Hola, queridos todos:
Os dejo mi aportación a la causa tórrida.
En esta ocasión, en lugar de tocar con la Gibson L5, como pide la canción (haciendo octavas, dulces ligados, suaves bends, etc.), encendí el sintetizador de guitarra y, ya puestos, grabé un video por si alguno tiene curiosidad por cómo funciona esto de tocar el piano con una guitarra, peleando con las "notas fantasma" y demás dificultades técnicas.
Me he pasado tres días en un balneario, intentando descansar un poco de mi ajetreado ritmo de las últimas fechas, lo cual no sólo se me ha reblandecido las yemas de los dedos, sino también, me temo, los sesos: se me olvidó montar la palanca de la guitarra (de ahí los tironcitos del puente), y no sé qué leche le pasó al perro al escuchar esta canción, que se debió emocionar y, mirándome fijamente (como diciendo: qué me pasa, qué me pasa...!!!) me vomitó sorpresivamente sobre mi camiseta blanca, y de ahí el cambio de camiseta al llegar a la parte del piano; el "can" estuvo en la "residencia canina" mientras nosotros estuvimos de "mini-vacaciones" y sabe Dios qué le habrán dado de comer al pobre (o es que, verdaderamente, la improvisación es mala de rotundidad, que también puede ser: fallos rítmicos tiene unos cuantos, por la falta de práctica de las última semanas...).
En fin, aquí os la dejo. Luego os escucho y os diré cosas bonitas.
Juan