Las razones por las que los emuladores aún no me suenan 100% reales
Aviso a navegantes: este post se refiere casi exclusivamente a la única comparación que considero válida, la realizada entre emulación y "sonido final". Como ya expliqué en un artículo anterior sobre el sonido final, el sonido que oímos a oreja desnuda de un ampli frente a nosotros es una experiencia completamente distinta de la que obtenemos al grabarlo o amplificarlo por PA. La segunda es la que los emuladores pretenden mimetizar, no la primera.
Por tanto, no voy a entrar a discutir en este post — porque para mí no tiene ningún sentido — la diferencia entre escuchar un emulador por monitores/auriculares y escuchar un ampli a pelo delante de tí.
De lo que sí voy a hablar es de la comparación que yo considero justa: escuchar desde el control room una misma pieza cuya única diferencia sea haber empleado un ampli real microfoneado o bien su equivalente emulado.
Hay muchas, muchas ocasiones en que, simplemente, no he podido diferenciarlas. Y sin embargo, sigo percibiendo algún pequeño aditivo presente solo en los buenos amplis reales, que incluso causan que toque distinto. Y con los años, después de haber usado amplis reales y emuladores indistintamente casi a diario, hay ciertos fenómenos que ya tengo identificados que suelen darse solo en los primeros.
Por eso he decidido compartirlos con vosotros, por si tenéis curiosidad por saber cuáles son esos elementos que a menudo delatan al emulador. Pero también con la intención secundaria de que vosotros digáis los vuestros propios.
Voces de acordes menos sofisticadas
[Índice]No es algo de lo que me diese cuenta enseguida, sino a lo largo del tiempo. Las voces en los acordes (especialmente saturados) suenan bien en los emuladores, no hay nada que moleste. Pero en los amplis reales, la sensación es más rica, menos plana y menos homogénea. Al cambiar de acordes, hay una irregularidad de volumen, de armónicos y de respuesta que resulta agradable en los amplis reales. Por así decirlo, el ampli puede sonar algo diferente en función de la tónica y sus intervalos concretos.
Por su parte, los emuladores tienden mucho más a entregar algo que suena como "lo mismo pero en otra altura tonal". Los tipos de disonancias que causan los diferentes intervalos parecen menos diferenciadas entre sí, creando una intermodulación menos variada.
Una consecuencia de esto es que en los amplis reales tiendo a tocar más sencillo, mientras que con los emuladores intento compensar inconscientemente esa "indiferencia" con más notas o riffs más complejos. Sin darme cuenta, me falta "algo" que cause interés.
Menos sensibilidad a la púa
[Índice]Haced esta prueba: usad el típico truco del "rastrillo de púa" en vuestro ampli a todo volumen, y luego haced lo mismo en el emulador. Vais a notar que el ampli es mucho más excitable a este tipo de contacto con las cuerdas, mientras que el emulador se va a quedar algo pusilánime.
Una parte del motivo de ello lo aclaro en el siguiente apartado llamado "falta de feedback", que como mencionaré más adelante, esta relacionado con las cantidades de saturación real y aparente que estamos usando. Pero sospecho que otra parte del motivo es que, simple y llanamente, los emuladores imitan peor los sonidos que forman parte del ataque de púa.
Los amplis reales tienen más tendencia a preservar la transparencia del ataque, el brillo, incluso algunas cualidades metálicas casi de "ruidos", que aportan no poco porcentaje de personalidad a la guitarra y al guitarrista. De hecho, los emuladores antiguos eran mucho peores en esta asignatura, y tendían a redondear los ataques de púa hasta un punto deprimente; y acababan causando que casi cualquier guitarra conectada a ellos pareciese casi la misma.
Por suerte, esto es un apartado que ha mejorado enormemente en los últimos años.
Falta de feedback
[Índice]Acabamos de topar con uno de los grandes desafíos. La guitarra eléctrica, frente a un ampli a un cierto volumen, va a volver a captar por las pastillas su propio sonido, creando realimentación. La consecuencia más obvia es el "pitido" — el acople — que todos recordamos y que solemos usar de forma artística. Pero el feedback no solo afecta cuando hay acople, el resto del tiempo también incrementa la excitabilidad del instrumento, facilita el sustain y hace que toquemos diferente.
