Guitarras

Review de la Fender Modern Player Telecaster Plus

Detalle de la pala, con sus afinadores tipo "vintage" y su "Crafetd in China"

Desde China con amor (a las ventas)

Los ortodoxos de las Telecaster no dudarán en tildar de “engendro” esta nueva Fender, y no sólo por la supuesta atrocidad de colocarle una humbucker en el puente, ni por añadirle, además, una single coil Strat en el centro, como si se tratara de una Stratocaster. Es que además la gente de de Fender se ha atrevido a colocar un split entre el pote de tono y el de volumen, le han rebanado el lomo por detrás para mejorar su ergonomía y, por si fuera poco lo anterior, han enviado la producción de este artilugio a China. ¿Os escandaliza? A un servidor no. Os cuento el porqué.

Nuestros teléfonos de primerísimas marcas y última generación, nuestros espectaculares televisores LED con tecnología 3d, y, en definitiva, la mayoría de cachivaches electrónicos llevan ya años produciéndose en China. A nadie parece interesarle dónde se ha fabricado su smart phone, su cámara de fotos o incluso su sofisticado ordenador personal, pero los guitarristas todavía padecemos -además de la consabida marquitis- lo que podríamos denominar americanitis y japonesitis, enfermedades que consisten en cierta inquietud que nos asalta cuando no encontramos la inscripción “Made in USA” o “Made in Japan” en el mástil de nuestra guitarra. Nos da cierto repelús el Made in Korea, cierto telele el ”Made in Indonesia” y un tabardillo en toda regla si observamos un “Made in China”.

Rompiendo tópicos los chinos son chinos, pero no son tontos, con lo cual son perfectamente capaces de fabricar guitarras de primer nivel. Como todo en la vida es cuestión de dinero y de cuánto están dispuestas a pagar las marcas a las factorías chinas para que produzcan sus guitarras. Cuanto más dinero pongan sobre la mesa, mejor calidad de componentes y mejor control de calidad. Marcas como Ibanez (con sus llamativas Fireman, entre otras),o Läg (con sus Jet Series) y ahora Fender han demostrado que se pueden producir guitarras de calidad en China y, evidentemente, a un precio mucho más competitivo.

Con perdón de la ortodoxia

Voy a dedicar a mi paisano y colega Esteban Piera esta review. Más que nada porque es probable que me retire la palabra. Él, un telecasterólogo de pro, casi me atiza cuando le apunté la posibilidad de adquirir esta Modern Player. “Con ese puente y esas pastillas te cargas casi todo el twang”, me respondía. Pues no digo yo que no, pero no es menos cierto que se la puede hacer sonar casi, casi, como a una Telecaster en alguna de sus posiciones, y eso pese a sus “aberraciones”. A saber: Dispone de un puente a medio camino entre el clásico en las Teles y el típico Vintage de las Strato, con la salvedad de que es fijo y, por tanto, carece de trémolo, pero en vez de disponer de tres silletas como las Tele, monta seis como las Strato, o como los puentes Gotoh para Telecaster. La ausencia de trémolo hace el que puente repose directamente sobre la madera, lo que, al menos en teoría, debiera redundar en un buen sustain.

La siguiente “aberración” consiste en la electrónica: una humbucker en el puente, una Strat Single Coil en el centro -combinada con un selector de cinco posiciones y un split coil- y el guiño a la Telecaster de toda la vida lo tenemos en el mástil, donde nos han colocado una Tele Single Coil, alias Lipstick. Lo que para los ortodoxos es una auténtica herejía, para los que sólo somos Fenderadictos, e incluso para los Stratomaníacos puede ser la oportunidad de hacerse con una Telecaster sin perder el clásico sonido Strat de las posiciones 2 y 4, conservando el sonido “casi” Telecaster en las posiciones 1 (evidentemente, seleccionando la posición single coil con el interruptor) y 5, que corresponderían a la 1 y 3 en una Telecaster clásica.

Varias de las "aberraciones" juntas: split coil, humbucker y pastilla central

Habrá algún lector avispado, que ya haya leído algún artículo sobre la Modern Player, que se esté diciendo “se olvida de otra aberración: esa Telecaster tiene el cuerpo de pino en vez del consabido fresno”, y a ese lector avispado le responderemos que bueno… que –pareado al canto- lo del pino no es cosa del chino, que don Leo Fender utilizó pino para el cuerpo de algunas de sus primeras Esquire (no confundir con las actuales Squier) guitarra que, como sabéis, fue la precursora de la actual Telecaster. Corría el año 1950 y el señor Fender andaba buscando una forma de cuerpo sólido de guitarra que fuese compatible con una cadena de montaje. Así nacieron las Esquire que poco después darían paso al mito Telecaster.

La Modern Player Telecaster Plus también se distingue del stándard de Telecaster en el rebaje de la parte superior trasera del cuerpo, al más puro estilo Stratocaster, sirve –además de para que podamos acomodar la panza cuando tocamos sentados- para rebajarle unos gramos de peso a una guitarra ya de por sí pesada. Más que una Strato como de aquí a Lima (o como de allí a Barcelona para los lectores peruanos).


