Efectos

Review de Boss MS-3, el multiefectos que controla tus pedales y tu ampli

07/06/2017 por Micky Vega
Veredicto
Estamos muy impresionados con el rendimiento de la MS-3, principalmente porque responde a un deseo de muchos guitarristas que ha existido desde hace mucho tiempo.

Precio

¿Qué ocurre cuando los guitarristas nos enamoramos de nuestro nuestro ampli y de nuestra colección de pedales imprescindibles pero amamos la comodidad de los multiefectos? Flexibilidad, simplicidad y buen tono son tres conceptos que todos perseguimos, pero normalmente hay que renunciar a alguna de las tres por diversas razones. Boss acaba de lanzar su pedalera multiefectos MS-3 que está pensada específicamente para resolver alguno de estos problemas de integración, ofreciendo numerosos efectos internos programables, tres loops de efecto desactivables para utilizar nuestros propios pedales (o el previo de nuestro amplificador) y salidas Midi y Jack para que podamos operar nuestro amplificador de forma automática, y sin necesidad de footswitches adicionales.

Antecedentes

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Ya ha habido antecedentes similares: TC Electronic lanzó al mercado el G System hace ya unos cuantos años, una plataforma pensada para cumplir la misma misión, pero de dimensiones mucho mayores (51 centímetros de largo). La Boss MS-3 no llega a medir 30 centímetros de largo, con lo que se convierte en una opción totalmente “pedalboard friendly”. Line 6 también ofreció recientemente posibilidades similares en su Helix, pero su tamaño también la sitúa en un terreno poco amigo de ser integrada en una pedalera mayor: 55 centímetros. Lo cierto es que la inspiración de la Boss MS-3 seguramente se encuentra en el Boss ME-X, un multiefecto con tres espacios para tres pedales de la marca, presentada en la década de los 90. La nueva MS-3 incorpora los estándares tecnológicos actuales y un tamaño más compacto.

Pero no por ser más pequeña, la MS-3 pretende ser una pedalera para principiantes o usos de menor importancia: Boss la ha presentado como un producto cuyas especificaciones y precio están totalmente orientadas a los guitarristas del sector profesional y semiprofesional, y a un precio no muy de principiante: unos 470 euros.

Especificaciones

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  • Multi Efectos con 112 tipos diferentes.
  • Switcher de pedales, con tres loops memorizables.
  • Apto para guitarra y bajo
  • Puerta de ruido
  • Afinador
  • Midi
  • Control externo para amplis
  • Ecualizador global
  • Conexión USB
  • Edición mediante el dispositivo o desde el ordenador por software
  • Salida estéreo
  • Dos pedales de expresión o cuatro footswitches remotos.
  • Tamaño: 246 x 98 x 68 mm
  • Peso: 1’1 Kg.

Aspecto externo

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La nueva Boss MS-3 presenta un acabado en metal anodizado de color negro, que le da una aura sobria y estéticamente prudente, lejos de estridencias coloristas que pudieran alejarla del gusto de algunos guitarristas. Los footswitches tienen un tacto estupendo, y presentan un grado de inclinación que le da estabilidad y mayor comodidad. La pantalla LCD no es un prodigio en cuanto a representación gráfica, pero es más que suficiente para entregar la información que necesitamos. Los únicos tres potenciómetros que hay en su superficie son sólidos, y son de giro lento, algo que como veremos tiene sus pros y sus contras. Por último, los botones que sirven para operar por los menús requieren una cierta presión con el dedo aunque, a juzgar por su tacto firme, no nos parece que tengan que fallar.

En el panel trasero, todos los jacks dan sensación de confianza, todos metálicos y bien fijados al chasis. Agradecemos la presencia de un interruptor de encendido, incluso aunque sabemos que muchos guitarristas lo dejarán permanentemente en modo "on", para activar toda la pedalera a la vez.

Boss tiene la costumbre de poner muchas instrucciones escritas en el propio producto. Como empresa, han dejado claro muchas veces que la facilidad de uso es una prioridad para ellos. Puede que no sea la elección más aplaudida por los amantes del diseño, pero a nosotros nos permitió utilizar la unidad sin apenas tener que coger el manual.

Facilidad de uso y prestaciones

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Como hemos mencionado en el párrafo anterior, muchas de las funciones principales están indicadas en el propio aparato: cómo acceder al afinador, cómo guardar presets o cómo editar los sonidos son tareas que pudimos aprender a hacer únicamente con las indicaciones escritas en el chasis. En cuestión de muy pocos minutos, estuvimos editando sonidos con comodidad. Su manejo es cómodo, y sus potenciómetros de recorrido lento son idóneos para ajustar valores numéricos finos, pero pueden resultar un poco tediosos cuando queremos dar toda la vuelta completa.

