Teoría y técnica

Hiperhidrosis palmar: cuando el sudor no te deja tocar cómodamente

25/02/2012 por -rich- Actualizado el 28/02/2012

Llevo algún tiempo succionando, cual vil vampiro, el conocimiento de los foreros que participan de manera tan amable en este sitio. Aunque la música sea mi pasión, la práctica de la medicina es lo que me da para vivir.

Al ser médico especialista titulado en dermatología, creo que tengo la oportunidad de devolver el favor, aportando información acerca del exceso de sudoración de las manos, siendo éste un terreno en el cual usualmente me desempeño de manera profesional, y que me he dado cuenta que es un tema que genera mucho desconocimiento.

Intentaré entonces aportar mi granito de arena al universo de conocimientos de este foro. Trataré de ser claro y de explicarlo con un lenguaje neutral y sencillo, ahondando sólo en ocasiones en tecnicismos. Representa entonces sólo mi opinión como dermatólogo que lleva años disfrutando el tocar instrumentos, siendo los más importantes para mi el bajo eléctrico y la guitarra.

Importante: Antes de comenzar, quisiera aclarar que este post sólo es de carácter informativo. No pretende en ningún momento reemplazar la atención oportuna y precisa que podrías obtener al consultar a tu dermatólogo de confianza.

Aclarado este punto, comenzaré mencionando que el exceso de sudoración de la manos es una de la principales molestias dermatológicas que afectan a los músicos.

Es común encontrarse a un colega que refiera incomodidad por el hecho de tener continuamente las manos mojadas, lo que deriva en 3 aspectos principales:

  • Superficie con poca fricción ocasionado por el exceso de agua, lo que provoca que los dedos no se apoyen o sujeten firmemente las cuerdas, la púa o llaves de su instrumento.
  • Daño por el exceso de humedad al instrumento, entiéndase cuerdas oxidadas de manera temprana, acumulación de detritus en las superficies de apoyo y articulaciones del instrumento.
  • Reblandecimiento por maceración de la queratina, que en conjunto con el punto 1, dificulta la adecuada ejecución del instrumento.

A esta lista podemos agregarle una gran variedad de situaciones y eventos, muchos de ellos bochornosos, que convierten a la hiperhidrosis palmar en una de las condiciones dermatológicas más odiadas por los músicos. Y en el mejor de los casos, cuando a pesar de esta condición, se logre destacar como instrumentista, conlleva el tener que cerrar contratos con un "húmedo" apretón de manos.

Pero... ¿por qué sudan las manos?

Las glándulas sudoríparas se encuentran normalmente presentes en gran cantidad en la piel de las palmas. La diferencia la hace la actividad de dichas glándulas. Y esto está determinado genéticamente.

Si ya tienes la predisposición genética, tan sólo es necesario un factor ambiental, ya sea interno o externo que sirva como el gatillo que dispare esta condición. Desafortunadamente, existe una gran cantidad de factores desencadenantes.

El principal es de origen emocional, provocada por el sistema nervioso, mediante la estimulación de las glándulas sudoríparas con una sustancia química que se llama acetilcolina. Y a causa de la intrincada coordinación entre el sistema nervioso central y el sistema nervioso autónomo, el resultado es que diversos estímulos emocionales sean capaces de desencadenar la producción del sudor. Es decir, si te apenas, te sudan las manos, te exaltas y te sudan las manos, te asustas y te sudan las manos, te excitas y te sudan las manos, y claro, te estresas y te sudan las manos.

Este último es un fenómeno interesante que me gustaría ampliar más. Cuando a alguien con hiperhidrosis palmar le sudan las manos por un evento estresante, como un examen, una grabación o una presentación, la propia sudoración se suma como otro factor más de estrés. ¿Y que pasa? Te sudan más las manos.

El factor térmico es de poca reelevancia en esta afección, ya que los estímulos térmicos no causan sudación apreciable en estas áreas.

Mitos y conceptos erróneos acerca de la hiperhidrosis palmar

Existe la idea generalizada de que sólo existe un tipo de poro en la piel, y que sirve tanto para la salida del sebo, el sudor y los pelos, así como para la penetración de los medicamentos. Y esto es un concepto erróneo.

