Amplificadores

El sorprendente aspecto del CR1, el primer amplificador de Crate

Muchos de nosotros hemos usado un amplificador Crate en el algún momento de nuestra vida como guitarristas. Especialmente durante los 80 y 90, su extensa oferta de amplificadores a transistores, baratos pero aceptablemente resistentes, convirtieron a la marca de una de las reinas de los locales de ensayo por horas, en los que era fácil encontrarla junto a otros fabricantes como Peavey (con su serie Bandit, aún existente) u otros amplificadores igualmente sufridos. Aunque no sólo destacó por esta faceta, ya que después de los 80 la marca vivió un gran esplendor, con artistas como Mark Knopfler, Yngwie Malmsteen o Marty Friedman anunciando sus productos, y lanzando diversos modelos valvulares extensamente aceptados, como el Blue Voodoo o el Vintage Club, y diseños de gran influencia como el Powerblock.

Crate Artists
A mediados de los 80, Crate hizo una campaña de patrocinios de lo más exitosa

Sin embargo, el el aspecto del primer modelo de Crate es bastante desconcertante. La marca fue creada en 1978 por por Gene Kornblum, quien por aquél entonces dirigía la empresa de su padre, St. Louis Music Inc. — actual propietaria de Alvarez, Sigma o Austin — y que más tarde sería enteramente vendida a Mackie Desings (que ahora se llama Loud Technologies). A finales de los 70, Kornblum entró en una tienda de accesorios para el hogar y se sorprendió al ver que los productos estaban dispuestos en cajones de madera, similares a los de uso militar. De ahí obtuvo la inspiración, no sólo para el nombre de la compañía (“crate” significa “caja” o“cajón de madera”), sino también para el diseño. Sólo hay que echar un vistazo al aspecto de su primer ampli para comprobarlo:

Crate CR1
Tablón de pino, sin complejos.
Crate CR1
Cartel publicitario del CR1

Se llamaba CRATE-1, pero acabo siendo más conocido como CR-1, y era un amplificador a transistores de 20W de potencia, que salió al mercado en 1978, y estaba construido en el interior de un cajón de pino. Tenía un altavoz de 12”, unos controles muy sencillos, entradas duales a incluso salida de línea. Existieron diversas variantes, que incluían un canal de distorsión (CR-1D Deluxe) y/o reverb (CR-1R Reverb y CR-1RD Deluxe Reverb, que incluía ambos efectos). También fueron fabricados modelos de mayor potencia, como el CR-II de 60W, o incluso modelos más lujosos, con cabina de madera de roble, y que podéis ver a continuación.

Crate CRII

Lo cierto es que las ventas no fueron mal, y aunque eso les permitió expandir la empresa, no tardaron mucho en dar el salto al look tradicional de amplificadores. Aparentemente, la caja de madera aportaba un factor curioso al producto, pero no era un sustituto razonable del aspecto que esperaban los guitarristas de un amplificador serio. Las cajas de madera son empleadas en muchos proyectos “hágalo Ud. mismo”, pero resultan poco comunes en las grandes empresas de amplificadores fabricados en serie. Lo cierto es que, visto en perspectiva, resulta un producto de acabados ciertamente toscos, aunque no le falte encanto.

Crate CR112
Con el tiempo, Crate derivó a estéticas más conservadoras

Además, parece que el a nivel sonoro, el CR1 no cumplía las expectativas de muchos usuarios, habiendo sido incluído en alguna ocasión en los rankings de “los peores amplis de la historia”. No obstante, como ocurre con todos los productos con personalidad, se creó un cierto culto alrededor de él, por lo que en 2003 se decidió celebrar el 25 aniversario de su lanzamiento. Y se hizo con una reedición especial del CR1, el CR-1s de 2003, una reinterpretación del diseño del amplificador original, pero con un aspecto más pulido, una potencia de 5W y funcionamiento a válvulas. Por suerte, no se olvidaron de la carcasa de madera, que es la que daba carácter al original. Aún está colgado el manual de este modelo en la red.

Reedición CR1

No obstante, estos honores no lograron del todo que el original se revalorizase, ya que sigue siendo muy sencillo encontrarlos, y a un precio no exageradamente inflado (o sí, considerando que es "uno de los peores amplis de la historia"). Ciertamente, la creación del CR1 supone un inicio muy singular para una marca que prácticamente ha quedado en el olvido. Los altibajos han marcado su historia, llegando a tener endorsers de primera línea, para más tarde casi desaparecer al caer en manos de Loud Technologies (que ya no parece tener mucho interés en Crate, no presentando nada nuevo desde 2009). No obstante, y como ocurre con muchos amplificadores del pasado, estamos seguros de los amplis de Crate han dejado buenos recuerdos en la vida de numerosos guitarristas. Y por supuesto, los seguiremos viendo en los locales de ensayo más inhóspitos del planeta.

Crate Sala de Ensayo
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