El MS-3 tiene algunas partes muy sencillas, y otras algo más complejas. Afortunadamente, las primeras son las de uso más frecuente: aquellos que sólo busquen utilizar esta unidad como multiefectos en frente de su ampli, integrando algunos pedales de su propia colección, lo lograrán en cuestión de minutos. Añadir o quitar efectos, tanto internos como externos, es una tarea que se realiza de forma intuitiva gracias a los dibujos de la pantalla LCD, así como variar el orden de los diferentes bloques, o acceder a su edición detallada. La parte menos intuitiva es la referida al control mediante MIDI, asignaciones de funciones a los cuatro footswitches de la unidad, o el control profundo de los efectos mediante pedales accesorios. A cambio, la MS-3 ofrece una potencia MIDI más que razonable (pudiendo enviar cuatro mensajes independientes por patch).

Muchas de las funciones están especificadas en el propio dispositivo

En cuanto a las prestaciones, resulta difícil hacer un veredicto. Algunas personas han criticado a este diseño el que no incluya más loops de efecto, que no tenga salidas de alimentación para pedales, que no tenga MIDI In (para acomodarlo en rack y operarlo remotamente), o que no tenga un loop de inserto fijo (un tipo de loop no desactivable que suele utilizarse para insertar el previo del amplificador, en vez de gastar uno de los tres loops disponibles). Nuestra postura al respecto es que, de todas las propuestas, quizás un distribuidor de alimentación hubiese sido la guinda del pastel. Pero preferimos prescindir de todas las demás a cambio de poder disfrutar del tamaño compacto que la MS-3 ofrece, y en la que difícilmente cabe nada más. Cualquiera de los extras anteriormente comentados ocupa un espacio, e inevitablemente, incrementaría el tamaño de la unidad. No hay que descartar que, si el producto tiene éxito, Boss se plantee crear un hermano mayor para el MS-3. ¿MS-5 tal vez?

El espacio disponible en la MS-3 está bastante aprovechado

Volúmenes

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Por su combinación de lo digital con el uso de bucles de efecto, antes de probar la MS-3 ya nos estábamos preparando mentalmente para pasar por el agotador proceso de ajustar niveles de envío y de retorno. Cada pedal, ampli o previo es especial, y por lo general, suelen ser bastante sensibles a los niveles de señal que reciben. Pero esta vez no fue así, ya que la MS-3 usa un planteamiento diferente, en que no hay niveles de send/return a ajustar.

Primero la probamos por sí sola, después con algunos pedales variados (6 en total, distorsión, overdrive, reverb) en sus loops y por último con amplificadores (3 diferentes) en sistema cuatro cables. En todas las configuraciones funcionó perfectamente, entregando los niveles correctos, y sin alteraciones dramáticas del tono (más sobre esto más abajo). Tras un vistazo al manual, comprobamos que el ruteo de los loops, los buffers y los conversores digitales está optimizado para ello, haciendo que el usuario no tenga apenas que preocuparse por el ajuste de volúmenes (excepto, lógicamente, el de los efectos de ganancias y el volumen master).

Tampoco tuvimos que reajustar mucho a medida que activábamos o desactivábamos efectos, algo común en los procesos que implican mezcla (como el delay o el chorus), y que suele obligarnos a restaurar volumen final mediante el control master. Este proceso está muy bien ajustado en el MS-3, teniendo siempre el volumende señal directo y el de efecto disponibles en el menú, resultando muy fácil obtener un volumen coherente. Obviamente, los efectos que implican ganancia (distorsiones, boosters y overdrive) sí necesitan una atención especial para evitar desniveles importantes.

Flexibilidad de la cadena de efectos

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Aunque no utiliza una matriz con varias líneas de efecto simultáneas como hacen Axe o Helix, pudimos recrear casi cualquier sonido con la MS-3 de forma razonable. Todos los efectos se pueden mover a lo largo de la cadena de efectos excepto el bloque de bucles, que está compuesto por tres loops consecutivos. Sí que podemos activar unos loops y otros no, o poner cualquier efecto interno tanto antes como después de dicha sección, pero no podemos intercalar ningún efecto de la MS-3 entre ellos. No tiene por qué ser un problema, ya que creemos que la mayoría de usuarios insertaran distorsiones, una familia de efectos que acostumbra a ir conectada de forma consecutiva. Sin embargo, es importante que si estás evaluando comprar la MS-3, conozcas este dato.