La realidad es que existen en general dos tipos de poros: uno, llamado folículo pilosebáceo, donde ocurre la producción y secreción de los pelos, vellos y sebo. Un segundo tipo de poro, que es exclusivo para la secreción del sudor.

Bueno, para ser precisos, el poro multifuncional sí existe. Se encuentra en zonas de vello secundario de tipo sexual, como serían axilas y pubis. Este último tipo de poro sirve de conducto de salida tanto para el vello, el sebo y el sudor de tipo apócrino, que es un sudor que se caracteriza por tener un olor característico y que es diferente al producido en la palmas de tipo écrino.

¡Ejjemmm!... regresemos a las palmas.

En las palmas normalmente no observamos poros de tipo pilosebáceo, sino más bien poros de glándulas écrinas. Y aqui es donde podemos desbaratar otro mito: Utilizar productos astringentes que eliminen la grasa de las manos, como sería detergentes y solventes no tiene ninguna utilidad para disminuir la sudoración. Repito: el poro que nos preocupa no produce grasa, sólo agua con minerales disueltos.

Contrario a lo que se podría pensar, no se aconseja el uso de sedantes y de productos derivados de la belladona, porque producen poca mejoría en comparación con los efectos adversos.

¿Que puedo hacer si la hiperhidrosis palmar me está fastidiando la vida como instrumentista?

Voy a citar algunas de las recomendaciones que he expresado alguna vez en el foro:

a) Buena solución: Productos con sales de aluminio. Recetados por un dermatólogo.

b) Solución más efectiva (y cara): Inyecciones de toxina botulínica en las manos. El efecto te dura más o menos de 4 a 6 meses. Son bastantes inyecciones. Eso si, es muy efectivo. Pero por favor, tiene que realizarlo un dermatólogo. ¡O atente a las consecuencias!

Tal vez sólo necesites inyecciones en la punta de los dedos, y así te sale más barato y con menos dolor (los geles y líquidos para anestesiar no sirven en piel intacta). Si después se considera que sea necesario en toda la mano, se puede reaplicar esperando un mes entre aplicaciones.

c) Esta opción es para aquellos que realmente no consideren que la hiperhidrosis sea un problema tan grande para ellos, pero quisieran saber algunas medidas que pudieran implementar para hacer más placentera la ejecución de su instrumento:

Compra púas con antiderrapante, cuerdas Elixir, una guitarra con mástil de arce barnizado con trastes de acero inoxidable, y una pequeña toalla para secar tus manos y el mástil entre las canciones. También son útiles los polvos secantes con talco y óxido de zinc. Más barato, riesgos nulos.

Extralimitándome un poco, podría aconsejar el uso de un antitranspirante comercial (lease: producto con sales de aluminio). Se utiliza aplicando muy poca cantidad una o 2 veces a la semana, de preferencia después de la última lavada de manos del día (no antes de ponerte a tocar). El problema es que no es tan efectivo, y mientras más concentrado (entiéndase producto de grado dermatológico), más riesgo tienes de desarrollar una dermatitis por contacto. Por eso los antitranspirantes comerciales no son tan efectivos. Es para disminuir ese riesgo.

Me parece pertinente aclarar que existe una técnica quirúrgica que corta los nervios que llevan la estimulación nerviosa hacia la zona. Pero es una cirugía en el tórax, (Simpatectomía) con grandes riesgos y que además la misma intervención puede provocar que otras zonas del cuerpo le suden más de manera refleja. Y pienso que puede ser algo excesivo para alguien cuya queja principal es que se le resbala la púa. Esta es una decisión que debe tomarse valorándolo fríamente con la asesoría de un dermatólogo.

Para terminar, como me dijo en una ocasión un forero con respecto al exceso de humedad y los instrumentos: "Mira a Angus Young; en los conciertos su guitarra acababa inundada y le duró unos 10 años (aún la tiene pero es una reliquia) sin que se estropease". ¿Saben qué? Tiene mucha razón, lo importante es disfrutar mientras le arrancamos las notas a nuestro instrumento. Si comenzamos a preocuparnos menos por tocar y más por otros factores, entonces vamos mal.

Espero que este aporte te sea útil.

Para saber más
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/007259.htm
Arenas R. Atlas Dermatología. Diagnóstico y tratamiento. 3ra. Edición Ed. McGraw-Hill México 2004:213-17

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