Guitarras

Rumores y preguntas sobre la bancarrota de Gibson: ¿la comprará Bonamassa? ¿venderán Epiphone?

Sin duda, la de la bancarrota de Gibson ha sido una de las noticias más sonadas que se han podido leer recientemente. La compañía había estado funcionando de forma ininterrumpida durante 116 años desde que Orville Gibson la fundara. Pero los tiempos cambian y no hay ninguna fórmula que le permita a una empresa durar eternamente sin hacer transformaciones o cambios de propietarios, que insuflen una nueva vida a la compañía.

En estos días, muchos han sido los rumores y dudas que la noticia ha despertado. Por ello, en este artículo recogemos algunos y compartimos con vosotros algunos de los puntos de vista vertidos por profesionales y comunicadores cercanos al sector, al tiempo que damos un poco más de detalles del proceso por el que la empresa va a pasar. 

Orville Gibson
Orville Gibson, fundador de la empresa

¿Gibson va a cerrar? ¿Desparecerá la marca?

No. Técnicamente, el tipo de bancarrota que la empresa ha declarado es la que encaja en el “Chapter 11” de la ley de EEUU, distinta de la del “Chapter 7”. La segunda es la que habitualmente se identifica con las empresas que se enfrentan a un cierre inminente, mientras que el “Chapter 11” es más bien para aquellos casos en que se propone una renegociación de las deudas bajo la supervisión de la ley. Eso no quiere decir que Gibson vaya a salirse de rositas necesariamente: la ley puede obligar a Gibson (entiéndase, a sus actuales propietarios) a hacer cosas que no sean de su agrado para poder salir a flote.

Gibson SG Diablo

¿Entonces la marca seguirá como siempre?

No necesariamente, ya que una de las cosas que probablemente ocurran es que haya grandes cambios en la propiedad de la empresa. Actualmente un gran porcentaje de la empresa está en manos de su CEO Henry Juszkiewicz y su presidente David Berryman, pero para satisfacer a todas las empresas a las que Gibson debe grandes cantidades de dinero, es muy probable que dichas empresas pasen a ser copropietarias de Gibson, y que Henry y David pierdan su puesto actual (aunque parece que, durante un año, actuarán como consultores).

Eso querrá decir que esos nuevos propietarios (la mayoría de ellos son empresas que se dedican a las inversiones de todo tipo) tendrán voz y voto a la hora de tomar decisiones en la empresa. Que ello afecte a los productos está por ver; probablemente así sea, pero nadie sabe si para bien o para mal. Algunos han señalado que una estrategia a la que comúnmente recurren empresas en situaciones similares es la de incrementar la calidad y el precio, ya que acostumbra a ser un momento en el que recobrar valor y buena imagen acostumbra a ser imperativo.

Gibson Les Paul Custom

Pero, ¿tan mal estaban?

Moody’s es una empresa dedicada a hacer valoraciones del riesgo de invertir en una empresa. Cuentan con una escala como la que podréis ver más abajo, en la cual Gibson fue colocada en la categoría Caa3 en Agosto de 2017, considerada de muy alto riesgo. La empresa no sólo tenía deudas con inversores y proveedores, sino que también tenía que pagar un préstamo bancario de 145 millones de dólares y otro de 375 millones. Así, el EBIDTA (un conglomerado de datos que vienen a resumir el valor de la empresa y su capacidad de ganar dinero) era 9 veces menor que las deudas a las que se enfrentaba , cuando al parecer una relación de 5 ya es una seria alarma.

Moody's scale

¡Eso es porque no hacen buenas guitarras!

Aunque eso es lo que piensa una gran parte del público general, la empresa señala otro problema. Según la dirección, el verdadero problema de la compañía no tiene que ver con los instrumentos musicales, sino con Gibson Innovations, una empresa europea orientada al audio doméstico (que incluía la marca Philips entre otras), que actualmente es descrita como una carga para la empresa. Uno de los pilares del plan de Henry Juszkiewicz para sanear la empresa es precisamente que no se tengan que hacer cargo de ella durante más tiempo.

Gibson Phillips

Cuando Gibson se hizo con estas empresas, planeaba dejar de ser sólo una marca de instrumentos, para ser una empresa de “Music Lifestyle”. Sin embargo, algunos criticaron que este movimiento fue muy pretencioso, ya que si no eran capaces de salir a flote con su propia especialidad, las guitarras, no parecía fácil que de la noche a la mañana se convirtesen en expertos de un sector como el de Philips, u otras marcas adquiridas como Tascam o Stanton.

Otros más bien destacaron que si el problema era la crisis del sector musical, jamás debieron intentar reponerse confiando en empresas cercanas al tema, ya que probablemente también se viesen afectadas. Sin embargo, en la prensa la marca siguió culpando al cambio de los tiempos, afirmando que la juventud ya no estaba interesada en la guitarra.

Abuelo con guitarra hinchable
En algunas ocasiones se achacaron los problemas de Gibson a que la guitarra ya no interesaba a los jóvenes

¿Está muriendo la guitarra? ¿Los jóvenes aún quieren tocarla?