Este orden de efectos es sólo una sugerencia: es posible ordenarlos como nos plazca

Por otra parte, la posibilidad de mover cualquier otro bloque de efecto tanto antes como después de los tres loops externos da mucho juego, así como disponer dos bloques de modulación y dos bloques “comodín” llamados FX1 y FX2, que pueden asumir muchos y muy diversos papeles. Aunque en el chassis del aparato haya representado un orden de efectos fijo, este sólo indica qué bloques están encendidos en cada momento, pero no tiene relación con su orden real. La integración de pedales de efectos externos no produjo anomalías graves, ni tonales ni de ruidos, más allá de un leve cierto chasquido al activar el bucle, que podéis escuchar en el audio siguiente. En él, podreis oír cómo añadimos al sonido dos efectos provinientes de dos pedales externos: un chorus de un Eventide H9 y una reverb tipo shimmer de un Gfi Systems Specular Reverb 2.

Integracion de efectos externos
La MS-3 en nuestra pedalera

Respeto por el tono del ampli

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Una de las características en las que mejor rindió esta unidad es en el respeto por el tono del ampli al usar el método de los 4 cables. Nuevamente, nos gustaría ser prudentes con esto, ya que cada amplificador puede reaccionar de forma diferente, pero durante nuestras pruebas obtuvimos una preservación del sonido muy lograda. A continuación os ofrecemos una comparativa entre el sonido con la unidad totalmente desconectada físicamente de la cadena, y el sonido con la unidad incluida en la cadena, pero con todos los efectos apagados. Ambas tomas han sido realizadas con reamp, y aunque según el ajuste es posible percibir alguna diferencia (especialmente en el segundo clip), la fidelidad tonal es destacable. Nótese que tampoco hemos usado puerta de ruido alguna para minimizar las diferencias, por lo que hemos dejado intacto el ruido de fondo de nuestro previo (AMT Electronics SS-10) con el que hemos grabado las tomas.

Sin MS-3 en la cadena Con MS-3 en bypass
Limpio
Saturado
Solista

Ruido de fondo

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Ya desde un primer momento, nos sorprendió que la unidad no parecía añadir ruido, algo que la mayoría de procesadores digitales hace, especialmente en modo 4 cables. Siguiendo en esta línea, quisimos averiguar hasta qué punto era silencioso, de modo que grabamos el ruido de fondo de uno de nuestro previos de válvulas a máxima ganancia, un ajuste particularmente ruidoso. Después, lo comparamos con el ruido de fondo del mismo previo en el mismo ajuste. A continuación podéis oír la comparación (también hecha mediante reamp con una misma muestra). Por descontado, en ningún momento hemos utilizado aún la puerta de ruido de la unidad.

Ruido de fondo sin MS-3 en la cadena Ruido de fondo con MS-3 en bypass

Por si tenéis curiosidad, la puerta del ruido del MS-3 fue capaz de eliminar el ruido de fondo de nuestro previo valvular, algo que podéis escuchar en el siguiente clip de audio.

Acción de la puerta de ruido del MS-3

Calidad de los efectos

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También esperábamos que la MS-3 incluyese efectos sencillos para salir del paso, puesto que ya cumplía la papeleta siendo un switcher de pedales y un controlador de amplis. Pero también estábamos equivocados. No hemos notado diferencias importantes de sonido entre los efectos de la MS-3 y los de cualquiera de sus unidades insignia, como la GT-100 o el rack GT-Pro. Esto significa que la MS-3 viene a ser como un resumen de algunas de las prestaciones más utilizadas por los usuarios de la familia GT, pero optimizada para pedaleras híbridas. Y, aparentemente, sin los conflictos de volúmenes Send/Return normalmente asociados a ellas.

Los efectos de primera necesidad, como las reverbs, los delays y los chorus son excelentes, y las distorsiones, que durante este tiempo han sido mejoradas respecto a las que incluían modelos como la GT-8 o la Gt-6, cumplen su función y ofrecen una dinámica y grosor razonables. Quien haya sido poseedor de alguna de las pedaleras de Boss, reconocerá nuevamente en la MS-3 el color característico de sus saturaciones. No obstante, hay que destacar que todas ellas ofrecen la posibilidad de ser mezcladas con la señal original de nuestra guitarra, algo que en ocasiones nos ayudará a preservar algo de brillo, ataque y definición, especialmente en sonidos crunch. Os mostramos una selección de algunas saturaciones (precedidas por el sonido en bypass) y efectos.

