Guitarras de la historia V: la Les Paul de Gary Moore

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Por desgracia, hace muy poco, devolvíamos a la tierra de la que surgió, Irlanda, a este maestro entre maestros en el arte de hacer el amor a la guitarra eléctrica.
Poco podemos decir del gran Gary Moore que no se sepa ya...Para muchos, el mejor guitarrista melódico de la historia; desdeluego, uno de los mejores y parte integrante de todas las listas habidas y por haber de guitarristas favoritos de cualquier medio de prensa o comunidad. Su dilatada carrera, especialmente como solista, ha supuesto para el guitarrista eléctrico un horizonte, un norte al que mirar en muchos sentidos, primando sobre todos ellos, el sentido de la melodía y la composición centrada en la guitarra como voz solista.
Las maneras y talento natural (sobrenatural podíamos decir) de Gary a la hora de atacar las notas y de hacerlas vibrar, su manejo del tiempo, su limpieza extrema y su forma de componer y de cantar, su sonido, y su tan particular estilo de pulsar y recorrer el mástil; son para muchos, entre los que me incluyo, total inspiración y por supuesto influencia innegable.

Como hemos dicho, es el sonido uno de los aspectos donde Gary Moore siempre destacó. Si bien la época de Gary Moore con superstrato (allá por los inicios años ochenta con aquel Corridors of Power y hasta principios de los noventa, con el Still Got The Blues) se caracteriza por el sonido cortante y articulado típico de estas hachas, rico en agudos, el uso de distorsión elevada y un buen bloque de efectos que popularizó Eddie Van Halen; donde realmente Gary Moore consigue separarse del resto y pasa a tener un sonidazo propio es cuando retorna a la Les Paul (que había usado anteriormente, con Thin Lizzy, G-Force y sus primeros discos en solitario). Una Les Paul te va a brindar siempre un buen sonido, y Gary Moore siempre le sacó buen sonido, de joven y de veterano, y a cualquier tipo de Les Paul. Pero donde realmente Gary Moore encuentra el sonido que lo caracterizará eternamente es con su disco inmortal "Still got the blues".

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En este genial disco, sempiterno y esplendoroso, tenemos algunos de los mejores cortes de blues moderno de la historia. Y, cómo no, el sonidazo que Gary supo sacarle a su guitarra favorita. Pero ¿cuál era la guitarra favorita de Gary, la que usó en este disco e hizo famosa en los escenarios de su etapa blues?

Pues esta joya de aquí:


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Esta hija del trueno (¡si las guitarras hablaran!) ni siquiera fue comprada por Gary Moore. Empecemos por el principio. El bueno de Gary llegó a tener más de 30 guitarras en su colección, pero empezó como los músicos de su época con guitarras bastante malas. Le costó lo suyo hacerse con una Les Paul y luchó por conseguirla porque su ídolo de juventud, quizá su máxima inspiración a lo largo de su vida, tocaba con una...Estamos hablando del gran Peter Green (fundador de Fletwood Mac y uno de los mejores guitarristas que ha dado Inglaterra).
Cuando se conocieron, estando Gary en aquellos primitivos Thin Lizzy, Peter le prestó su Les Paul Standard de 1959 (una original de las primera década de Les Paul) y Gary se enamoró hasta tal punto que meses después el bueno de Peter acabó regalándosela. Y de hecho, al iniciar su carrera en solitario era prácticamente la única guitarra que tocaba Gary; pero sucedió algo curioso.

