Guitarras

Fender American Elite Stratocaster, puesta a prueba

Fender acaba de anunciar la serie American Professional, que según parece viene a tomar el relevo de las American Standard. Este ánimo de renovación ya se hizo patente a principios de este año 2016, cuando Fender lanzó las series que nos ocupan en esta review: las American Elite. Con características modernas, esta serie aparca parcialmente algunos elementos clásicos con la finalidad de ofrecer guitarras con una eficiencia y fiabilidad mejoradas. Como ya hicimos con la Telecaster Thinline, en la redacción de Guitarristas hemos querido comprobar de qué era capaz una de las guitarras más representativas de la serie, la American Elite Stratocaster. A continuación, podréis averiguar los detalles.

Ficha técnica:

  • Cuerpo de aliso
  • Mástil de arce
  • Forma del mástil compuesto moderno en 'C' a 'D'
  • Diapasón de arce con radio compuesto (241 - 355,6mm)
  • 22 trastes medium jumbo
  • Escala de 648mm (25'5")
  • Cejilla de hueso sintético de 42,8mm
  • 3 nuevas pastillas de bobina simple Noiseless de 4ª generación
  • Control de volumen master (push-pull: Interruptor S1)
  • 2 controles de tono
  • Selector de 5 posiciones
  • Trémolo sincronizado
  • Herrajes cromados
  • Cuerdas: 009-042
  • Acabado: Sunburst de 3 tonos

Aspecto externo

Al igual que su hermana de la serie que ya pudimos probar en su momento, la Telecaster Thinline, la Stratocaster American Elite presenta un aspecto impecable. La verdad es que ya estamos muy acostumbrados al aspecto de la Stratocaster, y la mayoría de los guitarristas la hemos podido ver en todas las gamas de precio imaginables, por lo que esta guitarra puede no impactar en un primer momento. Pero lo cierto es que está muy bien acabada y el brillo del barniz y los componentes metálicos es realmente lujoso. Es un modelo conservador con la imagen tradicional de la Stratocaster, y sólo dos elementos se apartan ligeramente de la estampa que todos tenemos en nuestra memoria: uno es el talón recortado de la unión del cuerpo y el mástil (que está justificado con su función de hacer la guitarra más cómoda) y el otro es la decoración de las pastillas con el logo de fender (que nos resulta redundante) y el nombre del modelo. A nosotros no nos convence la presencia de tal inscripción, y es algo que ya destacamos en la Telecaster Thinline. Por supuesto, sería un motivo ridículo para no considerar esta guitarra, se trata simplemente de un apunte estético que seguramente tenía como finalidad subrayar el hecho de que esta gama incorpora las nuevas Noiseless de 4a generación.

Tacto

Las sensaciones en esta guitarra son muy favorables desde el primer momento: el peso es adecuado y el tacto del mástil es suave y estilizado. A nivel de diseño, presenta numerosas concesiones a la modernidad, como el radio y mástil compuesto, o el mencionado talón recortado del mástil. Sumadas, todas estas decisiones han dado lugar a una guitarra con aspecto vintage, que tiene el encanto del clásico que todos conocemos, pero con un tacto que a nosotros nos ha transportado a guitarras más rápidas, con reminiscencias de marcas como Suhr. Dicho esto, no llega a invadir su territorio, pero sí reacciona al bending, al ligado y a las técnicas modernas con una suavidad optimizada. La respuesta del trémolo es buena y los afinadores giran con suavidad. De la misma forma, todos los controles y selectores ofrecen un comportamiento sólido y fiable, como es de esperar en esta gama.

Stratocaster American Elite

Sonido

Los primeros instantes, en los que afinamos el instrumento, ya nos comienzan a desvelar algunas buenas señales: la afinación se logra con facilidad, y el primer acorde ya nos ofrece una claridad reconfortante. Los intervalos descritos por las diferentes voces del acorde se liberan con fluidez y de forma complementaria.