Tipo de efecto Clip de audio
Autowah
Chorus Delay
Delay
Distorsión externa y modulación
MS-3 Fat Dist
MS-3 Metal Dist
MS-3 Natural Overdrive
MS-3 Octa
Rotary
MS-3 Treble Booster
Tremolo, delay, reverb
MS-3 Tube Screamer

Efectos extravagantes

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También hay efectos de uso menos frecuente, que posiblemente no sean los que hagan inclinar la balanza hacia la compra de la MS-3, pero que incrementan la diversión y ayudan a salir de la monotonía. Ninguno de ellos es de una calidad desbordante, pero tampoco se han descuidado: los pitch shifters siguen careciendo de calidez comparados con unidades como las de Eventide o Fractal, pero los ajustes de Whammy son muy aceptables, e incluso han mejorado el tracking. El armonizador es mucho mejor que en anteriores productos de Boss (nos ha sonado más similar a su más reciente PS-6) y es posible alcanzar ajustes bastante naturales con él. El simulador de acústica es algo débil, resultando difícil alcanzar ajustes convincentes, aunque la guitarra y el ampli adecuado pueden hacer variar este resultado. El simulador de sitar, el llamado Overtone, o el modulador en anillo no son efectos imprescindibles para casi nadie, pero a estas alturas, consideramos su inclusión un regalo que puede ayudar a sorprender al público de vez en cuando. Podéis escuchar a continuación algunos de ellos.

Tipo de efecto Clip de audio
"Steel"
"Organ"
Simulación de acústica
"Sitar"
Pitch
Slow Gear
Simulación de acústica 2

Velocidad en el cambio de preset

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Cambiar de efectos internos, activar/desactivar los externos y enviar mensajes de control y MIDI no es tarea fácil, por lo que esta vez quisimos pillar "in fraganti" a la MS-3 por otro lado: la latencia al cambiar de preset. Muchos multiefectos no pueden evitar causar un pequeño “blanco” entre preset y preset, especialmente cuando hay que cargar efectos “pesados” como emulaciones de amplificadores, o cadenas de efectos muy diferentes entre sí. Afortunadamente, el cambio de preset nos pareció razonablemente rápido, como se puede apreciar en el audio que facilitamos. No obstante, es posible que su uso continuo desvele operaciones particularmente farragosas para la unidad, que puedan incrementar el tiempo de cambio.

Muestra de la velocidad en el cambio de preset

Conclusión

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Estamos muy impresionados con el rendimiento de la MS-3, principalmente porque responde a un deseo de muchos guitarristas que ha existido desde hace mucho tiempo. Es cierto que Boss no son los primeros en intentarlo, TC Electronic, Line 6 o Digitech han estado muy cerca de dar en la diana. Es normal que nuestro ampli y nuestros pedales sean nuestro fetiche sonoro, pero también es habitual que para los sonidos que usamos con menos frecuencia nos baste con un efecto “genérico”. La Boss MS-3 es la herramienta ideal para combinar ambos mundos en un espacio que nos permita meterla en una maleta que podamos subir al avión, llevarla en el metro o autobús hasta nuestro local de ensayo, o tenerla como unidad de efectos en casa con nuestro ampli preferido, sin ocupar el suelo de medio cuarto.

Siempre hay cuestiones pendientes en los productos que “lo reúnen todo”, como si hubiese sido buena idea incluir un mayor número de bucles, salidas de alimentación para pedales — probablemente sí — u otras prestaciones. Pero a nuestro parecer, con esta primera MS-3 ya estamos verdaderamente cerca del objetivo final. Quizás, por poner una pega, es posible que este nivel de conectividad esté más comúnmente asociado a las unidades de rack, en que las conexiones se hacen en la parte trasera del escenario, en lugar de tener entre 1 y 3 jacks y un cable TRS (el de control del ampli) atravesando el escenario. Pero no es nada que el usuario habitual del sistema de 4 cables no conozca ya.

¿Es innovador o no? Aunque seguramente no, la respuesta no importa: usándola, pudimos utilizar nuestro amplificador reconociendo en él su tono habitual, controlando sus canales, integrando nuestros propios pedales preferidos y enviando a diestro y siniestro programas MIDI a nuestro Eventide H9. Al terminar, guardamos la unidad en nuestra mochila, y aún sobraba espacio para cables, otros pedales o accesorios. Y eso, a nuestro parecer, es lo que sí importa.

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