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Review de Line 6 Relay G10S, inalámbrico de guitarra para pedaleras

13/05/2019 por Micky Vega Actualizado el 14/05/2019

Como los más veteranos sabrán, en los años 80 y 90, tener inalámbrico era cosa seria. No había tanta oferta como hay hoy, y suponía una inversión que había que pensar con detenimiento. Hoy, empresas como Line 6 presentan oportunidades de tener inalámbricos económicos y con cualidades sonoras que en el pasado hubiesen sido impensables, como el protagonista de la review de hoy, el Relay G10S.

El Relay G10S es una versión hipervitaminada del inalámbrico pensado para entornos domésticos Relay G10, que aporta de cualidades idóneas para llevarlo un paso más allá y hacerlo apto para escenarios, y usos más exigentes. En formato pedal, se puede asentar al lado de nuestros otros pedales, y nos permite cargar cómodamente un emisor que podemos pasar de una guitarra a otra sin problemas de ruidos en el escenario. Pero no queremos avanzar acontecimientos, os dejamos leer la review.

Diseño y construcción

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Aunque la idea de adoptar un formato pedal tiene un parentesco evidente con el Relay G70 (y algo con el Relay G30), el primer vistazo al Line 6 Relay G10S ya revela algunos nuevos rasgos interesantes, que con toda probabilidad son la consecuencia de la experiencia acumulada con las últimas generaciones de inalámbricos de Line 6. En primer lugar, el tamaño nos ha parecido sumamente interesante, teniendo las dimensiones perfectas para ser instalado en una Pedaltrain Nano + (la más estrecha de todas ellas). Además, el peso se ha reducido enormemente respecto al G70.

Otra mejora tiene relación con la emisión y recepción del WiFi (tecnología en la que se basa este inalámbrico): como la señal WiFi puede ser entorpecida por pedales cercanos que tengan una cierta altura (algo de lo que ya advertía el manual del antiguo G70) parece que esta vez se han diseñado dos plataformas algo más elevadas que parecen encargadas de la recepción de la señal.

La construcción de la base del pedal es de metal (el emisor es de plástico), y en general es cómodo acceder a sus conexiones, aunque el hecho de que haya que deslizar el conector para sacar el emisor hace que necesitemos algo de espacio en la pedalera para poder llevar este movimiento a cabo. Es algo a tener en cuenta si planeamos rodearlo de pedales en una pedalera muy ajustada, ya que también la parte superior requerirá algo de espacio si planeamos conectar y desconectar un XLR a menudo.Eso sí, si vamos a usar una pedalera de una sola hilera, no podría ser más cómodo.

Y los aciertos no terminan ahí: al introducir el emisor en el cargador oímos un primer click, que sirve para dejar la unidad almacenada durante el transporte evitando que el emisor se descargue. Al presionar un poco más, oímos un segundo click, cuya finalidad es la de cargar el emisor cuando la base está conectada a la corriente. Otra gran idea: el modo de ahorro de energía, que reduce el consumo de batería cuando llevamos unos minutos sin tocar.

Prestaciones y facilidad de uso

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A nivel de prestaciones también se han eliminado algunas sofisticaciones del Relay G70, ganando un producto más sencillo y directo a cambio. Y a decir verdad, hemos echado en falta menos de las que creíamos. Inicialmente, carecer de afinador, presets y ajustes de entradas y salida nos pareció un problema, pero lo cierto es que muchas de estas funciones ya acostumbran a ser realizadas por otros pedales que ya tenemos.

Por eso, el Line 6 Relay G10S nos pareció idóneo para no tener quebraderos de cabeza: es un inalámbrico que se alimenta con 9V DC como cualquier otro pedal, que carga un emisor por sí mismo (con lo cual, no hay que preocuparse de las pilas) y en el que no hay que pelearse con pantallas ni menús: ponemos el rastreo automático del emisor mediante su único control rotatorio y listo: ya estamos sonando en inalámbrico. Una facilidad de uso casi inmejorable.

En lo menos positivo de sus prestaciones, nos asusta un poco no tener entrada de jack auxiliar, una prestación sorprendentemente poco común en muchos inalámbricos. Si, estando en directo, de repente se agota la batería del emisor o se da cualquier otro acontecimiento inesperado, no estaría mal poder coger un cable y conectarlo al primer pedal de nuestra cadena, que sería el Relay G10S. Sin embargo, como no tiene, supondría conectarse al segundo, que muy probablemente sea de difícil acceso en una pedalera muy apretada. Habría que quitar el primer pedal del velcro rápidamente.