El propio Cliff Chase, fundador de Fractal Audio, señalaba en cierta ocasión (haciendo referencia aun artículo técnico sobre el tema) que en un ampli real, típicamente seríamos capaces de tocar con menos saturación gracias a que la realimentación hace el resto del trabajo para crear un sonido más excitable y fluido. En ausencia de ese factor (en un emulador por ejemplo), nuestro impulso inconsciente es incrementar la ganancia para tratar de recrear esa sensación que añoramos, y ello conduce a sonidos posiblemente más fofos y comprimidos que los del ampli de referencia.
Reconozco que yo mismo me estoy saltando mi premisa inicial: dije que la única comparación que iba a evaluar es un ampli real vs emulador escuchado desde el control room. Y es cierto que, tocando desde el control room, típicamente no hay feedback a menos que las pastillas capten el audio los monitores de campo cercano (esto es, los altavoces del control room).
¿Soluciones? Pues no lo sé, la verdad. Los sistemas Sustainer de Fernandes o Sustainiac (típico de las Schecters) generan vibración artifial de las cuerdas de forma magnética ayudan a devolver un poco la sensación de "acople", pero no estoy seguro de su beneficio el resto del tiempo. Sí, por supuesto que conozco el pedal de acoples artificiales Digitech Freqout (lo tengo, y no está mal), pero se necesita algo más sofisticado que eso para recuperar la sensación de "tocar frente al ampli".
Me pregunto hasta qué punto la tecnología futura de emulación será capaz de atender este problema creando un "falso feedback" y añadiéndolo al principio de la cadena de audio, que es donde vuelve a recibirse la señal captada desde las pastillas.
Dinámicas desemparejadas
[Índice]En teoría, el canal limpio y el saturado de un ampli deberían hacer buena pareja. Siempre hay amplis de mala calidad o con mal sonido, claro está. Pero, generalmente, cuando los fabricantes prueban su propio ampli y conmutan los canales, se aseguran de que sean dos sonidos complementarios entre sí. Especialmente en la dinámica, es muy importante que no sea disparatada.
Pero en los emuladores, a veces puede ocurrir, ya que la elección del sonido limpio y el saturado la realiza el usuario, y este no siempre se percata de que debe atender al contraste entre ellos — no digamos ya si además elige diferentes pantallas emuladas para uno y otro. Otras veces sí se da cuenta del problema, pero puede tomar un tiempo dar con el limpio y el saturado que van a juego. Aunque siempre está la solución de usar el mismo modelo de ampli en diferentes niveles de ganancia o, si existe esa posibilidad, usar el canal limpio y distorsionado del mismo modelo si ambos han sido emulados.
Lo curioso es que en las pedaleras económicas, a menudo todo parece estar un poco "normalizado" (o sea, que las cosas están un poco comprimidas en la misma onda), pero paradójicamente las más caras, al ser más puristas, pueden presentar este problemilla.
El "amp bloom"
[Índice]Los más acostumbrados a los amplis valvulares echarán en falta este fenómeno: la forma en que la señal, tras ver comprimido su ataque por el ampli (algo típico del mundo valvular), va recuperando su dinámica original en lo que a los oídos parece un "crecimiento" en sonido. Esto no se le ha pasado por alto a los fabricantes de emuladores; precisamente la atención a este detalle es algo que algunos han atendido con gran éxito. Pero es bastante común que en los emuladores de pelaje humilde, ni bloom ni ná.
Conclusiones
[Índice]Cada generación de emuladores, perfiladores y demás tecnologías va un paso más allá que sus precedesoras. Los PODs de principios los 2000 eran competentes para su época y su facilidad de uso daban a entender que lo digital tenía un enorme potencial.
La llegada de Kemper es la fecha que a menudo me marco como el momento en que lo digital pudo al fin confundirse con lo analógico. Otros trastos ya sonaban genial, pero en este aparato esa cualidad quedaba especialmente subrayada, y fue el que hizo que la idea fuese aceptada por la comunidad de guitarristas. Y eso fue en 2011, hace 15 años.
¿Qué significa eso? Que auditivamente hay una parte muy grande del camino ya recorrido. Ya podemos hacer una pista completa, un disco completo, con un emulador llegando a un nivel de parecido al original casi indiferenciable. ¿Es tan necesario entonces corregir las limitaciones que he comentado en este artículo? Cuando lleguemos a ello, lo sabremos.