Con la explosión del Hard Rock y el AOR, la estética Glam, la llegada de las modas ochenteras y el movimiento shred, la vieja Les Paul de Gary parecía un libro viejo colocada al lado de las nuevas y modernas (para la época) superstratos: las flamantas Charvel, las elegantes y ligeras Hamer, las Kramer Beretta y las primeras custom shop de fabricantes y luthieres privados (entre ellos ESP), que montaban aquellos puentes maravillosos como son los Floyd Rose y los Kahler, y hacían guitarras de una sola pastilla en el puente que aseguraba una rítmica atronadora y una solista explosiva...Guitarras para dar caña con distorsión y efectos que articulaban muy bien tanto en las rítmicas como las partes solistas y pesaban muy poco. Gary fue seducido por estas superstrato y dejó de lado su tan preciada Les Paul, que siguió considerando su favorita, pero que no volvió a exprimir hasta los años noventa. Dejemos que el mismo nos los explique...



Ya centrándonos un poco en esta genial guitarra, vamos a comentar cómo y de qué está hecha.

La guitarra estaba hecha de caoba de Honduras (un cuerpo totalmente macizo, sin agujeros, que pesaba lo suyo) y era una pieza original de la primera década de Les Paul, concretamente de 1959, con ese acabado atigrado tan particular y sin protector. Cuenta con un mástil de caoba y diapasón de palosanto, con 22 trastes. La medida es el estándar de Gibson Les Paul, a saber, 24.75 pulgadas.
Los herrajes son de níquel y las pastillas un par de humbuckers Gibson classic ´57 que hoy día son tan populares y conocidas por todos. La tapa de arce era, al parecer, un tanto más gruesa que en las paulas de hoy, y su categoría era AA (en aquel entonces, no estoy al tanto de si ahora sería más o menos).
Posteriormente, y tras años de endorser de Gibson, la escudería decide hacer una revisión de este modelo para la versión signature de la Les Paul de Gary Moore; el proyecto cristaliza finalmente en el año 2000 con esta guitarrita:

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Guitarra que, a precio de oro, se mantiene en el catálogo de Gibson hasta que hace pocos años, curiosamente, sacan de la circulación ese modelo y crean una Les Paul Gary Moore signature basada en el diseño de la Les Paul BGF, con lo que el modelo de Gary Moore en Gibson pasa a ser una guitarra de gama media-alta (aproximadamente 1000 euros) la tan criticada como adorada por muchos Les Paul BGF Gary Moore:

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Si la primera signature de Gary era una fiel reproducción de su adorada Gibson Les Paul de 1959, con el añadido de unas nuevas pastillas más versátiles, esta nueva creación es bastante diferente y, por qué no decirlo, mucho menos cuidada y de ahí su precio tan competitivo siendo Gibson USA quien está detrás...Es una guitarra más ruidosa, con peores acabados y una construcción general un tanto abandonada para lo que se entiende por una buena Les Paul. No deja de ser una buena guitarra pero, al menos para mí, es otro concepto diferente a lo que uno puede esperar si le hablan de una Les Paul signature de Gary Moore. No obstante es prácticamente inédito el testimonio visual de Gary Moore actuando con alguna de estas guitarras. Más bien puede que obedezca a una directriz de Gibson para impulsar su gama BGF, ya que siempre tenemos la opción de ir a la custom shop y encargar una como la de verdad de la buena.

Sea como fuere, el caso es que la reedición de Gibson y la original son las que ha venido usando Gary en su etapa blues hasta su triste muerte en Estepona. Debo aclarar que Gary ha usado muchisimas guitarras a lo largo de los años y que en un mismo concierto ha llegado a tocar Telecaster, Explorer y Gibson Les Paul (mucha diferencia ente estas ¿verdad?), pero hay algo en lo que no cabe duda: el sonido de la les paul de Gary Moore ha sido todo un acontecimiento para la música universal. Un sueño, una inspiración, una vida...que empezó con un regalo de su guitarrista favorito. Como si de graciosa suma de almas se tratase, las notas que salieron del corazón de Peter Green hacia esta guitarra y que luego fueron alimentadas con aquellas que brotaron del alma de Gary, han llevado la guitarra eléctrica y, sobretodo, la música instrumentada con guitarra eléctrica a las más altas cotas de melodía, buen gusto, elegancia y belleza.







por Juanjo Pelegrín

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