Esta es la pregunta que posiblemente jamás seamos capaces de responder, ya que en función de la perspectiva y la interpretación de las estadísticas, el resultado puede ser muy diferente. Los que afirman que sí está muriendo, lo hacen porque las ventas de guitarras, efectivamente, han bajado, y el mundo de la música está más ocupado por los sonidos creados digitalmente que en otros períodos.

Sin embargo, también hay profesionales del sector como Rob Chapman (fundador de Chapman Guitars) que señalan que hay que saber leer los datos. Según él, esta afirmación está hecha por las grandes empresas acomodadas que, antes los evidentes cambios del mundo, toman una actitud amarga en que lo que está mal no son ellos, sino el entorno.

Chappers

Sí reconoce que las ventas de instrumentos han bajado, pero visto bajo su perspectiva, el mercado de guitarras sigue siendo muchísimo más grande de lo que lo era en los 60, vendiendo muchísimas más guitarras al año y mucho más adaptadas a todos los bolsillos (el año pasado se vendieron sólo en EEUU 2 millones de instrumentos de cuerda). Otro factor es que  “el pastel está mucho más repartido” ya que también han emergido muchísimas más marcas, que les ponen las cosas difíciles a los grandes nombres del sector, y tiene consecuencias en sus balances con respecto a épocas anteriores.

Chapman afirma que los cambios que estamos experimentando no son más radicales que los que tuvieron lugar con el nacimiento de la música grabada, la aparición de la radio o la televisión, y que tenemos que ser capaces de interpretar las cosas en este nuevo marco, en que Youtube y las redes sociales son la nueva TV, y en que cada año emergen decenas de nuevos Guitar Heroes en la red.

Mateus Asato

Otro testimonio interesante es el del CEO de Fender Andy Mooney en 2017, que tras la publicación del polémico artículo del Washington Post y mucho antes de la bancarrota de Gibson, contestó a una pregunta acerca de la muerte de la guitarra: “la primera vez que oí hablar de la muerte de la guitarra eléctrica, John Travolta estaba bailando en ‘Fiebre del sábado noche’, y la música disco supuestamente tenía que borrar del mapa a la guitarra eléctrica, algo que se demostró que era erróneo, y la segunda vez fue con el EDM, algo que también se demostró erróneo”.

Andy Mooney

¿Podrían obligar a Gibson a vender Epiphone?

En la red, algunos usuarios y youtubers han mencionado esta posibilidad, pero no es un dato que provenga de ninguna voz cercana a fuentes oficiales. Es cierto que a día de hoy, Epiphone es una compañía potente y que posiblemente tendría muchos posibles compradores. Pero según la opinión del youtuber Phillip McKnight, eso tendría dos consecuencias que lo hacen poco probable: la primera es que, al pertenecer a otra entidad privada, Epiphone pasaría a ser un competidor directo de Gibson, y la segunda es que es sería muy complicado a causa de las licencias de marcas registradas que ello implicaría, como Les Paul, Explorer, Flying V u otras. O bien esos modelos se verían obligados a cambiar de nombre y formas, o bien Gibson tendría que vender también esos derechos de uso. Una tercera e hipotética consecuencia de ello sería que Gibson tuviese que buscar de nuevo alguna forma de producir una gama de instrumentos asiáticos destinados a cubrir la parte del mercado que ocupaba Epiphone.

Epiphone

¿Joe Bonamassa va a comprar Gibson?

Es otro de los rumores que más se ha extendido. Nuevamente, no hay ninguna información oficial que señal que esto pueda tener una base cierta. Aunque se hizo viral una imagen que supuestamente pertenecía al Financial Times que mostraba un artículo en que los abogados de Bonamassa habrían afirmado que está interesado en la compra de la empresa, poco más tarde se confirmó que tan sólo se trataba de una broma, un montaje creado por alguien en internet. Aunque tuvo tanta repercusión que incluso empresas como Wampler Pedals lo publicaron la imagen, tomándolo por cierto. Sabemos que Bonamassa es muy rico, pero no sabemos si podría hacer frente a la deuda mastodóntica a la que se enfrenta Gibson. Aún así, ¿sería buena idea que la nueva Gibson diese un cargo, digamos, simbólico a Joe Bonamassa? Hay quien opina que ayudaría a la nueva etapa a ganar confianza por parte de los clientes, ofreciéndoles una cara conocida y asociada a los valores tradicionales de la marca.

Joe Bonamassa

¿Entonces, aumentará el valor de mi Gibson?

Es terriblemente difícil saber qué papel ocuparán las Gibson que tenemos en este momento en el futuro, ya que depende de muchos factores. Parece lógico pensar que las que ahora son bien valoradas (los modelos vintage) seguirán ocupando las posiciones superiores, pero las Gibsons más actuales tienen un futuro más incierto. Pero, como siempre, es algo que tiene una parte muy importante de sugestión, por lo que ya hay quien está utlizando el "Pre-Bankrupcy" como argumento de venta — no sabemos hasta qué punto la imagen que os ofrecemos al final es sarcasmo o realidad—. Una guitarra que hasta el momento de la bancarrota era poco valorada, podría ser un objeto de deseo el día de mañana a causa de cambios como este, pero hay algo que sí os podemos asegurar: una guitarra un día antes y un día después de la bancarrota es exactamente la misma.

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Buy a pre-bankruptcy Gibsons. We have plenty

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