Una vez conectados, hacemos un pequeño repaso por las clásicas 5 posiciones de pastilla en el canal limpio. A título personal, nos ha encantado el carácter de sonido de esta guitarra, tiene fuerza y no es tímido. Pero posiblemente aquí es donde haya una mayor disyuntiva en función de las expectativas de cada guitarrista. Ante todo, la Stratocaster American Elite entrega un sonido muy detallado, muy controlable y con una buena dosis de encanto, especialmente en las posiciones intermedias. En ocasiones, casi nos suena ya “retocado”, como si tuviese la cantidad justa de compresión y ecualización correctas, sin que tengamos que ajustar nada del amplificador. Aunque dicho así parezca la descripción de la guitarra perfecta, es fácil que una parte de los guitarristas echen de menos algo de rebeldía y exceso, especialmente si ya tienen desarrollada una buena intuición a la hora de arrancarle los mejores sonidos a sus guitarras vintage.

La guitarra reacciona igual de bien en limpio que en saturación, donde conserva el brillo y la definición, pero gana grosor. Los solos suenan con carácter, y los riffs tienen energía y punch. Nos vamos dando cuenta de que la Elite Stratocaster es un verdadero arsenal sonoro, potenciado aún más por la presencia del control S-1, que nos da acceso a diferentes combinaciones de pastillas:

Conexiones de la American Elite Stratocaster con el control S-1 activado:

  • Posición uno: las tres pastillas conectadas en serie
  • Posición dos: la pastilla del puente y la central conectadas en serie
  • Posición tres: la pastilla del medio y la del mástil conectadas en serie
  • Posición cuatro: la pastilla del puente y la del mástil desfasadas, con un condensador especial
  • Posición cinco: la pastilla del puente y la central en serie y desfasadas, y en paralelo con la pastilla del mástil.

No todas las combinaciones nos parecieron útiles en un primer momento, pero al probarlas con diferentes niveles de saturación, cobraban sentido, puesto que pudimos lograr algunos sonidos con un grosor algo mayor. Sin ser excelentes, nos podrían llegar a salvar la situación en caso de tener que afrontar temas de Hard Rock, o permitirnos obtener sonidos limpios con una cantidad de graves que entreguen un carácter más redondo, y menos single coil. En este punto, comprobamos que la Stratocaster American Elite podría sobresalir como herramienta de trabajo, ya que ofrece una paleta sonora muy notable, sin ruido de fondo, y prácticamente lista para ser mostrada al productor o artista con el que trabajemos sin apenas ajustes adicionales.

Clips de audio

Tonos limpios

Posición de pastilla: Modo Normal Modo S-1
Puente
Puente-central
Central
Central-mástil
Mástil

Tonos saturados

Posición de pastilla: Modo Normal Modo S-1
Puente
Puente-central
Central
Central-mástil
Mástil

Conclusión

Nuestra impresión sobre la Elite Stratocaster es que podría ser el instrumento ideal del trabajador de la música: contiene una librería de sonidos casi lista para ser grabada, que incluye los tonos clásicos del instrumento y algunos más, gracias a su control S-1. También su ergonomía se apreciará mucho sobre el escenario, ya que está optimizada para que haya las mínimas obstrucciones al tocar, pero conservando el aspecto clásico de la Strato.

Dicho esto, a algunos les puede resultar un tanto “aséptica” a nivel sonoro, puesto que es una guitarra de características tan controladas que puede parecerles fría. Sabemos que algunos guitarristas les gusta el calor de lo vintage, por lo que podrían preferir otras Stratocasters.

Dejando estos matices aparte, nos pareció que esta guitarra sería una herramienta ideal en un estudio de grabación, puesto que es capaz de entregar una versión muy razonable de los sonidos clásicos de una Strato casi sin esfuerzo y sin apenas ruido de fondo. Por ello, a menos que busquemos algo verdaderamente específico, y con un alma clásica innegable, consideramos que es una de las Stratos más todo terreno y precisas a nivel técnico que hemos probado.

Más información | Fender

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