Otro punto positivo de este concepto de emisor/receptor es que si vamos a usar diferentes guitarras, ir cambiando el emisor de una guitarra a otra es pan comido, comparado con el sistema clásico de petaca que acostumbramos a fijar de la correa de la guitarra, y se hace algo más farragoso de cambiar de una guitarra a otra. Además tiene un sistema de silenciado que evita los ruidos al pasar de una guitarra a otra. Lo hemos probado muchas veces y es efectivo, el cambio es muy silencioso. Además, a nivel económico siempre es más rentable tener un único emisor que vamos pasando de un instrumento a otro que tener varias petacas.

Pero entrando en las tres principales preocupaciones de los emisores inalámbricos llegamos a la cuestión del alcance de la señal y su resistencia a las interferencias, la duración de la batería y la fidelidad del tono. Hablaremos de las dos primeras, dejando la tercera para el apartado “Sonido”. En cuanto a las interferencias, no hemos tenido problemas recurrentes (se ha probado en ensayo y en directo en una sala pequeña), pero queremos apuntar que hemos observado algunos pequeños drops ocasionales, muy breves y no repetitivos. Por dar una referencia, en una sesión de trabajo continuado de 3 o 4 horas percibimos uno o dos a lo sumo, y de duraciones inferiores a medio segundo. Los consideramos anecdóticos, pero los destacamos porque en su día no observamos el mismo fenómeno con su hermano mayor, el Relay G70.

El manual promete un alcance de 40 metros en línea directa (sin obstáculos) y una duración de batería de 8 horas. No hemos tocado ininterrumpidamente durante 8 horas para demostrar si es cierto o no, pero sí que hemos intentado probar la distancia de alcance del inalámbrico, obteniendo un resultado bastante razonable, que podéis examinar en el vídeo que os ofrecemos bajo estas líneas.

Sonido

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A nivel sonoro, el Relay G10S ofrece una respuesta muy razonable. No se observan aumentos en el ruido de fondo, artefactos sonoros ni tampoco cambios drásticos en la dinámica (como sí ocurría con algunos inalámbricos de bajo coste del pasado), aunque sí es apreciable una tenue modificación del tono general, que en algunos casos será casi imperceptible. Hay que tener en cuenta que al estar ausente nuestro cable, tampoco está presente su contribución al tono, y por tanto este puede variar. Afortunadamente, aquí la función de simulación de cable entra en acción, con la que pudimos llegar a paliar esta diferencia tonal. Es importante insistir que, aunque los cambios en la coloración tonal son algo muy impopular y altamente estigmatizado en el mundo de la guitarra, no estamos hablando en absoluto de una degradación problemática del sonido, sino una ligera diferencia estética del mismo que puede llegar a contrarrestarse gracias a la función de simulación de cable.

Comparación entre el cable y el inalámbrico

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Con cable Con inalámbrico
Limpio Enlace Enlace
Saturado Enlace Enlace

Para que podáis haceros a la idea del ligero ajuste tonal aportado por la función de simulador de cable, os ofrecemos una tabla comparativa de los sonidos con los diferentes modos activados.

Comparación entre valores de distancia

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Con cable real Enlace
Con Relay con simulación de cable de 10 pies Enlace
Con Relay con simulación de cable de 30 pies Enlace
Con Relay con simulación de cable desactivada Enlace

Conclusiones

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El diseño del Relay G10S es fantástico: tiene un gran número de ventajas y se ha resumido los más importante de un inalámbrico en una unidad muy ligera, que se adapta a cualquier pedalera. Además, nos parece idóneo que podamos recargar el emisor simplemente enchufándolo en la base y podernos olvidar de las pilas. Y como guinda del pastel, no necesitamos obligatoriamente varias petacas, ya que cambiar el emisor de una guitarra a otra es rápido y cómodo, y no hace ruidos, ya que al desconectarlo, el emisor queda silenciado. Un gustazo, realmente.

Es verdad que nos ha parecido ligeramente menos estable que el Relay G70/G75: hemos observado algunos pequeños drops, a veces al alejarnos a ciertas distancias, otras veces en contextos teóricamente poco conflictivos como nuestro home studio. Pero siempre han sido brevísimos, infrecuentes y ocurren de forma aislada.

Es verdad que para muchos músicos y amantes de la guitarra, ciertos inalámbricos pueden ser matar moscas a cañonazos, tanto por el precio como por las prestaciones. El Relay G10S es un equilibrio muy razonable entre precio, facilidad de uso y profesionalidad, y aunque pueda no ser infalible en todos los escenarios y contextos complicados, el 90% de los casos de actuaciones locales comunes están absolutamente dentro de su alcance de funcionamiento. Por eso, creemos que es una elección de primer inalámbrico muy recomendable para cualquier guitarrista, tanto por su comodidad de uso como por su rendimiento.

Más información | Line 6

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