser necesaria semejante incorporación, pero ahora tenemos que admitir que mejora la experiencia de tocar por placer. Es posible que no todo el mundo quiera tocar con chorus, pero la incorporación de reverb lleva la diversión a otro nivel, ya que logra dar la sensación de que todo lo que tocamos cobra gran importancia. Los silencios se vuelven más majestuosos, y tenemos la sensación de estar en un disco producido. La calidad real de esta reverb probablemente no sustituirá a la de ningún rack caro ni a ninguna reverb natural, pero las sesiones individuales de prácticas serán mucho más estimulantes, ya que es lo que nos ocurrió a nosotros. También con el chorus tuvimos algunos momentos interesantes, especialmente para acercarnos a temas clásicos con pasajes de guitarra de 12 cuerdas.

Otra de nuestras preocupaciones fue que la tecnología, una prestación prescindible, encareciese el producto, sin embargo, al comparar su precio (1.138 euros), con el modelo equivalente pero sin sistema Transacoustic (LS16, 1.057 euros) observamos que el incremento es menor a 100 euros. Una decisión probablemente acertada por parte de Yamaha, que parecen conscientes de que esta tecnología no es de primera necesidad, y que un gran salto en lo económico podría suponer una mala carta de presentación. Puede seguir siendo una cantidad no justificada para algunos, pero en los tiempos que corren nos esperábamos un susto más grande.

Sonido

A nivel sonoro es una guitarra brillante y definida, con una respuesta de graves correcta pero algo menos presente, y con un timbre dulce, que funciona bien con la mayoría de géneros Pop y Rock. Los acordes entonan de manera muy agradable y reacciona bien al toque a prácticamente cualquier intensidad, incluso a los estilos más enérgicos. Con el sistema Transacoustic desactivado es una guitarra absolutamente competente, que nos imaginamos funcionando bien en la mayoría de contextos habituales tanto de banda como en solitario, y que no presenta apenas problemas de afinación.

Sonido con micrófono
Sonido por línea

Con Transacoustic activado, obtenemos dos efectos divertidos (el reverb incluso puede ofrecer dos sonido: Room y Hall), que aportan frescura y ayudan a romper la rutina y desconectar un poco. No sólo la diversión es su objetivo, también podemos enviarlos por línea y obtener un resultado más que aceptable. En salas pequeñas, en las que nosotros mismos hacemos las veces de técnico de sonido, puede ser una buena forma de no tener que acarrear efectos adicionales y aún así disfrutar de algo de reverb, o incluso chorus, si se adapta a nuestro estilo.

Muestra de audio Con Micro Por línea
Con reverb "Room"
Con reverb "Hall"
Con chorus

En contextos más serios seguiremos prefiriendo efectos dedicados, pero para un gran abanico de situaciones, estos dos efectos son idóneos para sacar un pequeño extra de nuestro instrumento sin más sacrificio que el de ir cambiando la pila, como ya lo haríamos con el previo normal. En cuanto al sonido entregado por línea por el previo incorporado, inevitablemente tiene algo del color característico de las acústicas por línea, menos cálido. Pero algo positivo es que ofrece un equilibrio sonoro razonable, sin exageraciones de frecuencias difíciles de corregir que en otros previos sí se dan. En este caso, el sonido obtenido sin aplicar ninguna ecualización (y que podéis oir en las muestras de audio que hemos ido incluyendo, ya que no tiene retoque alguno) se mantiene dentro de lo agradable y es usable al cien por cien sin necesidad de adquirir uno externo.  

Muestra de audio Con micrófono Por línea
Con reverb y chorus

Conclusión

Como ocurre parcialmente con la guitarra eléctrica, la guitarra acústica es también un instrumento con tendencia a variar poco, y en el que las innovaciones son algo muy gradual y que ocurre a veces de forma anecdótica. La incorporación de la tecnología Transacoustic es ciertamente algo que no es imprescindible, sin embargo sí aporta una diversión adicional y la posibilidad de disponer de reverb en cualquier situación sin necesidad de transportar ningún efecto.

Si evaluamos la guitarra base sobre la cual ha sido instalado el sistema, también saca buena nota, ya que es un instrumento agradable y sólido. Es una guitarra con un enfoque actual, y no trata de recuperar la estética ni el tacto de lo vintage, por lo que aquellos que tengan la mente puesta en guitarras más legendarias tal vez la encuentren algo lejos de sus gustos.

La recomendamos para aquellos amantes de la guitarra acústica que hagan actuaciones profesionales y semiprofesionales, pero muy especialmente a aquella parte de ellos que además pasen muchas horas practicando, tocando y disfrutando del instrumento en sí mismo, ya que la incorporación del sistema Transacoustic será un aliciente extra para esos tiempos de trabajo y recreo.

Más información | Yamaha 

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