Los cuartos traseros donde apreciamos el rebaje "a lo Stratocaster"

¿A quién va dirigida esta Telecaster?

Evidentemente los puristas de la Telecaster de toda la vida van a encontrar esta guitarra, siendo benévolos y bien hablados, rarita. Si bien es cierto que su versatilidad la puede hacer sonar casi como una Tele, o casi como una Strato, o casi como una Superstrato, no es una Telecaster stricto sensu, como no es una Strato ni, mucho menos, una Superstrat, pero se asemeja a todas ellas si sabemos jugar con las posibilidades que nos da su electrónica, que no son pocas.

A los que anden buscando una guitarra con limpios a lo Strato pero con ese plus de fuerza que da una humbucker, les vendrá como anillo al dedo. Los que, como un servidor, toquéis en una banda de versiones o en una orquesta, esta guitarra dispone de la versatilidad necesaria para no tener que ir cambiando de guitarra cada dos por tres. Enchufada en un Fender a válvulas se siente en su salsa y proporciona unos limpios increíbles para una guitarra que no llega a los 500 euros. Convenientemente vitaminada con pedales, da para casi todo. De la misma manera que en un Marshall y tirando de Humbucker, nos deja movernos con soltura incluso más allá de los dominios de Angus o Slash.

Para uso profesional, o si estás acostumbrado a las Custom Shop, no olvides que se trata de una guitarra de gama media. Sus acabados son superiores a muchas guitarras de mayor precio, pero no sería honesto compararla con guitarras que cuestan diez veces más. En su rango de precios, es casi de lo mejorcito que se puede encontrar en el mercado, pero no deja de ser una guitarra económica. Si atendemos a su precio, debiéramos situarla justo por encima de las gamas más altas de Squire, y a la altura de las gamas estándar mexicanas, de precio muy similar, aunque en mi opinión estas Modern Player superan en acabados a sus primas mexicanas. A nivel de materiales de construcción diría que andan muy a la par.


Ya en su rincón, con su prima Stratocaster

Ficha técnica

  • Cuerpo: Pino.
  • Mástil: Arce barnizado. Atornillado al cuerpo.
  • Diapasón: Arce barnizado.
  • Configuración de Pastillas: HSS: Modern humbucker Player en puente. Single Coil Strat en el centro y Tele Single Coil (Lipstick) en mástil.
  • N º de trastes: 22.
  • Longitud de la escala: 25,5.
  • País de Origen: China.
  • Hardware: Afinadores tipo vintage. Puente fijo en cromo de seis silletas.
  • Golpeador: Sintético de 3 capas: negro, blanco, negro.
  • Selector: 5 posiciones con split para el humbucker. 1 tono y 1 volumen.
  • Espaciado de cuerdas: 52.
  • Cejuela: Hueso sintético de 42 mm.
  • Radio 241 mm (9,5 pulgadas)
  • Longitud de la escala (mm) 648.
  • Acabados: Honey burst (como la de la prueba) o Carbón vegetal transparente.


Logo "Spaghetti" y típica pala Telecaster. El barnizado es excelente. Los clavijeros tienen un tacto agradable y mantienen bien la afinación.

Lo mejor

  • Relación calidad precio.
  • Sonido. Suena francamente bien en todas sus posiciones.
  • Versatilidad. Sirve para casi todo.
  • Acabados. Barnizado de calidad. Trasteado esmeradísimo.
  • Mástil. Es un tipo “C” precioso. Además es delgadito, suave y delicioso.

Lo peor

  • La guitarra viene “pelada”. Ni estuche, ni llaves allen, ni cable… Nada de nada. Ya que no dan ni funda ya podrían regalar la cinta, que al menos te la puedas llevar colgada. Por suerte, el chaval de la tienda -ventaja de comprar en tiendas físicas- me prestó una funda. Por cierto... dos euros más barata en tienda física que en las web habituales de Internet.
  • Interruptor split. No se han devanado los sesos y han colocado un mini interruptor para convertir la humbucker en single que rompe -más aún- la estética y es poco práctico. Un push coil en un potenciómetro, similar al pulsador S-1 de las Deluxe hubiese sido más discreto y más fácil de utilizar.
  • Peso: Si te quieres pegar tres horas de concierto con esta guitarra colgada, ya puedes ir apuntándote a un gimnasio a hacer dorsales, deltoides y trapecios o acabarás deslomado en la primera sesión.
  • Desnaturalización. Como hemos apuntado, tiene poco de Telecaster. Si bien consideramos como un punto a favor su versatilidad, los puristas la van a ver como un engendro plagado de aberraciones.


Es bonita la puñetera. Sirve hasta como objeto de decoración junto a la chimenea.

Test de sonido

Aquí os dejo un pequeño vídeo donde he intentado pasar por todas las posibilidades que ofrecen las pastillas. He utlizado la simulacion Small Combo del VAmp2 (que como sabéis simula al Tweed Champ de los 60) en los tramos limpios, al que he añadido algo de overdrive en algunos pasajes. Hacia el final, con la Humbucker, he utilizado la simulación Rectified Hi Gain.

Muchas gracias por acompañarme hasta el final. Espero que la review os haya resultado entretenida. Nos vemos pronto.

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