El otro día abrí la ventana para orear, como todos los días, mi habitáculo, que no habitat-culo, y como no, la hij....uta de la vecina de encima de puta casualidad por centésimotrigésimocuarta vez este año, se puso a sacudir las alfombras de forma alevosa por el patio, cosa por una lado prohíbida y que además, por qué cojones los flecos de sus alfombras tienen que tocar los marcos de mis pulcras ventanas?
Es decir, las pelusas de sus alfombras entran a mi habitación gracias al efecto venturi que se produce por las corrientes ascendentes de aire por la fachada con el calor y la apertura de mi ventana.
Un día le vacio la bolsa de la aspiradora en el buzón.
Se está barajando en el C.N.I.P. la creación de un área de investigación dedicada a comprobar la procedencia de las pelusas que nos resulten extrañas.
Cualquier dato aportado puede ser de gran utilidad.